Galicia arranca 2026 con un juego online en crecimiento y, a la vez, con más señales de prevención y control. El debate ya no va solo de apuestas o casino. También incluye hábitos digitales, verificación de identidad, límites de juego y la responsabilidad compartida entre reguladores, operadores y plataformas tecnológicas.
La señal más clara: las autoexclusiones crecen un 75% en cinco años
Uno de los datos más llamativos para entender el “pulso” del juego online en Galicia llega desde el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), la herramienta estatal que permite a una persona autoprohibirse para impedir su acceso al juego online en operadores con licencia.
Según cifras difundidas a comienzos de 2026, las inscripciones desde Galicia subieron un 75% en cinco años, de 1.392 en 2020 a 2.457 al cierre de 2025. En el total nacional, su peso bajó levemente del 2,47% al 2,13%. A Coruña (1.202) y Pontevedra (919) concentran la mayoría; Lugo (170) y Ourense (166) quedan por debajo.
El dato no tiene una sola lectura. La autoexclusión no resuelve por sí sola un problema de juego, pero sí actúa como barrera y el aumento puede reflejar tanto más casos como más personas que piden ayuda a tiempo.
Un mercado que crece (y se mide): el contexto nacional que también impacta en Galicia
Aunque el comportamiento del jugador tiene matices territoriales, el juego online en España se mueve en un marco estatal y los datos del regulador reflejan un mercado grande, activo y en evolución.
En el tercer trimestre de 2025, la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) publicó un resumen con una cifra clave: el GGR (ingresos brutos del juego online) alcanzó 405,36 millones de euros, con un 16,49% más que un año antes y un 1,35% menos que el trimestre anterior. El casino aportó el 56,98% del GGR y las apuestas el 36,88%.
Para Galicia, el mensaje es claro: el juego online forma parte del consumo digital cotidiano y exige reglas, control y prevención al mismo nivel que otros servicios online.
Quién regula qué: Galicia, el Estado y la “doble capa” del juego
En el día a día, hay una confusión habitual: mucha gente mete en el mismo saco el juego presencial (salones, máquinas, bingos físicos) y el juego online. En realidad, funcionan en dos niveles.
Por un lado, el juego online de ámbito estatal se rige por la normativa nacional, con la Ley 13/2011, de regulación del juego, y está supervisado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), que publica informes periódicos sobre la evolución del mercado.
Por otro lado, en el ámbito autonómico, Galicia gestiona, sobre todo, la actividad presencial y la ordenación del juego en su territorio, a través de órganos y comisiones propios. Aquí conviene ubicar la Comisión do Xogo de Galicia como órgano de estudio, coordinación y asesoramiento.
2026: más prevención, más controles y más presión contra el juego ilegal
El enfoque regulatorio para 2026 refuerza la protección del jugador y la integridad del mercado. En un encuentro sectorial celebrado en Barcelona, el regulador español apuntó tres líneas de trabajo:
- Implementar un sistema de límites conjuntos de depósitos.
- Mejorar la detección de comportamientos de riesgo.
- Incorporar mensajes de alerta basados en criterios objetivos.
En paralelo, el control del juego ilegal y el fraude sigue en primera línea. A finales de 2025 se anunciaron sanciones relevantes, como la aplicación de multas elevadas y el bloqueo de portales sin licencia. Todo ello dibuja un 2026 en el que el mercado regulado busca diferenciarse no solo por su oferta, sino por garantías, controles y un juego seguro.
Cómo jugar de forma informada desde Galicia en 2026
Sin entrar en promos ni en tecnicismos, estas señales suelen ayudar a moverse con más seguridad si vas a jugar online:
- Comprueba que es un operador autorizado. Echar un vistazo a la información de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) y a los datos legales del sitio te evita la mayoría de sorpresas.
- Lee lo imprescindible antes de depositar tu dinero. Sobre todo, retiradas, verificación de identidad y límites. Si cuesta encontrarlo o está poco claro, mala señal.
- Ponte límites desde el principio. Depósito, pérdidas y tiempo de sesión. No es exagerado, es una forma sencilla de mantenerlo como ocio.
- Desconfía de la opacidad. Condiciones confusas, soporte inexistente o reglas que cambian según convenga no suelen acabar bien.
- Cuida pagos y seguridad. Mejor métodos trazables y cuenta protegida con verificación en dos pasos cuando esté disponible.
- Ten presentes las herramientas de prevención. Si lo necesitas, la autoexclusión mediante el RGIAJ está ahí para poner una barrera real.
Y si lo que buscas es comparar opciones legales con criterio, por ejemplo, revisando licencias, tiempos de retirada o medidas de seguridad, puede ayudarte consultar guías de casinos online valorados por expertos, donde se explica qué se evalúa y por qué, más allá del marketing.
El reto gallego (y global) en 2026: educación digital y prevención real
El juego online es un producto digital y su impacto depende del acceso, la publicidad, el diseño y la vulnerabilidad de ciertos perfiles. Por eso, en 2026 el debate ya no es solo cuánto se restringe, sino cómo se previene mejor y cómo se facilita que el usuario pida ayuda a tiempo.
El aumento de las autoexclusiones en Galicia puede interpretarse como una llamada de atención, pero también como un indicio de mayor conciencia social. Si ese crecimiento va acompañado de recursos y políticas de prevención eficaces, 2026 puede marcar la consolidación de un enfoque más adulto del ocio digital: presente, pero con límites bien definidos.
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