El juez José Luis Calama ha rechazado la petición de la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero de dejar fuera de su declaración como imputado de este miércoles todo lo relativo a las joyas que la UDEF encontró en su despacho. El expresidente lo había solicitado al haberse conocido el viernes la apertura de una pieza separada por contrabando y fraude fiscal.
El magistrado cree que este asunto "no altera el objeto fáctico ni introduce elementos sorpresivos que exijan un tiempo adicional de preparación", a pesar de que tanto la tasación de las joyas como la imputación por ellas se conocieron a apenas cinco días de que el expresidente declare ante el tribunal.
Calama rechaza la indefensión material, y añade que la defensa puede pedir diligencias complementarios o nuevas declaraciones si lo cree necesario. De esta manera, Zapatero tendrá que responder ante la Audiencia Nacional tanto por la imputación principal, por tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental en el marco del caso Plus Ultra, como por esta ultima.
Los abogados del expresidente habían solicitado el aplazamiento este lunes, de cara a conseguir más documentación que acredite que las joyas que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional encontró en su oficina, en la calle Ferraz, el pasado 19 de mayo, están fuera de delito. La tasación solicitada por el tribunal las valoró en 1,3 millones de euros, y el juez consideró que no está acreditada ni su procedencia ni que Zapatero tributó debidamente por ellas, por lo que entendió pertinente abrir la pieza separada. Los abogados pidieron también presentar una pericial propia.
La defensa pone en el foco las joyas y la custodia de las pruebas
La secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, también investigada, declaró a los agentes de la UDEF durante el registro que las joyas, halladas en el interior de una caja fuerte, eran parte de la herencia familiar de Zapatero y su mujer, así como de "regalos de viajes". Por ello, esta parte del juicio estará condicionada por si el dirigente socialista las obtuvo durante su etapa como presidente del Gobierno, entre 2004 y 2011, lo que implicaría que los delitos habrían prescrito y no se podrían juzgar.
La defensa también ha puesto en el foco de su estrategia antes de la declaración en la custodia de una de las pruebas. Se trata del teléfono móvil que Estados Unidos le requisó hace cinco años al empresario venezolano Rodolfo Reyes, vinculado a Plus Ultra e investigado por blanqueo de capitales, corrupción y ocultación de activos. Los abogados de Zapatero tienen dudas sobre que la Administración norteamericana haya custodiado de forma correcta el dispositivo, del que, según los informes de la Policía Nacional, salió la prueba clave que inició la investigación al expresidente.
Denuncian también que no han podido acceder a los terminales incautados, por lo que no conocen el contexto de las conversaciones que se usan en contra de Zapatero, por las que -entre otras pruebas- el juez le acusa de liderar una trama de tráfico de influencias. A partir de este miércoles, por primera vez, un expresidente del Gobierno se sentará a declarar como imputado. El magistrado reservó también el jueves para la declaración de Zapatero, que se prevé larga a tenor de la enorme extensión del sumario del caso Plus Ultra, de más de 8.000 folios.
Zapatero tendrá que explicar, además del origen de las joyas, si cobró más de dos millones de euros en comisiones a cambio de presionar a cargos gubernamentales para, entre otras operaciones, el rescate de la aerolínea Plus Ultra por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, aprobado en 2021 por más de 50 millones de euros. Calama investiga también si el expresidente creó un entramado societario para canalizar esas comisiones a través de varios métodos, entre ellos la empresa de sus hijas.
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