La Audiencia Nacional ha emitido una orden para que el expresident de la Generalitat, Jordi Pujol, comparezca en persona el próximo lunes en su sede de San Fernando de Henares, en Madrid. Esta determinación judicial, enmarcada en el proceso que investiga el presunto enriquecimiento ilícito de la familia Pujol, incluye también la exigencia de que el exdirigente catalán, de 95 años, se someta a un nuevo reconocimiento médico. Esta medida busca reevaluar su estado de salud, que ha sido un factor clave en el desarrollo de este mediático macrojuicio.
La decisión del tribunal, comunicada mediante una providencia a la que ha tenido acceso este medio, subraya la importancia de la presencia física de Pujol para la continuación del proceso. La salud del expresident ha sido objeto de debate desde el inicio de la vista oral, y esta nueva citación marca un punto de inflexión en la estrategia judicial.
La citación judicial y el reconocimiento médico
Según la providencia, los magistrados han convocado a Jordi Pujol para las 9:30 horas del próximo lunes. La finalidad principal de esta citación es que el exmandatario sea examinado por un médico forense. Adicionalmente, se le ha requerido que presente cualquier documento que considere relevante para la evaluación de su estado de salud y sus capacidades. El tribunal ha especificado que el médico forense deberá permanecer en la sala durante toda la duración de la comparecencia del expresident, garantizando una observación exhaustiva.
Posteriormente, a partir de las 10:00 horas, se reanudarán las declaraciones del resto de los implicados en el proceso. Entre ellos se encuentran los siete hijos de Jordi Pujol: Jordi, Josep, Pere, Oleguer, Oriol, Marta y Mireia. Asimismo, se ha dispuesto la presencia de una intérprete de catalán para las jornadas del 27, 28 y 29 de abril, fechas programadas para las testificaciones de los acusados, asegurando la correcta comprensión de los procedimientos.
El contexto del macrojuicio a la familia Pujol
Esta nueva medida contrasta con la decisión inicial del tribunal, tomada el 24 de noviembre de 2025 al inicio de la vista oral. En aquel momento, y a pesar de que la defensa de Pujol había solicitado el archivo de la causa alegando motivos de salud, se determinó que el expresident sería juzgado, aunque se le permitió seguir las sesiones desde su residencia en Barcelona. La complejidad del caso y la avanzada edad del principal acusado han marcado cada etapa de este proceso judicial de gran repercusión pública.
El juicio, que se prevé que se extienda hasta mediados de 2026, aborda una trama de presunto enriquecimiento ilícito que se habría prolongado durante décadas. La investigación ha puesto el foco en el origen de la fortuna familiar y en las supuestas actividades corruptas que habrían aprovechado la posición política de Jordi Pujol durante sus años al frente de la Generalitat de Cataluña.
El informe médico previo y la salud de Jordi Pujol
Durante la primera jornada del juicio, los facultativos que elaboraron un informe forense sobre la condición de Jordi Pujol comparecieron ante el tribunal. Estos expertos confirmaron que el exmandatario