El investigador jefe de la trama Kitchen ha vuelto a poner al expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el centro de la diana por segundo día consecutivo. A preguntas del abogado de Villarejo, el agente ha explicado que hay una grabación en la que el excomisario afirma: “El problema es el poder que me han dejado”, y que ese poder se lo habrían dejado Francisco Martínez, exsecretario de Estado en el Gobierno de Rajoy; el entonces ministro Jorge Fernández Díaz y, también, el ‘barbas’ o el ‘asturiano’, apodos con los que la trama se referían a Mariano Rajoy.

El nombre del expresidente ya ha salido hasta en tres ocasiones, y ninguna de ellas para bien. Sin embargo, y tras lo declarado por el inspector jefe resulta, cuanto menos llamativo ya no el hecho de que no se le haya imputado, es que ni tan solo se le ha citado en fase de instrucción a declarar como testigo. De hecho, será durante el juicio cuando el que fuera líder del Partido Popular deba rendir cuentas en el juzgado, eso sí como testigo, sobre lo que se dice de él en las grabaciones de Villarejo que aparecen en el sumario.

Rajoy: ¿La X de Kitchen?

Que la imagen del expresidente sale más que sucia de este juicio es una evidencia. Sobre todo si se tiene en cuenta que la persona que explica las grabaciones que le afectan no es un investigado sino el jefe de la investigación. Tal y como contaba ElPlural.com este lunes, el agente afirmó ante el tribunal que la Kitchen era “una operación para quitarle a Bárcenas los papeles que comprometían a Rajoy", así como un pendrive con dos grabaciones, una con el propio Rajoy, y otra con Arenas que, supuestamente, les vinculaban con el caso Gürtel y que fueron robadas del estudio de pintura de la mujer de Bárcenas por la trama.

Lo declarado por el principal investigador este martes demostraría que, a juicio policial, el motivo para organizar la operacion Kitchen no era solo encontrar los papeles que pudieran perjudicar al Partido Popular y salvar a Mariano Rajoy, sino que el propio expresidente tendría pleno conocimiento, como mínimo, de la existencia de Villarejo y sus tejemanejes.

El agente también explicaba el lunes que hay otra grabación donde Villarejo afirma: "El asturiano es Mariano Rajoy", y el excomisario tambien asevero que tenía pruebas contra él -Rajoy- con frases como: “Me lo llevo por delante, le busco una avería”, un hecho que se sabía por el sumario, pero que nadie había dejado claro en un juicio. 

Así, las diferentes declaraciones con respecto a Mariano Rajoy no son, ni por asomo, buenas para la imagen del expresidente del Gobierno. Cada cosa que ha declarado el polícía hunde un poco más esa imagen.