Baltasar Garzón acaba de publicar el libro La democracia amenazada. Cuando el fascismo ataca la convivencia, de la editorial Planeta. El manual llega justo después de que el Tribunal Supremo rechazara su pretensión de ser readmitido en la carrera judicial.
El jurista ha intervenido en algunos medios de comunicación en las últimas horas a raíz de la publicación, entre ellos Público, donde ha analizado este hecho, repasado su carrera y analizado la situación política actual, en la que considera que la izquierda “ha perdido la calle”, una frase que dice en primera persona como progresista. “(…) Y la extrema derecha ha ocupado los espacios que dejamos vacantes”, considera.
Para Garzón, la “amenaza más urgente” ahora mismo en nuestro país pasa por ahí, por la “pérdida de confianza en el sistema político de partidos y la Administración de Justicia”. Él mismo reconoce, respecto de la decisión del Supremo, que “con este sistema judicial no le apetece en absoluto formar parte del ejercicio de la profesión de juez”.
“No cuestiono la sentencia. Ya recurrió al Tribunal Constitucional y no se me hizo caso, pero el Comité de Derechos Humanos de la ONU ha dicho que los efectos se tienen que reparar. Si no lo entiende así el Tribunal Supremo, volvemos a un problema grave: la interpretación en materia de derechos humanos de la Justicia española es más que cuestionable”.
Frente al escenario político actual, pone el foco en recuperar a la juventud que se ha movido hacia posiciones extremistas. “Debemos ejercer nuestra responsabilidad porque tenemos esa obligación de pedagogía. ¿Cómo hacerlo? No queda otra que adaptarse y hacer ver a ese 20 o 25% de jóvenes con dinámicas regresivas que están equivocados”, contempla, siempre dejando claro que no está todo perdido, celebrando que “otro sector de la juventud está muy comprometido”.
Sobre Aznar: "Siempre habla el que más tiene que callar"
En la conversación aparecen también nombres propios como el de José María Aznar, Alberto Núñez Feijóo o José Luis Rodríguez Zapatero. Sobre el expresidente del PP, Garzón lo tiene claro: “Siempre habla el que más tiene que callar”, dice frente a su ya famoso “el que pueda hacer que haga” que repetía recientemente.
“Nadie se ocupa de las actividades de Aznar como expresidente ni se establece una comparativa entre Zapatero y sus antecesores. Tampoco con los mandatarios extranjeros, que también hacen lo mismo. No justifico ninguna de ellas ni tampoco las auspicio, solo digo que hay que regular la actividad de los ex altos cargos para definir lo que es estrictamente privado y lo que es consecuencia del cargo que has ocupado”, relata.
Sobre el gallego, directamente cree que el Feijóo “gestor y estadista” se quedó en Galicia, mientras que con Zapatero y la investigación que hay sobre él en el marco del caso Plus Ultra llama a “respetar los tiempos penales”. “El investigado no ha comparecido ante el juez y ya está sentenciado y aniquilado”, lamenta.
Si bien, reconoce que le “sorprendió” la investigación, define que “la presunción de culpabilidad en una persona es grave”: “Evidentemente, si se imputa un tráfico de influencias, habrá que demostrar que ha existido. Mientras tanto, deberíamos ser prudentes a la hora de calificar. No por tener relación con Venezuela ya es malo, mientras que tenerla con el señor Donald Trump es palabra de Dios”.
Kitchen y Villarejo
La entrevista de Público da para abordar otros temas como la trama Gürtel, el juicio de Kitchen o el papel del excomisario Villarejo durante los gobiernos de la derecha, al que define como un “personaje sometido a juicio, con un discurso de sí mismo y sobre el que judicialmente tendá que decidirse si lo que hizo en cada una de las fases fue correcto”.
Entre otras cuestiones, el juez defiende que “no” se equivocó al ordenar las escuchas de los responsables del caso primero y sus abogados porque pasaba por una resolución judicial “motivada” y con “amparo legal”, de la cual se puede “discrepar”, pero no derivar en un delito de prevaricación.
Sobre el ex fiscal general: "Se ha condenado a un inocente"
Con la actualidad al rojo vivo y capaz de situarse en distintos frentes no pueden faltar preguntas sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; su novio, Alberto González Amador; o el exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, quien a su parecer llevó a cabo una actuación “legítima”. “Se ha condenado a un inocente, porque solo se tomó en cuenta una versión”, emite.
En el plano internacional, Trump o Benjanim Netanyahu aparecen como grandes protagonistas, como no podía ser de otro modo. “No sé si alguna vez alguien decidirá detenerlo para juzgarlo a nivel de Corte Penal Internacional. En su país será condenado seguro”.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.