Carlos Garaikoetxea, quien fuera lehendakari en las legislaturas de 1980 y 1984, el primer tras el franquismo, ha fallecido este lunes a los 87 años a causa de un infarto.

Garaikoetxea nació el 9 de junio de 1938 en Pamplona. En lo personal, el ex lehendakari se casó y tuvo tres hijos; en lo profesional, fue abogado y licenciado en Ciencias Económicas, y desarrolló su trayectoria profesional en la dirección de empresas y en su despacho de abogados. Además, fue presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra, a la vez que compaginó esto último con su participación en diversas obras filantrópicas y culturales, especialmente en la defensa de la lengua vasca y en el impulso de las ikastolas durante la dictadura de Franco.

Al término de la dictadura, Garaikoetxea fue elegido presidente del PNV y fue en 1980 cuando dejó el cargo por incompatibilidad con la presidencia del Gobierno vasco. Asimismo, el ex lehendakari fue presidente del Consejo General Vasco (Gobierno provisional 1979-1980) y elegido Lehendakari en dos legislaturas (1980 y 1984). Además de ello, ha sido parlamentario navarro, diputado europeo en dos legislaturas y miembro del Parlamento Vasco en cinco legislaturas. Fue presidente de la EFA (European Free Alliance), y de Eusko Alkartasuna desde su congreso fundacional en 1987 hasta 1999.

A razón de la fuerte huella que dejó en "la construcción institucional del País Vasco", en junio del año pasado, el actual Gobierno vasco, liderado por Imanol Pradales, rindió homenaje a Garaikoetxea. Así, a sus 87 años, el expresidente fue reconocido como "el extraordinario arquitecto de Euskadi" por su papel fundamental al frente del primer Gobierno Vasco de la democracia.

En este acto, presidido por Pradales, también se reunió a destacadas figuras políticas e institucionales, entre ellos dos de sus sucesores, Juan José Ibarretxe e Iñigo Urkullu, así como representantes de la familia de José Antonio Ardanza. Durante su intervención, Pradales recordó la primera reunión del Ejecutivo de Garaikoetxea en Ajuria Enea, celebrada hace 45 años, y subrayó su "legado de resiliencia, prosperidad y bienestar". "Llegó a una Euskadi en ruinas, golpeada por la recesión, el paro y la violencia, y supo diseñar los cimientos de un país mejor", afirmó el lehendakari.

En este sentido, el actual lehendakari puso de relieve el ejemplo del primer Gobierno Vasco de la democracia por poner en marcha las herramientas que han permitido a Euskadi "crecer en prosperidad y bienestar" y agradeció en especial el legado de Garaikoetxea, al que definió como el "extraordinario arquitecto de Euskadi".

El histórico dirigente, que dejó el cargo en 1985 tras fundar Eusko Alkartasuna, también tomó la palabra en aquel acto. "Los desafíos de futuro son grandes, pero mayor es nuestra capacidad para superarlos. Somos una nación valiente y trabajadora. Unidos, desde la colaboración leal y el respeto a la pluralidad, construiremos una Euskadi mejor, más próspera y sostenible", remarcó.

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