El Papa León XIV visitará la abadía de Montserrat en junio, durante el viaje que el pontífice realizará a nuestro país. El equipo responsable de comunicación confirmaba esta semana el itinerario que seguiría el Papa por España, donde hará parada, además de Barcelona, en Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Tenerife.

La abadía fue uno de los epicentros de abusos sexuales por parte de la Iglesia Católica cuando estos, no hace mucho tiempo, se encontraban mucho menos castigados que ahora, aunque queda mucho por avanzar. Por ello, es interesante conocer qué opinión merece a las víctimas la decisión papal.

ElPlural.com ha podido hablar con una de estas víctimas con las que ha dialogado en otras ocasiones que han tenido que ver, por ejemplo, con los avances en esta línea -el de la condena- en el ámbito institucional. Se trata de Miguel Hurtado, la primera persona que denunció lo que pasaba entre aquellas cuatro paredes, a él cuando tenía 16 años.

A su juicio, el paso de León XIV por Montserrat no es sino un “acto de blanqueamiento” por parte de la Iglesia. Preguntado directamente por este periódico si no puede ser, precisamente, para pedir perdón por todo lo que ésta ha callado, la persona al otro lado del teléfono considera que, de ser así, alguien les habría informado: “Por el momento, no nos ha llamado nadie, ni de Monserrat, ni de la Iglesia catalana, ni del Vaticano”.  

“Podría servir, efectivamente, para hacer un acto de homenaje a las víctimas de pederastia en la abadía y un acto de reparación (…) Pero eso no parece que vaya a pasar, porque nadie nos ha llamado”, insiste, lamentando que “en vez de ser castigada o corregida, el sitio reciba un sello de aprobación” de tal envergadura como la llegada del máximo responsable eclesiástico.

Hurtado recuerda que el lugar es mucho más que eso: es una “institución católica que se ha caracterizado por su negativa a indemnizar a las víctimas de abusos sexuales”. “Hasta el punto de que, por ejemplo, mi caso está judicializado”, destaca. “Tuve que poner una demanda porque la abadía se niega a indemnizarme; y el Estado y la Iglesia suscriben un convenio para indemnizar a las víctimas”, expresa.

“El Papa dice que las víctimas que han sufrido a la Iglesia tienen que ser indemnizadas, y una institución que de forma pública y notoria se niega a cumplir ese compromiso, ese mandato, esa obligación moral como mínimo. Ya veremos si también legal”, describe, para concluir que todavía no se había pronunciado porque no había visto la confirmación oficial de este acto.

Acuerdo entre Estado e Iglesia para reparar los daños

En paralelo al anuncio sobre la visita del Papa, la Iglesia Católica y el Gobierno lograban ponerse de acuerdo para reparar los daños a las víctimas de abusos sexuales en el seno eclesiástico. Las instituciones alcanzaron un acuerdo para firmar un protocolo que permitiera articular ese proceso, después de dos meses de conversaciones con el Defensor del Pueblo.

Las partes tienen que establecer ahora un marco común que regule la reparación de las víctimas de pederastia en la Iglesia, con especial atención a los casos que no han podido dirimirse en los tribunales. Se corresponde con situaciones en la que los delitos han prescrito o los agresores han fallecido, lo que ha impedido una respuesta judicial efectiva. La fórmula pasaría porque el Estado, mediante mecanismos articulados junto al Defensor del Pueblo, fuera el encargado de estudiar los casos y determinar quién tiene la condición de víctima. La Iglesia, por su parte, asumirá el pago de las compensaciones.

 El pasado martes el equipo responsable de la comunicación papal confirmaba que el pontífice acudiría a la abadía de Montserrat el próximo 10 de junio y que durante el desplazamiento se darán “dos eucaristías masivas”, una en la capital, el 7 de junio por el día del Corpus, y otra de despedida en Santa Cruz de Tenerife, el 12.

Rafael Rubio, máximo representante de comunicación, definía que la agenda, “a día de hoy, no está confirmada”, pero explicó lo que ya se puede afirmar. El pontífice llegará a Madrid el 6 de junio por la mañana y permanecerá aquí tres días, cuando se desplazará a Barcelona. En la ciudad condal se quedará hasta el día 11, y ya desde ahí, irá hasta Las Palmas y Tenerife, hasta su regreso el día siguiente por la tarde.

Además, León XIV mantendrá “encuentros privados con autoridades o personalidades” e intervendrá en una sesión conjunta en las Cortes. En última instancia, existe la posibilidad de que visite El Hierro, cuyas autoridades han invitado al Papa a que conozca de primera mano la realidad humanitaria que vive la isla. Esto último, “es una posibilidad, pero ni se confirma ni se desmiente”.

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