El mercado inmobiliario en España ha recuperado una intensidad que no se veía desde antes de la crisis financiera. La compraventa de viviendas cerró 2025 con un aumento del 11,5%, hasta alcanzar las 714.237 operaciones, la cifra más elevada en casi dos décadas. El dato, confirmado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), supone además el mayor volumen desde 2007, cuando el país aún vivía los últimos compases del ciclo expansivo previo al colapso inmobiliario.

Este nuevo repunte consolida una tendencia al alza que ya se había iniciado el año anterior. En 2024, las operaciones crecieron un 9,7%, y con el incremento de 2025 el sector encadena dos ejercicios consecutivos de expansión. El resultado es un mercado que vuelve a superar la barrera simbólica de las 700.000 compraventas, un umbral que durante años parecía inalcanzable tras el ajuste provocado por la crisis económica.

El crecimiento se ha sustentado en dos pilares: el mercado de segunda mano y el de obra nueva. Las viviendas usadas concentraron la mayor parte de las operaciones, con 558.327 transacciones, lo que representa un aumento del 10,3% respecto al año anterior y, además, el récord histórico dentro de la serie estadística. Este dato confirma que la vivienda existente continúa siendo la principal vía de acceso para los compradores, tanto por disponibilidad como por precio.

Por su parte, la vivienda nueva registró un comportamiento todavía más dinámico en términos relativos. Las operaciones sobre inmuebles recién construidos se incrementaron un 16,1%, hasta alcanzar las 155.910 compraventas. Se trata de la cifra más elevada desde 2011, lo que evidencia una reactivación significativa de la promoción inmobiliaria y de la demanda de obra nueva, especialmente en áreas urbanas y zonas con fuerte presión demográfica.

Otro elemento clave es el predominio absoluto de la vivienda libre frente a la protegida. El 93,2% de todas las viviendas transmitidas en 2025 correspondieron al mercado libre, con un total de 665.866 operaciones, lo que supone un crecimiento del 12,3%. En contraste, la vivienda protegida apenas representó el 6,8% del total, con 48.371 transacciones y un incremento mucho más moderado del 1,8%. Esta diferencia refleja el peso creciente del mercado privado en el acceso a la vivienda.

El crecimiento se extiende por todo el territorio

El dinamismo inmobiliario no se limitó a unas pocas regiones, sino que se extendió a todo el país. Todas las comunidades autónomas registraron aumentos en el número de compraventas durante el año pasado, aunque con intensidades diferentes.

En términos absolutos, Andalucía lideró el ranking con 143.794 operaciones, consolidándose como el principal mercado inmobiliario del país. Le siguieron Cataluña, con 112.585 compraventas, y la Comunidad Valenciana, que alcanzó las 110.591. La Comunidad de Madrid, pese a su peso económico, registró 81.681 operaciones, con un crecimiento más moderado que otras regiones.

Sin embargo, los mayores incrementos porcentuales se produjeron en comunidades con menor volumen total de operaciones. Castilla y León encabezó el crecimiento relativo con un aumento del 18,9%, seguida de Castilla-La Mancha, con un 17,8%. También destacaron La Rioja y Extremadura, ambas con subidas superiores al 16%. En el extremo opuesto, Navarra, Canarias y Madrid registraron los avances más moderados.

Estos datos reflejan una expansión territorial amplia, que no se limita únicamente a las grandes áreas metropolitanas, sino que también alcanza mercados secundarios y zonas con menor densidad de población.

Diciembre cierra el año con cifras récord

El último mes del año confirmó el impulso del sector. En diciembre se registraron 54.148 compraventas, un 7,9% más que en el mismo mes del año anterior. Se trata del mejor dato para un mes de diciembre desde que existen registros comparables, lo que confirma el fuerte cierre del ejercicio.

Dentro de este volumen, las viviendas de segunda mano volvieron a dominar el mercado, con 42.454 operaciones y un incremento interanual del 9,3%. Las viviendas nuevas, por su parte, sumaron 11.694 compraventas, con un crecimiento más moderado del 2,9%.

No obstante, en comparación con el mes anterior, el mercado mostró una ligera corrección. Las operaciones descendieron un 7,5% respecto a noviembre, un ajuste habitual en términos estacionales tras el cierre del año.

El mercado inmobiliario en su conjunto también acelera

Si se amplía el foco más allá de la vivienda, el conjunto de las fincas transmitidas por compraventa - incluyendo tanto propiedades urbanas como rústicas - alcanzó las 1.375.494 operaciones en 2025, lo que supone un aumento del 11,4% respecto al año anterior.

Las fincas urbanas, que incluyen viviendas, locales y otros inmuebles, concentraron la mayor parte de este crecimiento, con 1.208.041 operaciones, un 12% más que en 2024. Las fincas rústicas, por su parte, registraron 167.453 transacciones, lo que representa un incremento del 7,1%.

Este repunte generalizado confirma que el sector inmobiliario atraviesa una fase expansiva que afecta a todos los segmentos. La combinación de demanda sostenida, recuperación económica y cambios en las preferencias residenciales ha devuelto al mercado a niveles que no se observaban desde antes de la gran crisis.

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