El extenista Rafael Nadal ha sumado un nuevo reconocimiento a su trayectoria, pese a llevar más de un año alejado de la competición. El deportista ha sido investido como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Madrid, un acto que ha provocado una fuerte reacción en redes sociales. El nombramiento ha generado tanto elogios como críticas, especialmente por considerar algunos usuarios que el reconocimiento ha estado basado exclusivamente en su carrera deportiva y no en méritos académicos.

Tras difundirse el momento de la investidura, varias voces han cuestionado la decisión de la universidad. Entre ellas, la historiadora Esther López Barceló, quien ha ironizado sobre el reconocimiento en un mensaje que se ha viralizado rápidamente. "A ver cuando a una historiadora la distinguen con una Copa Davis", ha comentado en la red social X -antigua Twitter-. 

A esta postura se ha sumado Sandra Moreno, doctora en Derecho y asesora jurídica, quien ha calificado el reconocimiento como un “fraude”. Según ha argumentado, el doctorado honoris causa ha estado tradicionalmente vinculado a aportaciones relevantes al conocimiento o a la investigación, no al ámbito deportivo. "El doctorado Honoris Causa se le otorga a alguien con trayectoria académica y aportaciones destacadas al conocimiento, la ciencia; no al deporte, por muy exitoso que sea, para eso están otros premios. Así es cómo se devalúa el título de doctorado y la misma universidad #esfraude", ha expresado en un tuit. 

Defensa pública del reconocimiento

Frente a las críticas, también han surgido voces en defensa del tenista. El chef José Andrés ha respondido públicamente a los comentarios negativos, mostrando un respaldo claro a Nadal. En su intervención, ha defendido que el deportista ha merecido el reconocimiento, subrayando que la experiencia vital y el aprendizaje fuera de las aulas también han tenido un valor significativo.

Durante el acto, Nadal pronuncó un discurso en el que ha mostrado su agradecimiento a la institución. A su vez, aseguró que ha recibido el reconocimiento con “enorme emoción y humildad”, destacando el significado especial que tiene para alguien que ha dedicado su vida al deporte. El extenista señaló que recibir un doctorado honoris causa por parte de una universidad vinculada a la ciencia y la innovación ha tenido un valor particularmente relevante en su trayectoria.

El deporte y la ciencia, cada vez más conectados

En su intervención, Nadal también reflexionó sobre la evolución del deporte de élite. Además, explicó que, en las últimas décadas, la alta competición ha estado cada vez más ligada al conocimiento científico.

"Para alguien que ha dedicado su vida al deporte, recibir un doctorado honoris causa por una institución de referencia en los ámbitos de la ingeniería, la ciencia y la innovación tiene un significado muy especial", apostilló el extenista.  Además, afirmó que, al igual que en disciplinas académicas como la ingeniería o la ciencia, el talento por sí solo no ha sido suficiente, y ha destacado la importancia del esfuerzo, la constancia y el aprendizaje continuo.

"A lo largo de mi carrera he recibido distintos reconocimientos, pero los que provienen del mundo académico tienen un significado especial porque representan el respeto de una institución dedicada al conocimiento, a la formación y al progreso de la sociedad. En el deporte de élite, como en la ingeniería o en cualquier disciplina científica, el talento es importante, pero nunca es suficiente por sí solo", zanjó. 

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