España apura los últimos sorbos del mes de mayo con el termómetro descolocado. No es una ola de calor, al menos en sentido técnico, pero se le parece mucho en la piel, en las calles y en esas noches que empiezan a perder el fresco antes incluso de que llegue junio. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que el episodio de temperaturas anómalamente altas se prolongue durante buena parte de la próxima semana, con valores más propios de julio o agosto que de la recta final de mayo.
La clave está en la intensidad y en la duración. El calor no será un fogonazo de dos días. Según la predicción de la AEMET, los termómetros se mantendrán en amplias zonas del país entre 5 y 10 grados por encima de los valores normales para estas fechas. Aun así, el organismo no considera que el episodio reúna las condiciones para catalogarlo como ola de calor, pese a que las máximas puedan dejar registros inusualmente elevados para el mes de mayo.
La situación ya dejó este jueves una primera fotografía de verano anticipado. Badajoz alcanzó los 38 grados y Sevilla llegó a los 37, valores que entrarían sin estridencias en un parte meteorológico de pleno agosto. Pero la anomalía no se quedó en el sur. En el norte peninsular, ciudades como Oviedo y Bilbao superaron los 34 grados, una cifra muy poco habitual para estas fechas y especialmente llamativa por el contraste con su climatología habitual.
Calor veraniego con tormentas
El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha explicado que este episodio será no solo intenso, sino también persistente. La previsión apunta a que el ambiente plenamente veraniego continuará durante buena parte de la próxima semana, aunque no todo el país vivirá la misma situación. El noroeste peninsular quedará bajo la influencia de una pequeña dana, que favorecerá la aparición de tormentas.
Este viernes, las precipitaciones más destacadas se esperan en Galicia y Asturias, con posibilidad de extenderse a áreas próximas de Castilla y León. Serán tormentas más probables durante la tarde y, en algunos casos, podrían llegar acompañadas de granizo y alcanzar intensidad fuerte.
Mientras tanto, en el resto del país dominará el tiempo estable y el calor irá incluso a más. Las máximas podrán superar los 35 grados en puntos del interior de las comunidades cantábricas, el Valle del Ebro, el centro y buena parte del sur peninsular. En los valles del Guadalquivir y del Guadiana, los termómetros podrían rebasar los 36 grados.
El norte, único reducto primaveral
El sábado repetirá el patrón de contrastes. Las tormentas volverán a formarse en Galicia y Asturias, con opción de extenderse hacia Cantabria y el noroeste de Castilla y León. De nuevo, podrán ser localmente fuertes y con granizo.
La diferencia llegará con el descenso térmico en las comunidades cantábricas, Galicia y el oeste de Castilla y León. En algunos puntos, las temperaturas podrían bajar hasta 8 grados respecto a la jornada anterior. Aun así, el alivio será relativo: Oviedo rondará los 26 grados y Bilbao se quedará cerca de los 30.
En el resto de España, el calor continuará instalado con maneras de pleno verano. Se esperan más de 30 o 32 grados en amplias zonas, más de 34 grados en el Valle del Ebro y en el centro peninsular, y más de 36 grados en puntos del Guadiana y del Guadalquivir.
Noches tropicales y máximas de hasta 38 grados
El domingo no traerá grandes cambios. Las temperaturas volverán a subir en las zonas donde habían descendido y el calor se extenderá de forma generalizada. La noche también empezará a ser noticia: en áreas del centro, la mitad sur y puntos del Valle del Ebro podrían registrarse noches tropicales, aquellas en las que el termómetro no baja de los 20 grados.
Durante el día, las máximas podrán superar los 32 o 34 grados en la Meseta Norte, los 34 grados en el Ebro y el Tajo, y los 36 grados en los valles del Guadiana y del Guadalquivir. La previsión sitúa a Bilbao en 32 grados, Madrid en 33, Ourense en 34, Zaragoza en 36 y Badajoz en 38.
Las tormentas seguirán presentes en Galicia y Asturias, donde podrían ser localmente fuertes. También podrían aparecer de forma más aislada en otras zonas del norte, especialmente en áreas de montaña como el Sistema Ibérico y los Pirineos.
Posible repunte
La próxima semana arrancará, en palabras de la AEMET, con “más de lo mismo”: temperaturas sin grandes cambios, ambiente muy cálido en la mayor parte del país y sensación plenamente veraniega. Las tormentas continuarán siendo posibles en el noroeste peninsular y podrían extenderse de forma más dispersa hacia otras zonas del norte y del centro.
A partir del martes, la inestabilidad tendería a perder fuerza. Sin embargo, el calor no tiene previsto retirarse de forma inmediata. Según Del Campo, aunque todavía existe incertidumbre, podría producirse incluso un repunte térmico a partir del miércoles.
En Canarias, el calor también irá a más desde el sábado. Se esperan valores superiores a los 34 grados especialmente en zonas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, con mínimas por encima de los 22 grados. El cielo estará poco nuboso en general, salvo en el norte de las islas más montañosas, y no se descarta la presencia de calima. La situación tendería a normalizarse en el archipiélago a partir del miércoles, con una bajada de las temperaturas.
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