Ser influencer es una de las profesiones más atractivas para las nuevas generaciones. Podría ser la lotería actual: mi abuela apostaba los mismos números cada semana y yo genero una media de tres vídeos para redes sociales semanalmente.
Claramente el algoritmo es la banca y las marcas son las que llenan las arcas de la persona “afortunada”. Otro tema es lo preocupante que resulta que se vea, en muchos casos, como ese salvavidas necesario para asegurarte un futuro laboral, un estado de privilegio al que no podrías optar de manera convencional.
Puedes pensar que una persona que suma millones de seguidores en plataformas es la clara representación del éxito. Esos ídolos que tenían un sueño, apostaron por sí mismos y lo consiguieron. Esa persona que, en general, te vuelve a conectar con la idea de la meritocracia que, spoiler, no es real.
Sin ser creador de contenido e influencer lo mismo, y sin ser ninguna de las dos la panacea que te saque del mundo laboral real… ¿pierden credibilidad estos perfiles si también tienen otras pasiones? Depende. No podríamos encasillar en una misma etiqueta a todas las personas que hacemos vídeos en internet. Hablemos de Mar Lucas.
Con menos de 15 años fue de las primeras en divertirse creando bailes para Musical.ly; hoy lo conocemos como TikTok. De la misma manera que pasó con Dulceida o con Isasaweis y los primeros años de YouTube, las primeras en exponerse en plataformas nuevas tienen más posibilidades de ocupar los puestos de cabecera cuando su hobby se convierte en profesión.
Y llegó el día en el que, después de sentirse muy perdida (como hablamos en la entrevista en vídeo), encontró su pasión por la música. Partimos de un perfil con millones de seguidores… ¿esto le ayudaría o le impediría proclamarse artista? Ya solo el hecho individual de identificarse como generador o generadora de arte es un proceso en sí mismo. Que, en mi opinión, es una mera distracción social para cribar la fortaleza mental de quienes necesitan expresarse con el arte y buscan comercializarlo. No solo es artista quien mercantiliza sus obras.
Emprender ese camino cuando ya has avanzado más en otro —en este caso, el de influencer— trae una descompensación. Has conseguido una credibilidad en una disciplina pero ¿necesariamente entonces tendrías que tenerla en la otra? Los artistas emergentes que parten desde cero se encuentran con estos muros también: el reto de que se le dedique tiempo a empatizar con tus obras, con tu discurso. Eso sí, empezar tu experimentación artística delante de miles de personas te da poco margen para aceptar tus errores de los inicios y, recordemos, que no todos los ojos te quieren ver bien. Ningún camino es nunca utópico e idílico, aunque sí unos son más favorables que otros.
Mi opinión es que detenernos tanto a debatir con nosotros mismos nos bloquea. Crear es observar, es habitar el presente, es salir de la rueda para decirle al resto lo que vives a ambos lados; es desnudarte y, a veces, encriptar mensajes porque la vulnerabilidad te puede. Creo que ella transitó estos debates hasta plantarse en un escenario a decir: “ya conocéis a la Mar influencer, ahora os presento a la Mar artista”.
En 2023 Mar empezó a compartir su música y en 2024 nos encontramos con su primer álbum, “LA INOCENTE”, protagonizado por un sonido limpio y con un estilo pop comercial, aunque ya adelantaba algún guiño al reguetón. Encontramos colaboraciones con Cali y el Dandee, Juan Magán, Antonio José, Índia Martínez o Lérica. Nada mal para un primer disco.
Y con reflexiones como las de su intro, donde confiesa el rechazo que le produce la inocencia a veces, o cómo es mejor mostrar tablas en el juego para no ser subestimada. Aprender a elegir cuándo moldearnos para poder infiltrarnos y cambiar las cosas desde dentro es supervivencia.
De su colaboración con Disney hablamos en la entrevista en vídeo y, tras la colaboración con Almacor y Edurne, y su Disco de Oro por su canción “LLORANDO EN EL LAMBO”… llegamos a una parte que fue donde yo descubrí su faceta artística: la trilogía de “Rota”, “Para Ti” y “No Ha Sido Fácil”. Por si todo lo anterior no ayudaba en esto de la credibilidad, sacó sus vísceras y contó una de las experiencias más duras de su existencia: el maltrato y el tiempo que viene después.
Nos dejó entender su versión, ver de nuevo la cara menos amable de la exposición pública, lo que no es amor y cómo una se levanta de semejante pozo. Y, aun así, su mirada es optimista: la de ver lo efímero como motor de la vida y no como daga. Los tres videoclips forman la narrativa completa dividida en tres fases: el foco del daño, los primeros aleteos buscando colocar lo vivido y el paso hacia la resiliencia.
Estas tres canciones son casi las últimas que podemos escuchar de la artista con ritmos más íntimos y poperos. O casi, porque un tiempo después llegó su colaboración con el artista italiano Ciaffi con “SOLA (TI AMO)”. En el vídeo tienes la explicación de por qué Umberto Tozzi sale en los créditos de esta interpolación musical de su icónica canción de 1977.
Y dentro de su apuesta firme por el sonido latino más afín al reguetón o la bachata —sus visitas a Miami para componer, sus formaciones musicales en Latinoamérica— llegan temas como “Readyactiva” con L-Gante, “Poliamor” con Mango o su último lanzamiento… “BACHATÓN” con Noriel.
Esta última canción fue compuesta inicialmente por Mar años atrás y, junto a Noriel, remataron este tema que tiene un mensaje claro: el amor romántico es mentira. Todo lo contrario a lo que ella nos confesaba en la entrevista en vídeo, donde hablamos de todo el trabajo interno que ha necesitado para abrirse a volver a sentir.
Ha compartido en redes sociales que se vienen más colaboraciones. Todas estas personas que he ido mencionando han firmado su carta de recomendación y han querido contar con su voz y/o su composición. Sabemos que una de sus próximas colaboraciones será con una artista colombiana: haz tus apuestas.
¿Qué me gustaría ver a mí de sus próximas creaciones? Me gustaría que englobe todo en una narrativa concreta y apueste por un concepto con un mensaje principal. Me gustaría verla en registros latinos, pero sin que se olvide de canciones más íntimas. Que fusione los pasos que ha dado hacia un lugar que hable de ella y de su experiencia vital. Que nos siga divirtiendo, pero también poniendo encima de la mesa debates importantes para su generación. Como siempre, estoy hablando de mis expectativas, que poco deben influenciar a una artista.
Simplemente, me alegra que siga creando sus alas y se vaya encontrando en su arte.
Como leí en un comentario de sus vídeos que pretendía defenderla del hate: “es solo una persona intentando cumplir sus sueños”.