¿Qué tienen en común Perfect Blue y Your Name?
A priori, poca cosa más allá de que ambas películas son dos éxitos de la animación japonesa que se reestrenan este año en España. No obstante, esta suerte de regreso nos da la posibilidad de redescubrir dos formas completamente distintas de entender el anime y la capacidad de este para explorar la condición humana.
La pesadilla psicológica de la fama
Perfect Blue (1997), dirigida por Satoshi Kon, es una película de culto muy querida entre los fans del género, ya que se trata de una obra muy oscura del cine de animación. Un thriller de terror donde Mima, una joven llena de talento que decide abandonar su carrera musical como idol del J-Pop para convertirse en actriz. Adaptarse al cambio conllevará más problemas de los que se pudiera prever, tornándose toda una pesadilla psicológica al sentirse amenazada por los fans que afirman adorarla y el constante juicio de los medios de comunicación.
Un relato sobre la fragilidad del ser. Mima no es más que una víctima de la industria. Una joven con sueños y aspiraciones que sufre en sus carnes el impacto de la fama y las consecuencias de la sobreexposición, un debate que sigue a la orden del día. La película aborda temas como la cosificación, la mirada ajena y una mente que comienza a confundir realidad de fantasía. Se ha hablado mucho de los paralelismos que se encuentran entre esta película y Black Swan, donde una bailarina (Natalie Portman) comienza a sufrir delirios ante la presión de conseguir el papel protagonista. El propio Darren Aronofsky reconoce haber tomado la obra asiática como referencia.
Un viaje por el tiempo y la memoria
Your Name (2016), de Makoto Shinkai, combina romance y fantasía para narrar una historia sobre el destino y la memoria. Un éxito que a día de hoy sigue conquistando al público gracias a la sensibilidad que maneja. La historia gira entorno a Mitsuha, una chica que vive en un pequeño pueblo, y a Taki, un estudiante de Tokio, que un día cualquiera comienzan a despertar en el cuerpo del otro. Los cambios son tan frecuentes que pronto establecen una serie de normas para que resulte llevadero y no generen demasiado caos en sus respectivos entornos. Lo que en un inicio comienza como una comedia romántica de enredos, acaba transformándose en todo un drama sobre el paso de tiempo, los lazos que creas con la gente y los recuerdos que atesoras.
Una película profundamente emotiva que conecta con el espectador a través de la idea fantasiosa de que existen vínculos invisibles que nos conectan con otras personas. Por si fuera poco, su giro de guion hace que la película trascienda a una cuestión existencialista y una idea mucho más profunda que un romance adolescente.
Ambas distintas, ambas relevantes
Dos largometrajes que no pueden contrastar más. Perfect Blue te sumerge, al igual que a la protagonista, en un viaje oscuro e incómodo, y en ocasiones onírico. Mientras que Your Name explora las emociones a través de una paleta de colores luminosa para animarnos a siempre mirar hacia el futuro. Sin embargo, quizá es un poco injusto reducirlas a sus diferencias más evidentes, puesto que olvidamos su alcance: Ambas demuestran que la animación japonesa sabe abordar historias complejas y profundas, capaz de removerte por dentro con la misma intensidad que el cine de imagen real.
Estaba previsto el reestreno conjunto en la cartelera española, pero finalmente Selecta Visión ha decidido aplazar la proyección de Perfect Blue. No sabemos la fecha exacta, pero sí que Your Name ha llegado este 20 de Marzo, por lo que es una buena ocasión para revivir en salas la experiencia.
Dos películas, dos sensibilidades, pero solo una conclusión: la animación japonesa tiene mucho que ofrecer.