El true crime (crimen real) lleva existiendo siglos, pero los últimos años estamos viviendo, quizá, el mayor pico de popularidad de lo que ahora es un subgénero en toda regla. Parte de la culpa de que se haya convertido en un fenómeno la tiene Ryan Murphy con su serie antológica Monster, donde cada temporada narra la historia y el crimen de un (o varios, si se da el caso) asesino. Murphy ya había mostrado su fascinación por esta clase de historias antes. En la primera temporada de American Horror Story (2011) hace referencia a casos como el de La dalia negra, la masacre de enfermeras a manos de Richard Speck o la matanza de Columbine.
Esta nueva temporada está dedicada a la figura de Lizzie Borden, acusada de asesinar a hachazos a su padre y su madrastra. Es la primera vez en la serie donde la asesina es una mujer y puede que también sea el primer caso que no cause revuelo entre los espectadores al ser un crimen del año 1892. Vamos a repasar todas las temporadas de Monster hasta ahora y como el cine y las series han recreado estos mismos crímenes antes.
Temporada 1: Jeffrey Dahmer
En 2022 se estrenó Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer. No fue la primera ficción sobre Dahmer: en 1993 se estrenaba The Secret Life: Jeffrey Dahmer protagonizada por Carl Crew en el papel del asesino y que fue una de las primeras adaptaciones cinematográficas tras su captura y se centra en su psicología y en los impulsos que lo llevaron a cometer los crímenes. Siguiendo una estela parecida se estrenó en 2002 Dahmer, el carnicero de Milwaukee y con una perspectiva distinta llegó en 2017 Mi amigo Dahmer, adaptación a su vez del cómic autobiográfico de Derf Backderf, quien fue a clase con Dahmer, relata la adolescencia quien se convertiría en uno de los asesinos más terribles de Estados Unidos en la escuela, enfocándose en su aislamiento social y su extraña conducta juvenil.
Sin embargo, la historia de Ryan Murphy lo convirtió en un fenómeno de masas: más de mil millones de horas visualizadas, un Globo de Oro para Evan Peters y un Emmy para Niecey Nash. Y no es de extrañar, porque como serie basada en hechos reales es muy buena. Incluso menos morbosa de lo que cabría esperar tratándose de un director amante del terror. Apostó por un tono serio y reflexivo, alejado del sensacionalismo directo.
Aun así, no evitó la polémica. Familias de las víctimas denunciaron no haber sido consultadas y haber tenido que revivir su duelo a través de las redes sociales.
Temporada 2: Los hermanos Menéndez
Dos años después del éxito de la primera temporada, se estrenó Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez con un tono algo distinto: menos contenido explícito y con una ambigüedad moral que en la anterior no había. Al contrario que con Dahmer, de este crimen no existen tantas adaptaciones. En el mismo año 2017 se estrenó el telefilm Menendez: Blood Brothers y la serie Law & Order True Crime: The Menendez Murders. Esto le dio margen a Murphy a construir su propia mirada.
La serie optó por una estructura fragmentada, reconstruyendo la noche del crimen desde varios puntos de vista e incorpora la mirada sesgada del periodista de Vanity Fair Dominick Dunne, que fue clave en la cobertura mediática del caso. De forma deliberada, deja al espectador sin una versión única y clara de los hechos, haciéndole parte del jurado y dejándole decidir si los hermanos fueron sociópatas calculadores o víctimas de años de abuso. Es una apuesta narrativa arriesgada, más cercana al ensayo dramático que al true crime lineal, y que dio sus frutos en lo interpretativo: Koch logró nominaciones al Globo de Oro y al Emmy por su Erik Menéndez, y buena parte de la crítica destacó a Javier Bardem como la gran interpretación de la temporada.
Tampoco quedó libre de polémica. Se insinuó una relación incestuosa entre los hermanos, sin base documentada, para reforzar la lectura psicológica del vínculo entre ambos. Erik Menéndez, desde prisión, calificó la serie de deshonesta y acusó a Ryan Murphy de socavar años de visibilización del abuso infantil con un enfoque que consideró sensacionalista. La familia estuvo de acuerdo con él.
Temporada 3: Ed Gein
Llegamos a la temporada que más licencias toma. Esto se debe a que Ed Gein ha acabado convertido en un personaje de la cultura popular, es la musa de buena parte del terror moderno. Su historia inspiró a Norman Bates en Psicosis (1960), a la familia caníbal de La matanza de Texas (1974) y a Buffalo Bill en El silencio de los corderos (1991), además de películas centradas directamente en él como Deranged (1974) o In the Light of the Moon (2000), esta última mucho más fiel a los hechos documentados.
Como se ha mencionado con anterioridad, Ryan Murphy es amante del cine de terror. Seguramente esta sea la razón por la que no se limita a contar la vida de Ed Gein como había hecho hasta ahora con los anteriores casos. Lo que hace es entrelazarla con esos títulos a los que influyó y que hoy día son obras maestras indiscutibles del género. Buena parte de la primera mitad de temporada dedica tanto tiempo a Alfred Hitchcock (Tom Hollander) rodando Psicosis, con su mujer Alma Reville (Olivia Williams) de fondo y Anthony Perkins (Joey Pollari) preparando su Norman Bates, como al propio Gein en la granja de Plainfield. Más adelante la serie recrea directamente escenas de La matanza de Texas y la icónica secuencia de Buffalo Bill bailando frente al espejo en El silencio de los corderos, fusionando el mito con sus propias reescrituras cinematográficas. El propio showrunner Ian Brennan ha explicado que decidieron huir de la cronología estricta y organizar el relato por líneas temáticas, dejando la huella de Gein en Hitchcock, Tobe Hooper o Jonathan Demme. Es una carta de amor al cine de terror.
Por supuesto, esto no la hace menos conflictiva. El amor por el legado que un asesino haya podido dejar en la cultura popular, no debe hacer que perdamos el foco en lo real de los crímenes. El mayor problema, quizá, es cómo se representó a las víctimas. Una de las polémicas más duras fue por el uso de la Christine Jorgensen, pionera trans estadounidense, como supuesta obsesión de Gein.
Temporada 4: Lizzie Borden
Lizzie Borden acabó convirtiéndose en uno de los mayores iconos de la cultura pop estadounidense al transformar un brutal caso criminal en un mito folclórico. A pesar de haber sido absuelta en 1893 por el asesinato de su padre y su madrastra, su figura ha sido reinterpretada constantemente como un símbolo de rebeldía, misterio y terror.
Como cabía esperar, ha generado muchísima ficción. Por poner algunos ejemplos, el telefilme The Legend of Lizzie Borden (1975), con Elizabeth Montgomery; Lizzie Borden Took an Ax (2014), con Christina Ricci, y su secuela en formato serie The Lizzie Borden Chronicles (2015); o Lizzie (2018), con Chloë Sevigny y Kristen Stewart, que apostó por una lectura más sobria y con lecturas queer del vínculo entre Lizzie y la criada Bridget Sullivan. Podemos sumar también Pearl (2022), de Ti West, cuya protagonista, una joven atrapada en una granja bajo la represión familiar que termina estallando en violencia, recuerda inevitablemente a la propia Borden, aunque West nunca lo haya confirmado como referencia directa.
Al ser un crimen que sucedió hace más de un siglo, además de cómo ha trascendido el personaje de Lizzie Borden, puede que estemos ante la primera temporada de la serie a la que no le siga una polémica.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.