Hay perfiles que parecen imposibles sobre el papel. Psicóloga y creadora de contenido de League of Legends. Consulta y directo. Salud mental y ranked. Sin embargo, para Mahridia, ambas facetas no sólo conviven, sino que se complementan de una forma natural.

Durante una conversación cercana y llena de reflexiones, la creadora habló sobre sus inicios en los videojuegos, su pasión por la psicología y el futuro que imagina para una carrera que, poco a poco, está encontrando un punto de unión entre ambos mundos.

Aunque muchos la conocen por su contenido centrado en League of Legends, la relación de Mahridia con los videojuegos comenzó mucho antes. Nintendo fue su primera puerta de entrada al gaming, creciendo rodeada de consolas y videojuegos desde pequeña. Más adelante llegaría el ordenador, y con él, uno de los títulos que acabaría marcando gran parte de su trayectoria.

Curiosamente, su primera experiencia con League of Legends no fue precisamente un flechazo. Descubrió el juego porque sus compañeros de instituto no dejaban de hablar de él, lo probó y terminó desinstalándolo poco después. Pero algo hizo que regresara. Y aquella segunda oportunidad acabó transformándose en una de las grandes pasiones de su vida.

A diferencia de muchos creadores de contenido, Mahridia nunca dejó de lado su formación académica. Actualmente compagina su trabajo como psicóloga con la creación de contenido, una combinación poco habitual dentro del sector gaming y que le ha permitido construir una identidad muy diferenciada.

Su objetivo a largo plazo, sin embargo, está claro: convertirse en psicóloga a tiempo completo sin abandonar del todo el contenido digital. No ve ambas profesiones como caminos separados, sino como dos mundos que pueden enriquecerse mutuamente.

Y precisamente ahí aparece uno de los temas más interesantes de la entrevista: la relación entre la psicología y los videojuegos competitivos.

Para Mahridia, muchos jugadores siguen infravalorando el factor mental dentro del rendimiento competitivo. Según explica, existen tres pilares fundamentales para mejorar en títulos como League of Legends: la mecánica, el conocimiento del juego y la mentalidad. Sin embargo, esta última suele recibir mucha menos atención de la que merece.

“La mente también se entrena”, viene a resumir durante la conversación.

Una idea que se extiende incluso al ámbito profesional. La creadora defiende que los jugadores de esports deben ser considerados atletas de alto rendimiento, ya que trabajan bajo niveles elevados de presión, necesitan apoyo psicológico y requieren herramientas similares a las de cualquier disciplina deportiva tradicional.

Uno de los momentos más interesantes llega al abordar una cuestión que cualquier jugador de League of Legends conoce bien: la toxicidad.

¿Por qué personas tranquilas y agradables pueden transformarse completamente después de varias derrotas consecutivas?

La respuesta de Mahridia apunta a un problema muy humano: la obsesión por controlar aquello que escapa de nuestro control.

Según explica, muchos jugadores centran toda su energía en los errores de sus compañeros, cuando la única variable sobre la que realmente tienen influencia es su propio comportamiento. Cuando la atención se dirige constantemente hacia el exterior, la frustración crece. Cuando se enfoca en la mejora personal, aparecen más oportunidades de progresar.

Más allá de la competición, la psicología también se cuela en otro de los contenidos que más disfruta realizando: el análisis de personajes.

Personajes complejos como Jinx le permiten explorar conductas, emociones y conflictos internos desde una perspectiva divulgativa. Eso sí, insiste en evitar diagnósticos simplistas y en entender cada historia desde su contexto, algo que considera fundamental tanto dentro como fuera de los videojuegos.

Es precisamente en ese punto donde parece encontrarse una de las grandes oportunidades de futuro para su contenido: unir divulgación psicológica, videojuegos y análisis narrativo en un formato cada vez más personal.

Pero si hay algo de lo que Mahridia habla con especial orgullo, es de la comunidad que ha construido.

Desde el principio tuvo claro que quería crear un espacio agradable y seguro para quienes decidieran acompañarla. Incluso cuando eso significaba expulsar a personas que no encajaban con el ambiente que buscaba construir.

Una decisión que, según reconoce, pudo ralentizar su crecimiento en determinados momentos, pero que nunca se planteó cambiar.

“Si alguien entra en mi canal, está entrando en mi espacio”, es la filosofía que parece haber guiado su forma de entender la creación de contenido durante todos estos años.

El resultado es una comunidad cercana, respetuosa y muy alineada con los valores que intenta transmitir tanto dentro como fuera de internet.

Después de seis años creando contenido, trabajando como psicóloga y construyendo una audiencia propia, Mahridia tiene claro cuál es el consejo que daría a quienes sueñan con dedicarse a las redes.

No habla de algoritmos. No habla de números. No habla de viralidad.

Habla de pasión.

Porque, según explica, quienes empiezan únicamente buscando fama suelen acabar frustrándose. En cambio, quienes disfrutan genuinamente del proceso encuentran motivos para continuar incluso cuando los resultados tardan en llegar.

Y quizá esa sea la mejor forma de definir su trayectoria.

Una creadora que empezó jugando por diversión, estudió para ayudar a las personas y terminó encontrando una manera de unir ambas cosas en un mismo camino.

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