Pipiolas regresan con un álbum que lleva su propio nombre y que sintetiza su evolución artística. En él conviven la ironía, la nostalgia y una mirada crítica hacia una industria que, según denuncian, continúa reproduciendo dinámicas desiguales.

Pregunta: ¿Cómo estáis?

Respuesta: Hola!! Fatal, gracias!! No, muy contentas y con muchas ganas de este disco. Pipiolas somos Adriana y Paula, dos amigas actrices unidas porque nos sacaban parecido en la carrera y que ahora no dejan de verse similitudes y diferencias. Y a las que les sigue encantando hacer música y crear cosas juntas y con las amigas.

P: El diccionario dice: Principiante, novata o inexperta. ¿Cuánto hay de ironía en este nombre?

R: Toda y ninguna a la vez. Claro que cuando empezamos éramos todas esas cosas, pero siempre ha habido un tinte irónico en todo lo que hacemos. Es un poco el ejercicio de reapropiarnos de esos adjetivos que pueden querer usarse para ofender y decidir llevarlos por bandera. Estamos muy formadas y sabemos cómo hacer muchas cosas bastante bien, diríamos.

P: Vuestras canciones hablan mucho del fracaso, del miedo a no ser elegidas… ¿la industria cultural hoy funciona más por visibilidad que por talento?

R: Siempre ha funcionado así. Siempre ha habido un factor de visibilidad y estar presente que ha tenido mucha fuerza. Pero creemos que lo importante en estas carreras artísticas es tener presente que son de fondo, no de velocidad. No vale más quien llega antes, si no quien se mantiene. Aunque haya mérito de alguna manera en ambas ecuaciones. 

P: ¿Qué es lo que más os ha decepcionado del mundo cultural desde que empezasteis?

R: Ver que es muy fácil, cómodo y aceptado pagar menos a una mujer. Da igual que seas igual de buena, o mejor, que un hombre. Si los hay, se les prefiere. Hay una comodidad en seguir eligiendo lo que ya conocemos que al final nos condena al ostracismo de una manera inevitable. 

P: NaNaNa suena a synth-pop ochentero… ¿qué os atrae de esa época?

R: Es una época muy irreverente. Los sonidos dan permiso a unas letras que de otra forma podrían reducir las canciones a algo muy masticado. Lo ecléctico se justifica solo. Hay espacio para bailar mientras se piensa en la muerte.

P: ¿Qué papel juega la nostalgia en vuestro proyecto?

R: Siempre ha estado presente. Al final, escribir desde la tristeza, el dolor o incluso desde el querer quedarte presente en un momento que no quieres que acabe, te lleva a ella. Somos bastante capaces de apreciar lo que tenemos, pero siempre hay ese punto “romántico” (y entiéndanse las comillas) en el cómo miramos las cosas. 

P: También entra en escena lo macabro. ¿Qué os inspira de este ambiente?

R: Nos interesa el incomodar y lo políticamente incorrecto, que hoy en día puede verse como algo tan macabro como peligroso. 

P: En soy una estrella!!! habláis de lo que le pasa a las mujeres artistas si nadie las elige… ¿sentís que la industria sigue siendo profundamente desigual?

R: Con esta canción el foco quisimos ponerlo en a lo que la industria te acaba reduciendo, sobre todo en el mundo de la interpretación en donde todo se reduce a castings y escasas oportunidades. Pero sí, la desigualdad y la brecha de género son tenias que siguen persistiendo muy cómodamente para quienes no las padecen.

P: ¿Tras No hay Dios, cómo va a ser el próximo álbum?

R: Este álbum es homónimo porque nos termina de definir. "Pipiolas" supone una reafirmación de nosotras mismas, una defensa de los orígenes y una mirada al futuro que está en paz.