St. Pedro, nombre artístico de Pedro Hernández, lleva tiempo empeñado en desmentir cualquier lectura simple sobre su carrera. El artista tinerfeño, formado en percusión clásica, pasó de sus primeros pasos en Tenerife a la exposición masiva de La Voz, donde llegó a la final en 2017 de la mano de Juanes, antes de abrir una etapa en Miami y explorar sonoridades más urbanas. Más tarde trabajó también con Alizzz y fue afinando una identidad cada vez más híbrida, ajena a las fronteras rígidas entre géneros. 

El gran punto de inflexión llegó en 2024, cuando se convirtió en una de las revelaciones del Benidorm Fest con Dos Extraños (Cuarteto de Cuerda). Aquel bolero elegante y melancólico no solo le dio una proyección masiva: le confirmó como una de las voces más singulares del nuevo pop español. St. Pedro terminó segundo en la final, solo por detrás de Nebulossa, y poco después publicó su primer álbum, Esta vida que elegí, un trabajo que consolidó ese cruce entre herencia latina, sensibilidad romántica y ambición contemporánea. 

Desde entonces, su trayectoria no ha dejado de moverse. En 2024 publicó Agua pa las flores, un tema que ya apuntaba a una vocación más tropical; en 2025 colaboró con NIA en Como Dolía; y en enero de 2026 apareció junto a K-Narias en Culpable, una bachata de raíz canaria y pulso latino. Ahora abre una nueva fase con Sin miedo a nada, revisión en clave de salsa del clásico de Álex Ubago y Amaia Montero, primer adelanto de Cancionero, un EP de seis versiones acompañado de seis piezas audiovisuales. En esa operación no hay solo nostalgia: hay también una declaración de estilo. 

St. Pedro reflexiona sobre ese nuevo proyecto, su regreso a Tenerife, la evolución artística que le ha traído hasta aquí y la relación entre música, industria y autenticidad. 

Pregunta (P): Has empezado esta nueva etapa con Sin miedo a nada, una canción muy instalada en la memoria sentimental de mucha gente. ¿Qué te empujó a meterte precisamente en ese terreno tan delicado?

Respuesta (R): No lo veo como un terreno delicado, la verdad… Toda la vida se han versionado canciones, y “sin miedo a nada” es una composición increíble de un Maestro español (Alex Ubago). En mi cabeza, versionar es homenajear a la obra y al compositor. Elegí estas canciones (de las que sólo ha salido una a día hoy) como una forma de agradecer a la gente que haya conectado con mi proyecto, dándoles en el mismo concierto canciones que conocen de toda la vida junto a las mías que nos hicieron encontrarnos.

P: Tengo la sensación de que en este proyecto hay una voluntad clara de construir un universo muy concreto, entre lo tropical, lo clásico y lo sensual. ¿Ese es el lugar artístico en el que por fin sientes que estás siendo tú?

R: Es lo que soy en esta etapa de mi vida, la música para mí es un vehículo de expresión y siento que no es honesto centrarse en decir “sólo hago este estilo”, pero si es verdad que son los géneros con los que más cómodo me siento porque me dan más riqueza de sonidos y una raíz y herencia cultural de la que aprender y nutrirme para ser mejor músico, compositor y cantante cada día.

P: Viendo tu trayectoria, da la impresión de que has pasado por varias vidas musicales: el rock, La Voz, la etapa de Miami, los sonidos más urbanos y ahora esta reivindicación de los géneros latinos más clásicos. ¿En qué momento sentiste que habías encontrado tu verdadera voz?

R: Para mí un artista está en constante evolución; me explico, de todos esos pasos aprendí tanto lo que quiero como lo que no quiero para mí y para mi música, vamos a decir que lo que soy ahora es la suma de todo eso que he vivido, y mi yo del futuro incorporará lo que estoy viviendo y aprendiendo ahora mismo.

P: Volver a Tenerife parece un gesto importante dentro de tu historia. ¿Fue solo una decisión personal o también una forma de recolocarte artística y emocionalmente después de lo vivido fuera?

R: Aunque estoy y siempre estaré agradecido con Miami, me di cuenta al hacer música con Ione y Nelson (mis colegas de toda la vida con los que tenía Kanema y Neptvno) de cuánto necesitaba rodearme de los míos y de mi raíz para seguir creciendo. No tuve que tomar una decisión porque realmente la vida sola me guió pa’ Tenerife de vuelta. (Canarias es mucho Canarias).

P: ¿Sientes que Benidorm fue una oportunidad enorme o también una especie de jaula?, porque desde entonces mucha gente sigue mirándote a través de aquella actuación.

R: Para mí fue una oportunidad y estoy muy agradecido con que la gente me vea a través de esa actuación, me trajo muchos ojos que se han quedado conmigo, igual que muchos que se fueron. Siempre voy a estar agradecido a TVE y a todas las productoras y equipos implicados en el programa porque después de eso, al haber ido con la tarea hecho (el disco esta vida que elegí) me cambió la vida.

P: ¿Hasta qué punto un artista puede permitirse defender su identidad cuando está sometido al mismo tiempo a la lógica del algoritmo, de los números y de la exposición constante?

R: Yo siempre digo que soy un afortunado porque no trabajo ni para Instagram ni para TikTok ni para las plataformas de streaming. Yo trabajo para hacer feliz a la gente que conecta con mi proyecto y punto. Esa es mi suerte, que conecté con fans que van más allá de la dictadura de Internet.

P: ¿Sientes que la industria musical española sigue teniendo un problema a la hora de hablar con honestidad de clase, precariedad y condiciones materiales de los artistas?

R: Pienso que es responsabilidad de los artistas solucionar cualquier tipo de problema que tiene su entorno para poder crecer y nutrirse de él. Cada proyecto es un universo distinto, y la industria en España a día de hoy es el resultado de un trabajo de décadas de muchas personas que han dejado su vida y su salud en conseguir lo que hoy tenemos. Nos puede gustar más o menos, pero soy de los que cree que hay que construir desde el agradecimiento no desde minusvalorar a los que lo hicieron antes que nosotros.

P: En esta nueva etapa hay una sensualidad muy marcada en lo visual. ¿Lo vives como una extensión natural de tu propuesta o todavía notas cierta mirada moralizante sobre cómo debe presentarse un artista masculino?

No se si es el caso de todo el mundo pero yo no tengo a nadie diciéndome lo que tengo que hacer o lo que no. La verdad que no pienso más que en mis fans a la hora de tomar decisiones, y mi lógica es: “Si yo no conecto con lo que estoy haciendo, por qué la gente iba a hacerlo” . Lo que sí me parece bastante injusto es que a nosotros solo se nos pide que nos subamos al escenario y cantemos nuestros temas, en cambio a las artistas femeninas se les pide que sean las mejores bailarinas, las mejores cantantes, que estén bellísimas, siempre mega producidas (lo cual aumenta muchísimo el coste base del negocio), y no veo a nadie hablando del tema. 

P: Me interesa mucho esta idea del “cancionero”, porque remite a una tradición, a una memoria compartida, casi a una educación sentimental. ¿Qué lugar crees que ocupa hoy esa tradición en una industria obsesionada con la novedad inmediata?

R: La gente sigue yendo a museos históricos , sigue yendo a la ópera y al ballet (aunque a ciertos actores les parezca que no) y hay mucha gente que come y le paga la universidad a sus hijos de la tradición. Vivimos en un mundo, creo yo, en el que absolutamente todo tiene cabida y que todos como consumidores podemos elegir lo que nos gusta y lo que no. Al final del día, el público manda.

P: ¿Te preocupa que un proyecto de versiones pueda ser leído por parte del público como refugio o nostalgia, cuando en realidad parece haber detrás una ambición estética bastante más fuerte?

R: Yo trabajo en equipo y el apartado visual y estético es de lo que menos controlo, por eso me apoyo en Take a Nap y en mi equipo para tomar decisiones en ese ámbito (no es sólo mío ese mérito). Y en cuanto a que se lea el proyecto como refugio o nostalgia, primero, que bonito que sea un refugio (ojalá)  y segundo, la nostalgia es una fuente mía de inspiración importante.

P: Y yendo un poco más al fondo: cuando pase el tiempo y mires esta etapa con distancia, ¿qué te gustaría que se entendiera de st. Pedro que quizá ahora mismo todavía no se está entendiendo?

R: No se si se entiende, espero que si, pero lo que más me impulsa todos los días es hacer que la gente que me sigue ahora, los que están desde el principio, se sientan orgullosos de lo que hago y vean el proyecto como suyo, porque lo es.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio