La Super Bowl 2026 ha vuelto a demostrar que hace tiempo dejó de ser únicamente la gran final del fútbol americano. Este evento se ha consolidado como una auténtica celebración cultural donde deporte, música y celebridades se dan la mano, y en esta edición, por supuesto, ha habido un nombre que brilló por encima del resto: Bad Bunny. El artista puertorriqueño transformó el Levi’s Stadium de Santa Clara, en California, en una explosión de ritmos latinos que contagió a todo el público, tanto dentro como fuera del estadio.
El Halftime Show, uno de los momentos más esperados del año, superó todas las expectativas. Millones de espectadores en todo el mundo aguardaban con ilusión la actuación de Bad Bunny, y el cantante no decepcionó. Con una puesta en escena folclórica y cargada de referencias a sus raíces, dejó claro por qué se ha convertido en una de las figuras más influyentes de la música actual.
Días después de hacer historia en los Premios Grammy gracias a Debí Tirar Más Fotos —el primer álbum íntegramente en español en alzarse con el galardón a álbum del año—, Bad Bunny volvió a conquistar al público con un espectáculo de gran nivel inspirado en la cultura puertorriqueña. Sonaron algunos de sus temas más populares, como Tití me preguntó, Yo Perreo Sola, Voy a Llevarte Pa’ PR y NUEVAYoL, en una actuación que confirmó que el artista atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que su impacto va mucho más allá de la música latina.
Su entrada al escenario tuco mucho simbolismo, ya que apareció rodeado de rostros conocidos como Pedro Pascal, Cardi B, Karol G o Jessica Alba. Sin embargo, uno de los instantes más comentados de la noche llegó con la aparición de Lady Gaga, gran amiga del cantante. Vestida con un espectacular traje azul, la artista interpretó Die with a Smile acompañada de una banda en directo y, posteriormente, se unió a Bad Bunny para bailar Baile inolvidable, desatando la euforia del estadio.
Durante el espectáculo, Bad Bunny también quiso lanzar un mensaje inspirador al público: “Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio. Si estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí, así que tú también tienes que creer en ti”. Sus palabras resonaron con fuerza en una noche en la que los Seattle Seahawks se proclamaron campeones tras vencer por 29-13 a los New England Patriots. Además, el show incluyó guiños a otros grandes referentes del género urbano, con fragmentos de clásicos como Dale Don Dale de Don Omar, Gasolina de Daddy Yankee o Pa’ Que Retozen de Tego Calderón.
Ls celebridades que lo vieron en las gradas
Otra de las grandes sorpresas fue la aparición de Ricky Martin, que interpretó Lo que le pasó a Hawaii ante un estadio completamente entregado. Emocionado, el cantante compartió después en redes sociales lo especial que había sido vivir ese momento junto a Bad Bunny y Lady Gaga, asegurando que tardaría horas en asimilar todo lo que había sentido.
Mientras el espectáculo se desarrollaba sobre el césped, las cámaras también se detenían en las gradas, donde se dieron cita innumerables celebridad: Leonardo DiCaprio, Justin y Hailey Bieber, Jon Bon Jovi, Kim Kardashian, Lewis Hamilton, Orlando Bloom, Kevin Costner, Emma Roberts, Roger Federer, Tom Brady, Jay-Z junto a sus hijas, Sofía Vergara, Becky G y muchos más. Especial atención generó la presencia de Kendall Jenner, expareja del artista. Aunque su relación terminó en 2024, ambos mantienen una buena amistad y la modelo quiso acompañarlo en un día tan importante. Kendall llegó al estadio con un grupo de amigos y siguió el show desde un palco VIP, mostrando su apoyo al cantante.
En los días previos al evento, Bad Bunny ya había adelantado en rueda de prensa que el espectáculo sería “una fiesta enorme”. Fiel a su estilo, evitó revelar detalles y animó al público a dejarse llevar: “No hace falta saber español, solo bailar. El mejor baile es el que sale del corazón”. El artista también se mostró especialmente emocionado al recordar a la persona que más creyó en él desde el principio: su madre, Lysaurie Ocasio. Entre lágrimas, confesó que su apoyo incondicional, no solo a su carrera sino a la persona que es, ha sido clave para llegar hasta donde está hoy.
Bad Bunny volvió a defender uno de los mensajes que más repite: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Una frase que cobró aún más sentido cuando, en pleno directo y mientras sonaba su música, una pareja se dio el “sí, quiero” sobre el escenario, protagonizando uno de los momentos más virales y emotivos de la noche.
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