Corea del Sur ha comenzado a preparar un amplio dispositivo en la plaza Gwanghwamun ante el esperado regreso de BTS, que ofrecerá el 21 de marzo un concierto gratuito en el centro de Seúl. Las autoridades estiman que el evento podría reunir a cerca de 260.000 personas en uno de los espacios más emblemáticos de la capital surcoreana.

El Ayuntamiento de Seúl ha confirmado que solo se han puesto a disposición del público 15.000 entradas para el concierto, que se han agotado en poco tiempo. Sin embargo, el número de asistentes previsto es muy superior, ya que miles de seguidores planean acudir igualmente a la plaza Gwanghwamun para seguir el evento desde los alrededores.

La actuación forma parte del espectáculo BTS The Comeback Live - Arirang, que marcará el regreso del grupo tras la pausa en su actividad musical provocada por el servicio militar obligatorio de sus integrantes.

Seúl se prepara ante una posible acampada masiva de fans

Las autoridades de Corea del Sur han empezado a coordinar medidas ante la posibilidad de que los seguidores del grupo comiencen a acampar en la plaza Gwanghwamun días antes del concierto. En redes sociales, miembros del ARMY —el club de fans oficial global de BTS— han organizado encuentros para instalar tiendas de campaña en la zona y asegurarse un buen lugar desde el que ver el espectáculo.

Según ha informado The Korean Times, la legislación vigente no permite impedir la ocupación de espacios públicos como plazas o aceras si el objetivo es esperar un evento y no se bloquean las vías de paso.

Un funcionario del Ayuntamiento ha explicado al medio que la policía solo puede intervenir si se producen situaciones ilegales o si la presencia de los asistentes provoca daños a otros peatones. "Podemos multar por ocupación no autorizada, pero no hay fundamento a menos que se trate de un acto ilegal o de algún caso que provoque daños a otros peatones”, ha señalado.

En estos momentos, el papel de las fuerzas de seguridad se centra en controlar las multitudes y organizar el movimiento de los asistentes en el entorno de la plaza.

Reuniones de emergencia para coordinar el operativo

Ante la magnitud del evento, el Gobierno central de Corea del Sur ha decidido activar un protocolo de coordinación entre varios ministerios y las autoridades locales de Seúl.

Diez días antes del concierto, el ministro del Interior, Yun Hu-jung, presidirá una reunión de emergencia con representantes de los ministerios de Cultura, Salud y Transporte, además de responsables del Ayuntamiento de Seúl y de la Policía metropolitana.

Entre el 9 y el 20 de marzo, el Ministerio del Interior ha previsto desplegar un equipo de inspección de seguridad para analizar las condiciones del recinto. Las autoridades revisarán aspectos como el control de multitudes, la gestión del tráfico, los accesos al transporte público y los protocolos de evacuación en caso de emergencia.

El propio ministro también tiene previsto acudir el día del concierto para realizar una inspección final en zonas consideradas sensibles, como escaleras, pendientes, barandillas o accesos al metro.

El concierto de BTS tendrá una duración limitada

El concierto se celebrará el 21 de marzo a las 20:00 horas en la plaza Gwanghwamun y tendrá una duración aproximada de una hora. Los organizadores han optado por limitar el tiempo del espectáculo para reducir los riesgos asociados a la concentración masiva de público.

La actuación también se podrá seguir en directo a través de la plataforma Netflix.

La plaza Gwanghwamun ya ha acogido anteriormente grandes concentraciones de personas. Hace una década fue uno de los escenarios principales de las manifestaciones que reunieron a más de un cuarto de millón de ciudadanos para exigir la destitución de la entonces presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye. El concierto de BTS podría volver a reunir una cifra similar de asistentes en el mismo lugar.