El escritor nicaragüense Sergio Ramírez acaba de sumar un nuevo capítulo a una trayectoria difícil de separar de la historia política y cultural latinoamericana de las últimas décadas. El Pleno de la Real Academia Española (RAE) lo ha elegido este jueves para ocupar la silla L, vacante desde el fallecimiento de Mario Vargas Llosa en abril de 2025.
La elección llega con una singularidad añadida. Ramírez era el único candidato propuesto para ocupar el sillón y llega a la institución con un recorrido que mezcla literatura, revolución política, exilio y una de las obras narrativas más reconocidas de la lengua española contemporánea.
La candidatura del autor fue presentada por el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado; el exdirector de la institución y del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha; y el escritor Luis Mateo Díez. Como marca el reglamento académico, deberá pronunciar un discurso de ingreso antes de tomar posesión oficial de la plaza.
De la revolución sandinista al poder en Nicaragua
Sergio Ramírez nació en Masatepe, Nicaragua, en 1942. Desde muy joven combinó su interés literario con una creciente implicación política. A los 18 años fundó la revista Ventana, una publicación experimental que marcaría el inicio de su actividad intelectual. Su nombre empezó a adquirir peso político durante la oposición a la dictadura de Anastasio Somoza. En 1977 encabezó el llamado Grupo de los Doce, un colectivo formado por intelectuales, empresarios y figuras civiles que respaldaron al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Tras el triunfo de la Revolución Sandinista en julio de 1979, pasó a formar parte de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. Más tarde sería vicepresidente de Nicaragua entre 1985 y 1990 bajo el mandato de Daniel Ortega. Sin embargo, la relación política entre ambos acabaría rompiéndose con el paso de los años.
Su ruptura con Ortega y el exilio en España
Después de la derrota electoral del Frente Sandinista en 1990, Ramírez impulsó una corriente reformista dentro del partido que chocó con el liderazgo de Ortega. Aquella tensión terminó derivando en una ruptura definitiva y en la creación del Movimiento Renovador Sandinista, una escisión del FSLN.
Décadas después, el escritor se convirtió en uno de los críticos más visibles del actual Gobierno nicaragüense. En septiembre de 2021 las autoridades emitieron una orden de detención contra él mientras realizaba un viaje por España para presentar una de sus novelas. Ramírez permaneció en territorio español y desde entonces vive en Madrid como exiliado.
En 2023 el Tribunal de Apelaciones de Managua ordenó retirarle la nacionalidad nicaragüense junto a otras 93 personas críticas con el Ejecutivo presidido por Daniel Ortega.
Un autor con más de 70 libros y Premio Cervantes
La dimensión política de Sergio Ramírez ha convivido durante décadas con una extensa carrera literaria. Su obra supera los setenta libros entre novelas, relatos, ensayos y crónicas.
Entre sus títulos más reconocidos figuran Castigo divino, Margarita, está linda la mar, La fugitiva o su trilogía policiaca protagonizada por el inspector Dolores Morales, integrada por El cielo llora por mí, Ya nadie llora por mí y Tongolele no sabía bailar. También publicó Adiós muchachos, unas memorias donde revisó su propia experiencia dentro de la revolución sandinista.
Su consagración internacional llegó definitivamente con el Premio Cervantes en 2017, convirtiéndose en el primer escritor centroamericano en obtener el galardón. A lo largo de su trayectoria también ha recibido reconocimientos como el Premio Carlos Fuentes, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes y el Premio Ortega y Gasset de periodismo.
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