Cuando tenía 17 o 18 años, Elio Toffana salió del metro de Empalme y se encontró con una manifestación. Entre los participantes había vecinos, jóvenes, personas mayores y antiguos militantes que continuaban reuniéndose para recordar a una chica asesinada décadas atrás. Hasta entonces apenas conocía su historia, pero aquella marcha despertó su curiosidad.

La joven era Yolanda González Martín, una estudiante de electrónica y militante política que había sido secuestrada en su domicilio de Aluche y asesinada por miembros de la extrema derecha el 1 de febrero de 1980. Tenía 19 años.

El segundo capítulo de Panteón Sur, el proyecto audiovisual de ElPlural, Elio Toffana y Bronson Entertainment, reconstruye la vida de una joven que se convirtió en uno de los símbolos de la violencia política durante la Transición. Toffana conduce este recorrido desde sus propios recuerdos y desde la huella que Yolanda dejó en los barrios del sur de Madrid.

De Bilbao a Madrid para estudiar y trabajar

Yolanda González nació el 20 de enero de 1961 en Deusto, un barrio de Bilbao. Creció en una familia trabajadora y comenzó a militar políticamente durante la adolescencia. A los 16 años se afilió a las Juventudes Socialistas y posteriormente se acercó al trotskismo. En 1979 se trasladó a Madrid para estudiar electrónica. Vivía en un piso compartido de la calle Tembleque, en Aluche, y compaginaba su formación y su actividad política con trabajos ocasionales como empleada del hogar. Buscaba así mantener cierta independencia económica respecto a su familia, que tenía pocos recursos.

Yolanda militaba en el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y participaba activamente en el movimiento estudiantil. Era representante del Centro de Formación Profesional de Vallecas en la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media de Madrid, que por entonces se movilizaba contra diferentes reformas educativas.

Su compromiso político estaba relacionado con problemas que formaban parte de su vida cotidiana: la educación, los derechos laborales y las condiciones de la gente trabajadora.

El secuestro de Yolanda González en Aluche

La tarde del 1 de febrero de 1980, Yolanda se encontraba sola en su domicilio de la calle Tembleque. Dos miembros de la extrema derecha, Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez, accedieron a la vivienda haciéndose pasar por policías y mostrando identificaciones falsas. Tras registrar las habitaciones, la obligaron a abandonar el piso y la introdujeron en un automóvil. La trasladaron hasta un camino situado en las proximidades de Alcorcón, donde fue asesinada a tiros. Su cuerpo fue encontrado por dos trabajadores durante la mañana del día siguiente.

Los responsables trataron de vincularla falsamente con ETA y presentaron el crimen como una represalia por un atentado cometido horas antes contra varios guardias civiles. Sin embargo, Yolanda no pertenecía a ETA. El PST, la organización en la que militaba, rechazaba expresamente la violencia de la organización terrorista. El asesinato fue reivindicado en nombre del Batallón Vasco Español. La investigación permitió identificar a los responsables y la Audiencia Nacional condenó en 1982 a Emilio Hellín a más de 43 años de prisión y a Ignacio Abad a más de 28, además de imponer distintas penas a otros implicados.

El asesino que terminó trabajando para las fuerzas de seguridad

La historia del principal responsable del crimen añadió años después uno de los episodios más controvertidos del caso. En 1987, Emilio Hellín aprovechó un permiso penitenciario para huir a Paraguay, donde estuvo protegido por la dictadura de Alfredo Stroessner. Fue localizado y extraditado a España en 1990.

En 2013, una investigación de El País reveló que Hellín se había cambiado el nombre y trabajaba como experto informático para distintos cuerpos policiales. El Ministerio del Interior reconoció que su empresa había sido contratada para impartir cursos sobre técnicas de espionaje, rastreo informático y análisis de dispositivos entre 2006 y 2011. La investigación acreditó que el condenado por el asesinato había trabajado para la Policía y la Guardia Civil.

Décadas después del crimen, la vida de Yolanda y la trayectoria posterior de su asesino han seguido protagonizando investigaciones, libros y documentales. En 2025, la Cadena SER estrenó el documental sonoro Yolanda González: vida y muerte de una demócrata, construido a partir de los testimonios de familiares, amigos e investigadores. El proyecto volvió a reconstruir el secuestro y el asesinato cometido por la extrema derecha.

Elio Toffana: "La política también podía ser la defensa del barrio"

El segundo volumen de Panteón Sur parte de una experiencia personal de Elio Toffana. El rapero recuerda aquella manifestación que encontró al salir del metro de Empalme y la sorpresa que le produjo descubrir que tantas personas continuaran reuniéndose para recordar a una joven asesinada muchos años antes. "Poco después descubrí que muy cerca de allí había un parque que llevaba su nombre. Un espacio humilde, en medio del barrio, donde su historia seguía viva", cuenta Toffana. La edad de Yolanda y la permanencia de su recuerdo le llevaron a interesarse por quién había sido y por las ideas que defendía.

Para Elio, su historia permitía entender la política desde un lugar diferente al de los partidos y las instituciones. "Cuando eres joven y creces en barrios como los nuestros, muchas veces la política parece algo lejano, algo que sucede en la televisión. Sin embargo, la historia de Yolanda demostraba que la política también podía ser la defensa del barrio, de la educación, de la dignidad y de la gente corriente", explica en el capítulo.

Esa forma de entender el compromiso terminó influyendo también en su manera de hacer música. "Muchas de las canciones que escribimos hablan exactamente de eso: de quién tiene voz y quién no, de la memoria de los barrios, de las injusticias y de las historias que no aparecen en los grandes relatos oficiales", señala.

Una memoria que continúa en las calles

El recuerdo de Yolanda González se ha mantenido durante más de cuatro décadas gracias a su familia, sus compañeros y los colectivos vecinales. Cada año se celebran actos en su memoria en Madrid y su nombre permanece unido al barrio en el que vivió.

En 2015, el Ayuntamiento de Madrid dio su nombre a unos jardines situados entre las calles Seseña y Escalona, cerca del lugar donde fue secuestrada. Un año después, Bilbao inauguró la Plazuela Yolanda González en la Ribera de Deusto, el barrio en el que había nacido.

Yolanda también ha sido recordada mediante el documental Yolanda en el país de los estudiantes, estrenado en 2013, y el libro No te olvides de mí, publicado por el periodista Carlos Fonseca en 2018. Ambos trabajos reconstruyen su vida, el contexto político de la Transición y las circunstancias que rodearon su asesinato. "Cada vez que paso por Empalme y recuerdo aquella manifestación, pienso que la verdadera victoria de Yolanda no está en los libros de historia, sino en haber conseguido que su memoria siga caminando por las calles del barrio donde perdió la vida", concluye Elio Toffana.

‘Panteón Sur’, ocho vidas para contar el sur de Madrid

Panteón Sur es un proyecto audiovisual de ElPlural, Elio Toffana y Bronson Entertainment que recupera las historias de ocho figuras vinculadas al imaginario cultural, político y callejero del sur de Madrid. A través de sus protagonistas, la serie recorre diferentes momentos de la historia reciente de la capital y se acerca a ámbitos como la música, el cine, el grafiti, la política, la delincuencia y los movimientos sociales.

Cada volumen combina imágenes de archivo, testimonios y recuerdos personales de Elio Toffana para reconstruir la trayectoria de su protagonista y el contexto en el que vivió. Tras dedicar el primer capítulo al grafitero LOSE, el segundo volumen recupera la historia de Yolanda González, la estudiante de 19 años cuya memoria continúa presente en los barrios de Madrid.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora