Un jurado federal de Nueva York ha declarado que Live Nation y Ticketmaster operan como un monopolio en la venta de entradas y el negocio de eventos en directo. El veredicto se conoció este miércoles tras un juicio que se prolongó durante unas cinco semanas en un tribunal federal.
La decisión responde a una demanda civil presentada en 2024 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y decenas de fiscalías estatales, que acusaban a ambas compañías de monopolización y de prácticas que limitaban la competencia en el sector.
El proceso continuó pese a un acuerdo parcial
Durante el juicio, el Departamento de Justicia alcanzó un acuerdo con Live Nation al que se sumaron algunas fiscalías. Ese pacto, pendiente de aprobación judicial, contempla el pago de 280 millones de dólares, la limitación de las comisiones al 15% y la eliminación de determinados acuerdos exclusivos en la venta de entradas.
A pesar de ese acuerdo, más de 30 fiscalías estatales, incluidas las de Nueva York, California y Texas, continuaron con el proceso. Estas administraciones sostuvieron que las empresas ejercían un control dominante que afectaba tanto a los precios como a la competencia en la industria musical.
Dominio en la venta de entradas y promoción de conciertos
Según la demanda, Live Nation controla al menos el 80% de la venta de entradas en grandes recintos. Además, gestiona directamente a más de 400 artistas y concentra más del 60% de la promoción de conciertos y del control de anfiteatros en Estados Unidos.
Las acusaciones señalan que este dominio permitió imponer acuerdos de exclusividad a recintos y condicionar a artistas en sus contratos. También se apunta al uso de cargos adicionales que incrementaban el precio final de las entradas. La empresa defendió durante el juicio que su tamaño no constituye una práctica ilegal y que su posición responde a su actividad en el mercado del entretenimiento en vivo.
El juez decidirá las consecuencias del veredicto
El juez federal Arun Subramanian será el encargado de determinar las sanciones tras el veredicto. Entre las posibles medidas se incluyen multas, compensaciones económicas o cambios en el modelo de negocio, como la modificación de acuerdos comerciales o la venta de activos.
El jurado no fijó el importe de los daños, pero sí determinó que Live Nation y Ticketmaster son responsables de monopolizar varios mercados relacionados con la música en directo y la venta de entradas.