La 98ª edición de los Premios Oscar dejó uno de los momentos políticos más comentados de la gala cuando Javier Bardem subió al escenario del Teatro Dolby y pronunció un mensaje directo: “No a la guerra y Palestina libre”. El actor español lo hizo justo antes de entregar el premio a mejor película internacional junto a la actriz Priyanka Chopra Jonas.
No fue un gesto improvisado. Bardem había llegado previamente a la alfombra roja luciendo en la solapa el lema “No a la guerra”, el mismo que utilizó en España hace 23 años durante las protestas contra la invasión de Irak y que volvió a colocarse ahora en un contexto internacional marcado por nuevas tensiones geopolíticas.
El regreso de un símbolo que marcó los Goya de 2003
El lema que Bardem llevó a los Oscar tiene un fuerte significado dentro de la historia reciente de la cultura española. La pegatina “No a la guerra” se convirtió en 2003 en uno de los símbolos más visibles del rechazo social a la invasión de Irak, y aquel año marcó también la gala de los Premios Goya.
El propio actor explicó el motivo de recuperarlo durante su paso por la alfombra roja. En declaraciones a Movistar, señaló que había decidido volver a utilizar el lema porque, a su juicio, la situación actual recuerda a los argumentos que se utilizaron entonces para justificar la guerra.
Bardem también defendió que los artistas deben poder expresar sus opiniones incluso dentro de un evento tan mediático como los Oscar. “Creo que se puede pertenecer a este circo y al mismo tiempo ser ciudadano”, afirmó. “Se puede o se debería poder hacer las dos cosas”.
Una solapa cargada de símbolos
Además de la pegatina contra la guerra, el actor español también llevaba una insignia con Handala, el niño descalzo creado por el caricaturista palestino Naji al-Ali que se ha convertido en símbolo de la causa palestina.
Bardem explicó el significado del personaje durante la alfombra roja: Handala representa a un niño refugiado de diez años que no crecerá hasta que los palestinos puedan regresar a su tierra.
Oliver Laxe también llevó un símbolo de solidaridad
El gesto de Bardem no fue el único momento político protagonizado por representantes españoles durante la gala. El director Oliver Laxe, nominado al Oscar por Sirât, llegó a la alfombra roja con un pin de una sandía, una fruta que se ha convertido en símbolo de solidaridad con Palestina debido a sus colores, que coinciden con los de la bandera palestina.
En declaraciones a EFE, Laxe explicó que el gesto respondía a la necesidad de mantener presente el sufrimiento humano provocado por los conflictos. “Hay que sostener el dolor de todo el mundo”, afirmó.
Otros artistas también mostraron mensajes reivindicativos
Durante la gala varios asistentes lucieron insignias vinculadas a la iniciativa Artists4Ceasefire, un colectivo de artistas que pide un alto el fuego permanente en Gaza y una paz duradera en la región.
Entre ellos estuvo la actriz Saja Kilani, protagonista de La voz de Hind, que apareció en la alfombra roja con un pin con una paloma de la paz y el lema “Artists4Ceasefire. A Just Peace”.
La directora de la película, Kaouther Ben Hania, denunció además que el actor principal del film no pudo asistir a la ceremonia debido a las restricciones de entrada a Estados Unidos para ciudadanos palestinos.