Nicolas Cage nunca ha sido un actor convencional. Ganador del Oscar por Leaving Las Vegas y protagonista de títulos como La roca, Cara a cara o La búsqueda, el intérprete estadounidense también se ha convertido en una de las figuras más imprevisibles de Hollywood por una vida repleta de compras extravagantes, decisiones insólitas y anécdotas que parecen sacadas de una película.
Más allá de su carrera cinematográfica, la biografía de Cage está llena de episodios que han alimentado su leyenda durante décadas. Desde pujas millonarias por fósiles de dinosaurios hasta experimentos extremos para preparar un personaje o matrimonios tan fugaces como mediáticos, estas son algunas de las historias más sorprendentes del actor.
El cráneo de dinosaurio que terminó regresando a Mongolia
Uno de los episodios más conocidos de la vida de Nicolas Cage ocurrió en 2007, cuando adquirió en una subasta un cráneo de Tarbosaurus bataar, un dinosaurio de unos 67 millones de años de antigüedad. El actor pagó alrededor de 276.000 dólares, imponiéndose, según diversas informaciones, al también actor Leonardo DiCaprio en la puja.
Durante años creyó que la compra era completamente legal. Sin embargo, una investigación de las autoridades estadounidenses determinó posteriormente que el fósil había sido extraído ilegalmente de Mongolia y sacado del país mediante documentación falsa. Lejos de iniciar una batalla judicial, Cage colaboró con la investigación y entregó voluntariamente la pieza para que pudiera ser devuelta a su lugar de origen. Nunca fue acusado de ningún delito, ya que había adquirido el fósil con certificados de autenticidad emitidos por la casa de subastas.
La mansión más "embrujada" de Nueva Orleans
La fascinación de Nicolas Cage por los objetos y lugares poco convencionales también quedó patente cuando compró la célebre Mansión LaLaurie, en Nueva Orleans.
El edificio está ligado a la figura de Delphine LaLaurie, una aristócrata del siglo XIX acusada de torturar brutalmente a personas esclavizadas. Con el paso del tiempo, la casa se convirtió en uno de los inmuebles más famosos de Estados Unidos por las numerosas leyendas paranormales que la rodean.
El propio Cage reconoció años después que adquirió la propiedad porque pretendía escribir una novela de terror inspirada en el lugar. Sin embargo, los problemas económicos que atravesó durante la crisis financiera provocaron que terminara perdiendo la mansión tras una ejecución hipotecaria.
Una pirámide funeraria de nueve metros
Otra de las decisiones que más llamó la atención fue la construcción de su propia tumba.
En el histórico cementerio de St. Louis Cemetery No. 1, también en Nueva Orleans, Nicolas Cage mandó levantar una pirámide de piedra blanca de aproximadamente nueve metros de altura. Sobre ella puede leerse la inscripción latina "Omnia Ab Uno", que puede traducirse como "Todo proviene de uno".
Aunque el actor nunca ha explicado con detalle el significado del monumento, la estructura se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados del cementerio y continúa alimentando las teorías sobre su interés por el simbolismo, la historia y el ocultismo.
Animales exóticos y una colección difícil de igualar
Las extravagancias de Cage no terminaron con las propiedades. Durante años reunió una colección de objetos realmente singular que incluyó animales exóticos, vehículos de lujo y piezas históricas.
Entre los casos más conocidos figura la compra de una serpiente albina de dos cabezas, además de otros animales poco habituales. Su afición por coleccionar objetos únicos llegó a ser tan intensa que, en pleno auge de su fortuna, acumuló decenas de propiedades inmobiliarias repartidas por distintos lugares del mundo, una circunstancia que posteriormente contribuyó a sus conocidos problemas financieros.
El día que se comió una cucaracha de verdad
Si hay una historia que resume el compromiso interpretativo de Nicolas Cage es la del rodaje de Vampire's Kiss (1988).
Para una de las escenas de la película decidió ingerir una cucaracha real delante de las cámaras, en lugar de utilizar efectos especiales o un insecto falso. Décadas después reconocería públicamente que aquella decisión fue un error y que se arrepentía de haber llevado su método interpretativo hasta ese extremo.
Un matrimonio de solo 107 días con Lisa Marie Presley
La vida sentimental del actor tampoco ha estado exenta de titulares.
En 2002 contrajo matrimonio con Lisa Marie Presley, la única hija de Elvis Presley. La relación despertó una enorme expectación mediática, pero apenas duró 107 días antes de iniciar el proceso de divorcio. A pesar de su brevedad, el enlace sigue siendo recordado como uno de los matrimonios más fugaces y comentados de Hollywood.
La surrealista historia de las setas y su gato Lewis
Entre las confesiones más insólitas del actor destaca una realizada durante una entrevista televisiva. Cage contó que su gato, llamado Lewis, encontró unas setas alucinógenas que tenía guardadas y comenzó a interesarse por ellas.
El intérprete aseguró que terminó consumiéndolas él mismo y que pasó horas mirando fijamente al animal mientras ambos permanecían inmóviles, una experiencia que años después describió como "pacífica y hermosa", aunque también explicó que posteriormente decidió deshacerse de las sustancias.
Las compras extravagantes, su forma de entender la interpretación y una personalidad completamente alejada de los estándares habituales han convertido a Nicolas Cage en uno de los actores más imprevisibles del cine contemporáneo. Precisamente esa mezcla de talento, excentricidad y decisiones imposibles de prever explica por qué, décadas después de alcanzar la fama, Nicolas Cage sigue siendo una de las figuras más comentadas de Hollywood.
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