Japón afronta horas de gran preocupación tras haber sufrido un terremoto que superó los siete grados en la tarde de este pasado martes. El epicentro estuvo en la prefectura de Kumamoto y afectó notablemente al sudoeste de este archipiélago asiático al registrarse también otras seis réplicas en la zona. El movimiento de tierra ha provocado el derrumbe de distintos edificios, dejando ya a este miércoles, al menos, 13 fallecidos, y hasta 200 heridos. Además, en total, unas 48.000 viviendas se han visto afectadas por un fuerte apagón y otras 500 han sufrido cortes en el suministro de gas.
Las pérdidas humanas y la cantidad de afectados por este terremoto podrían seguir aumentando en las próximas horas, ya que los equipos de rescate siguen trabajando de manera continuada buscando entre los escombros a supervivientes. Tal y como ha subrayado la primera ministra, Sanae Takaichi, han transcurrido unas 20 horas desde el suceso y "aún hay personas esperando ayuda", por lo que los trabajos se están enfrentando como "una verdadera carrera contrarreloj". "Estamos evaluando la situación de nuestra capacidad de respuesta. Solicitamos a cada unidad operativa que continúe aumentando su personal y equipo", explicaba ante los medios de comunicación.
El Gobierno japonés ha movilizado a una importante cantidad de efectivos para abordar las tareas de rescate con la mayor agilidad posible. De esta manera, en las zonas afectadas por el terremoto se han desplegado unos 4.600 soldados de las Fuerzas de Autodefensa, 2.000 pertenecientes a la Policía y unos 1.410 bomberos.
Uno de los enclaves en los que se está trabajando con especial intensidad está siendo un centro comercial, donde una explosión causada por una fuga de gas instantes después del sismo hizo colapsar parte del edificio. En este espacio se han registrado ya tres fallecidos, pero la primera ministra japonesa apunta que más personas, creyendo que pueden ser unas 10, permanecen atrapadas entre los escombros.
Otra de las localizaciones donde los equipos de rescate están tratando de encontrar supervivientes es la fábrica de la papelera Nippon Paper Industries en la localidad de Yatsushiro, donde el temblor derribó una gran chimenea.
Prueba de la magnitud de este terremoto y de los daños humanos causados por el mismo es que un hospital con capacidad para 400 camas en Kumamoto está “al límite de su capacidad” tras el devastador terremoto de este martes, y atiende a decenas de personas heridas por el sismo, informó la cadena pública japonesa NHK.
El Hospital Saiseikai Kumamoto, ubicado en el sur de la ciudad, suspendió temporalmente las “hospitalizaciones programadas” mientras responde a la emergencia, según NHK. “El hospital pide a la población que se abstenga de acudir a consultas externas el 29 de julio, salvo en casos de emergencia”, añadió la cadena. “Las personas heridas por la caída de muebles durante el terremoto, como quienes presentan fracturas, están llegando una tras otra. Tenemos 400 camas, pero ya estamos al límite de nuestra capacidad”, citó NHK al director de relaciones públicas del hospital.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.