El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este viernes que España está lista para avanzar “mañana mismo” hacia un ejército europeo común, y ha dicho que es la única forma de que la Unión Europea se haga valer en seguridad en el marco del tenso panorama internacional actual, con Estados Unidos e Israel iniciando profundos conflictos. “En el mundo en el que estamos solo tenemos una forma de hacernos valer, que es construir una defensa común y asumir juntos nuestras vulnerabilidades o si no lo que vamos a hacer es permitir que otros utilicen esas debilidades contra nosotros”, ha asegurado Sánchez en el European Pulse Forum 2026 celebrado en Barcelona, en el que también ha vuelto a pedir a Europa que suspenda su Acuerdo de Asociación con Israel debido a la violación de Benjamín Netanyahu “de muchos de los artículos” del pacto.
En el evento organizado por el prestigioso medio estadounidense Politico y el gabinete de incidencia pública beBartlet en el CosmoCaixa de Barcelona, Sánchez ha remarcado que España está lista para formar el ejército europeo común: “No en 10 años, no en 2 años, sino ya, mañana mismo, si me permiten la expresión coloquial”, y ha añadido que se equivocan quienes creen que es opcional avanzar hacia un ejército europeo común. “Es tan importante la diplomacia como lo es también la seguridad y la defensa común”, ha declarado.
La creación de un ejército conjunto de los Estados miembros de la UE ha sido una de las tres prioridades en las que el jefe del Ejecutivo español ha señalado que su Gobierno está “trabajando para que se materialicen” a lo largo de la actual legislatura europea, sosteniendo que Europa “se construye con decisiones políticas de calado”. Entre ellas, se encuentra también “potenciar el mercado interno” con el fin de “ganar soberanía financiera como clave para reforzar la competitividad”.
En cuanto a la tercera prioridad, ha mencionado la necesidad de “construir y fortalecer el pilar social”, el cual es, según Sánchez, “una condición indispensable para sostener el proyecto comunitario”, apuntando que “sin pilar social no habrá Europa”. En este sentido, ha propuesto que el presupuesto comunitario sea de un 2% de la renta nacional bruta disponible. “Creo que eso es un objetivo que deberíamos marcarnos y fijarnos”, ha defendido el presidente del Gobierno, que ha destacado la dificultad del acceso a la vivienda como la principal preocupación de los conciudadanos europeos”.
Desde el punto de vista de Sánchez, la UE tiene que apoyarse en estos pilares internos en vez de en los externos en los que hasta ahora se ha sostenido: “Uno es el de la arquitectura de seguridad garantizada y otro un sistema económico abierto basado en cadenas globales”. Dos puntos que advierte que en estos momentos “están siendo profundamente cuestionados”. Por esta razón ve indispensable trabajar para conseguir “una Europa más integrada, más soberana, que decida por sí misma y que no tenga esa dependencia que tiene hoy de terceros actores sin una voz propia en el ámbito internacional”. “Creo que en el mundo de hoy nuestra autonomía no es una opción, es una condición indispensable para nuestra supervivencia política, económica y también social”, ha declarado.
Asimismo, el mandatario español cree que es primordial que Europa mantenga una postura firme respecto a la legalidad internacional y a “un orden global basado en reglas” y que vaya más allá del lamento y la frustración. Sánchez ha manifestado que tan solo “basta con mirar a Gaza para ver las consecuencias de la violación que se está haciendo del derecho internacional” y ha instado a la UE a ser clara, apuntando que “hay muchos países del llamado sur global” que la están mirando y que quieren que no tenga “una doble vara de medir en función de cuál sea el caso”.
“No permitamos una nueva Gaza en el Líbano”, ha pedido Sánchez a Europa, a la que ha avisado de que “ante violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario” debe “actuar con coherencia”. Según el dirigente socialista, esto es imprescindible si la UE quiere que el resto del mundo se posicione a favor del apoyo que se está dando a Ucrania “en su lucha por la libertad frente al invasor, en este caso la Rusia de Putin”.
En su discurso, Sánchez ha asegurado que España es muy consciente de lo que está en juego porque se ve con lo sucedido tanto en Ucrania como en Oriente Medio, así como con “las guerras comerciales que se abren unilateralmente contra Europa”, en clara referencia a la estrategia arancelaria de Donald Trump. Lo que está en juego es, según el presidente español, “la fortaleza del proyecto europeo”, que ha recordado que ha sido clave para el modelo de éxito que vive el país en cuestiones como el refuerzo de la economía, las cifras récord de empleo, la reducción de la desigualdad, el ahorro energético o el impulso de las renovables.
Europa es para Sánchez, no solo bienestar para sus ciudadanos, sino también “confianza y estabilidad para con el resto del mundo en un tiempo de guerras”. En esta línea, ha sostenido que “Europa representa una esperanza para la paz” y ha indicado que, por ello, “en un momento de retroceso en la solidaridad global como es el actual, es importante que mantenga un compromiso con la cooperación” y “que trate de encontrar soluciones a los distintos desafíos globales que tiene ante sí la humanidad”. De la misma manera, el dirigente ha abogado por que se recupere “la ambición del europeísmo”.