Después de que este martes, tanto Francia como Grecia hayan anunciado el envío de fragatas a Chipre tras el ataque de Irán a bases británicas en el territorio, Reino Unido se suma a ello y ha comunicado el envío de helicópteros con tecnología antidrones y un buque destructor de defensa. Según ha informado el primer ministro británico, Keir Starmer, ya ha autorizado el despliegue del destructor de defensa aérea HMS Dragon en la región.
Con motivo de la ofensiva, Starmer ha publicado un mensaje en redes con el que garantiza que continúan en línea de sus “operaciones defensivas” y que actuarán “siempre en interés del Reino Unido” y de sus aliados. “El Reino Unido está plenamente comprometido con la seguridad de Chipre y del personal militar británico destinado allí. Continuamos con nuestras operaciones defensivas y acabo de hablar con el Presidente de Chipre para hacerle saber que estamos enviando helicópteros con capacidades antidrones y que el HMS Dragon se desplegará en la región”, ha informado Starmer en un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter).
El ataque de Irán a las bases británicas en Chipre llega después de que este domingo Reino Unido autorizara a Estados Unidos a utilizar sus bases para atacar a Irán. Algo opuesto a lo que ha decidido el Gobierno de España junto al ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, quienes desautorizaron este lunes a la gran potencia a que utilice las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) para su ofensiva.
Previo a ello, Francia y Grecia ya habían avanzado el envío de refuerzo militar en la zona. Por su parte, los franceses envían una fragata y sistemas antimisiles y antidrones. Por otro lado, por parte de Grecia, han enviado dos barcos griegos que se sumarán a los cuatro cazas F-16 que ya aterrizaron allí.
La advertencia de Irán a los países europeos
Al hilo de todo ello, las autoridades iraníes han alertado este martes a los países europeos de que no se sumen a la ofensiva de Estados Unidos e Israel, garantizando que "habrá consecuencias" en caso contrario. Estas palabras llegan después de que Alemania, Francia y Reino Unido afirmaran que podrían adoptar "medidas defensivas" y destruir "capacidades militares iraníes".
De esta forma, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha indicado que la forma de Europa de abordar la cuestión es "contradictoria", al tiempo que ha afirmado que "cualquier violación a la legalidad y a la Carta de Naciones Unidas tendrá consecuencias para cada una de las personas que habitan el planeta". "Si los países europeos entienden esto, seguramente dejarán de ser indiferentes", ha declarado.
En líneas similares, Baqaei ha asegurado que Teherán ha estado apoyando la diplomacia en el marco de sus conversaciones nucleares con Estados Unidos y ha lamentado que ya había indicios, "basados en experiencias previas, de que no había que negociar", según informaciones recogidas por la agencia de noticias Tasnim. "Es por ello que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tiene el deber de detener la guerra. Si quisiera hacerlo, podría detenerla; la comunidad internacional debe optar por detener esta guerra antes de que sea demasiado tarde", ha insistido, no sin antes subrayar que "la intervención militar no ha sido la decisión de Irán". "Nuestra decisión fue la diplomacia", ha añadido.
Al margen de ello, la Embajada de Irán en España defendía este lunes que Irán “reconoce plenamente y respeta esta posición, que está en consonancia con el Derecho Internacional”. El embajador iraní, Reza Zabib, reconocía así la postura de España: "Han rechazado la agresión y eso es valioso para nosotros". De la misma forma, el embajador insistía en que la operación de Estados Unidos e Israel se trata de una "agresión ilegal y no provocada" que va directamente contra los principios de la Carta de Naciones Unidas y ante la que la comunidad internacional debe mostrar "moderación" y no contribuir a la escalada.