El exministro socialista António José Seguro se sitúa en cabeza en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Portugal. Con el 85,35% de los votos escrutados, Seguro obtiene el 64,65% de los sufragios frente al 35,35% alcanzado por su rival, el candidato de ultraderecha André Ventura, según los datos oficiales difundidos por las autoridades electorales.
Los sondeos a pie de urna publicados por los principales medios de comunicación portugueses apuntan a una ventaja todavía mayor para el aspirante de izquierdas, al situar su respaldo electoral en una horquilla de entre el 67% y el 71% de los votos. De confirmarse estas estimaciones, el resultado de Seguro se acercaría o incluso superaría registros históricos en unas presidenciales portuguesas. Según ha señalado la agencia EFE, el actual récord corresponde a Mário Soares, que fue reelegido presidente en 1991 con el 70,35% de los sufragios.
La jornada electoral ha servido para elegir al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa, que deja el cargo tras una década al frente de la Presidencia de la República. Más de once millones de ciudadanos estaban llamados a las urnas en esta segunda vuelta, que enfrentaba a dos perfiles políticos antagónicos y que ha concentrado una notable atención tanto dentro como fuera del país.
Los colegios electorales comenzaron a cerrar a las 19:00 horas locales en Portugal continental y en el archipiélago de Madeira, mientras que en Azores la votación se prolongó hasta las 20:00 horas, una hora más tarde, debido a la diferencia horaria. Los centros habían abierto a las 08:00 horas en todo el territorio. Según los datos oficiales, hasta las 16:00 horas la participación alcanzaba el 45,50%, una cifra prácticamente idéntica a la registrada a la misma hora durante la primera vuelta de estas elecciones, cuando se situó en el 45,51%.
Elecciones bajo la amenaza meteorológica
La celebración de los comicios ha estado condicionada por la situación meteorológica de las últimas semanas. Portugal ha sufrido recientemente una sucesión de temporales que han provocado inundaciones y daños en distintas zonas del país. Este domingo, sin embargo, el mal tiempo dio una tregua durante buena parte de la jornada, aunque por la tarde volvieron a registrarse lluvias en varias regiones.
En este contexto, el candidato André Ventura había solicitado el pasado jueves un aplazamiento de las elecciones a causa de los temporales. No obstante, la legislación portuguesa no contempla la posibilidad de retrasar unos comicios a escala nacional por este tipo de circunstancias. La normativa sí permite, en cambio, que los ayuntamientos soliciten aplazamientos de manera individual y siempre bajo condiciones excepcionales.
En declaraciones a la Agencia EFE, el portavoz de la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), André Wemans, la jornada electoral transcurrió “con normalidad y sin apenas incidentes”. Wemans detalló que, debido a los efectos del mal tiempo, fue necesario cambiar la ubicación de algunas mesas electorales en las zonas más afectadas por las inundaciones, con el fin de garantizar el desarrollo del proceso de votación.
El portavoz de la CNE recordó asimismo que, en determinadas áreas especialmente golpeadas por los temporales, se ha decidido posponer la votación. En concreto, un total de 36.852 electores de tres municipios - Alcácer do Sal, Arruda dos Vinhos y Golegã -, así como de algunas asambleas de sufragio situadas en Santarém, Rio Maior, Leiria, Cartaxo y Salvaterra de Magos, no pudieron votar este domingo. En estos casos, las elecciones se celebrarán el próximo 15 de febrero, una semana más tarde, como medida excepcional adoptada para garantizar la seguridad y la participación de los ciudadanos.
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