Una vez se encuentren de nuevo en el planeta Tierra, la misión Artemis II terminará de consolidar todos los hitos que ha venido cosechando desde que su tripulación se embarcara en esta aventura espacial hace unos días. No solo los éxitos alcanzados por sus astronautas son especialmente destacables -al hallarse entre sus cuatro componentes la primera mujer, el primer hombre negro, el primer no estadounidense y el cosmonauta más longevo que han participado en un viaje a la Luna- sino que han sido distintos los momentos que han marcado un antes y un después tanto para la ciencia como para la humanidad.
Tras rodear satisfactoriamente este satélite de nuestro planeta y superar la parte más sensible de esta misión espacial, ya que durante 40 minutos estuvieron los astronautas y el centro de control vieron cómo sus comunicaciones se paralizaban por completo, la Artemis II también ha debido de afrontar casi una hora de oscuridad total debido a un eclipse solar.
Más de medio siglo después, el ser humano ha vuelto a realizar un viaje espacial que le ha llevado a la Luna. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen son los astronautas que están completando esta travesía que, además de ofrecer esta perspectiva nunca antes vista del satélite de la Tierra, también han sido los que mayor altura han alcanzado, al situarse a 70.400 kilómetros; los que más lejos han estado de casa tras superar a los cosmonautas del Apolo 13; los que mayor velocidad han alcanzado, ya que durante la misión la cápsula Orión superará los 40.000 kilómetros por hora; así como también cuenta con el cohete más potente construido hasta la fecha.
El punto culmen de esta misión se alcanzaba tras superar esta pasada medianoche. Cuando pasaban 45 minutos de las 00:00, los astronautas de la Artemis II perdían las comunicaciones con la Tierra al adentrarse en la cara oculta de la Luna, unas conexiones que no se restablecerían hasta las 1:25.
En este punto, la misión Artemis II podía volver a contactar con Houston, significando esto que se había completado satisfactoriamente la transición y que los astronautas habían podido observar la Luna como nunca antes se había visto, era Christina Koch la que tomaba la palabra e indicaba "Houston, os recibimos con la misma intensidad y es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra".
Señalando que la Artemis II se encontraba ahora mirando tanto a África y Asia como a Oceanía, la cosmonauta celebraba haber completado este punto complicado de la travesía y apuntaba al futuro por venir: "Construiremos puestos avanzados científicos, conduciremos rovers, haremos radioastronomía, fundaremos empresas, impulsaremos la industria, inspiraremos, pero, en última instancia, siempre elegiremos la Tierra, siempre nos elegiremos unos a otros".
Ahora la misión regresa a su planeta de origen. Cinco días tardarán los astronautas en completar el camino de vuelta, si bien, lo hacen tras haber completado con éxito los objetivos marcados. De esta manera, retornan tras haber observado el lado oculto de la Luna, que difiere marcadamente de la región visible desde la Tierra. El objetivo de esta misión era realizar una primera aproximación a este entorno del satélite, pues resulta de interés para los científicos conocer su superficie, más montañosa y plagada de cráteres, que contiene menos planicies volcánicas y resulta mucho más seca. Estas características, explicadas por la NASA en una serie de comunicados, convierten al hemisferio oculto en un laboratorio natural esencial para entender la evolución del satélite y el origen del Sistema Solar.