La tensión militar entre Irán y Israel ha vuelto a intensificarse este domingo en un nuevo intercambio de ataques. Teherán ha lanzado una nueva oleada de proyectiles contra el sur y el centro del territorio israelí, una ofensiva que ha dejado varios heridos leves y que ha sido respondida con bombardeos israelíes sobre objetivos militares en el oeste del país persa.
Los proyectiles iraníes impactaron en distintos puntos del país, especialmente en la ciudad portuaria de Eilat, en el extremo sur, y en zonas próximas a Tel Aviv. De acuerdo con la Policía israelí, el balance provisional incluye tres personas heridas de carácter leve y la interceptación de al menos un misil que portaba munición de racimo.
El servicio de emergencias israelí Magen David Adom confirmó dos de esos heridos en el área metropolitana de Tel Aviv. Uno de ellos es un hombre de 60 años que resultó lesionado en la localidad de Bnei Brak después de que una supuesta bomba de racimo impactara en un edificio residencial. El segundo herido, de 70 años, fue atendido en Ramat Gan, también con heridas leves.
Objetivos estratégicos
Tras los ataques, el Ejército iraní explicó que la ofensiva tenía como objetivo infraestructuras concretas en Israel. Entre ellas mencionó la unidad especial policial Lahav 433, considerada una de las divisiones más relevantes en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción dentro del país. Además, Irán afirmó haber apuntado contra un centro de comunicaciones por satélite vinculado a Defensa Gilat, una instalación tecnológica que, según las autoridades iraníes, mantiene colaboración con el Departamento de Defensa de Estados Unidos y con la OTAN para aplicaciones de carácter militar.
La respuesta israelí no tardó en llegar. El Ejército anunció el lanzamiento de una nueva serie de ataques aéreos contra instalaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica y a los Basij, una fuerza paramilitar que opera bajo la estructura de seguridad del régimen iraní. Según el comunicado militar israelí, la operación se centró en la región de Hamadán, en el oeste de Irán. La ofensiva fue ejecutada por la Fuerza Aérea bajo la coordinación de la inteligencia militar israelí y tuvo como objetivo infraestructuras que, según Israel, son utilizadas para organizar operaciones contra su territorio y contra otros países de la región. El Ejército israelí aseguró que varios cuarteles centrales de la Guardia Revolucionaria y de las unidades Basij fueron alcanzados durante los bombardeos.
Amenazas y acusaciones cruzadas
Paralelamente al intercambio de ataques, la tensión también se ha trasladado al terreno político y mediático. La Guardia Revolucionaria iraní lanzó este domingo una amenaza directa contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El organismo militar aludió además a la ausencia de Netanyahu en una reunión de seguridad celebrada el sábado en Israel, un hecho que ha alimentado especulaciones en algunos medios sobre la posibilidad de que hubiera resultado herido en alguno de los ataques. “Si este criminal asesino de niños sigue vivo, continuaremos persiguiéndolo hasta matarlo”, señaló la Guardia Revolucionaria en un comunicado difundido por su canal oficial.
Desde Teherán también se han difundido acusaciones contra Estados Unidos e Israel por presuntas operaciones de “falsa bandera”. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sugirió que ambos países podrían estar detrás de ataques contra población civil en la región para responsabilizar posteriormente a Irán. Las declaraciones fueron aún más lejos por parte de Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní. Lariyani llegó a afirmar que el Gobierno estadounidense podría estar implicado en un plan para organizar un atentado en su propio territorio similar a los del Atentados del 11 de septiembre de 2001 y atribuir la responsabilidad a Irán.
Las acusaciones fueron rechazadas de inmediato por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que calificó esas afirmaciones de falsas. En un comunicado difundido en redes sociales, el organismo militar estadounidense aseguró que las operaciones con drones realizadas por Washington en la región se dirigen exclusivamente contra capacidades militares iraníes que, según el Pentágono, representan una amenaza para la seguridad regional.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover