Tras interceptar un petrolero ruso en aguas de Islandia este miércoles, dos días después, Estados Unidos ha capturado un nuevo petrolero durante la madrugada de este viernes en el Caribe. Según ha precisado el Comando Sur del Departamento de Defensa del Gobierno de Donald Trump, los marines que participaron en esta misión “detuvieron sin incidentes el buque motor/cisterna Olina” en aguas caribeñas.

Como en otras ocasiones, la incautación ha sido efectuada por la Fuerza de Intervención Conjunta que forma parte de la operación Lanza del Sur desde el portaaviones 'Gerald R. Ford', en una misión que terminó "sin incidente".

"La operación Lanza del Sur se mantiene firme en su misión de defender nuestra patria poniendo fin a la actividad ilícita y restableciendo la seguridad en el hemisferio occidental", reza la nota.

El 'Olina' es el tercer petrolero vinculado a Venezuela incautado por fuerzas estadounidenses esta semana y el quinto desde el principio de los apresamientos. Dos petroleros fueron interceptados el miércoles: uno en el Atlántico Norte y otro en el mar Caribe.

Estados Unidos impuso sanciones al 'Olina' en enero del año pasado, cuando fue bautizado como 'Minerva M' y pasó a formar parte de la llamada "flota en la sombra" de barcos que navegan fuera de las normas internacionales.

Otros dos buques interceptados

Fue este miércoles cuando el SouthCom, el Mando Sur de EEUU anunció la incautación del primer petrolero vinculado a Venezuela localizado en aguas internacionales del mar Caribe. El Pentágono, en colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional, detuvo “sin incidentes a un buque cisterna de la flota oscura sin bandera y sancionado”, conocido como M/T Sophia.

Una segunda operación que vino precedida de la que tuvo como objetivo el Bella 1, de origen ruso, que fue capturado en el Atlántico Norte, al sur de las aguas de Islandia, durante la misma jornada, y el cual estaba acusado de violar sanciones estadounidenses al ser parte, presuntamente de la ‘flota fantasma’ de Moscú para sortear las sanciones del sector energético.

Posteriormente a esta operación, desde el Kremlin se mostró la “gran preocupación” del país por la “intercepción ilegal de su petrolero". En palabras del Ministerio de Exteriores, el buque navegaba por aguas internacionales “de forma inocente” y “en ruta hacia territorio ruso” cuando fue interceptado por Estados Unidos. "Las autoridades estadounidenses han estado recibiendo, también a través de canales rusos, información fiable en relación con este buque y su estatus pacífico, de carácter civil. No podían tener duda alguna sobre este asunto ni había ningún indicio que favoreciera especulaciones sobre que el barco estuviera navegando sin bandera o bajo una falsa", explicó.

Debido a estas actuaciones, Rusia advirtió de que este escenario podría conducir a “una mayor escalada de las tensiones militares y políticas, así como una visible reducción del umbral para el uso de la fuerza contra la navegación pacífica”.

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