Ceuta y Melilla ocupan el foco mediático en el inicio de este mes de agosto. La entrada masiva a nado de inmigrantes irregulares que se vivió hace un par de semanas llevó a que la ciudad autónoma presidida por Juan Vivas se viera desestabilizada durante un par de jornadas. El suceso provocó un episodio de enorme tensión que el Gobierno de España todavía trabaja por terminar de resolver por completo, como serían, por ejemplo, los menores que han de ser atendido. Ahora bien, mientras el Ejecutivo de Pedro Sánchez trata de seguir haciendo frente a esta situación, en el apartado político siguen surgiendo numerosos debates.

En un clima que podría definirse hostil, ante las versiones surgidas en relación a quién o qué provocó este movimiento masivo de personas hacia las costas de Ceuta, Marruecos ha asegurado que sigue pensando en hacerse con la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas. Al mismo tiempo que los ejecutivos de España y el país africano trabajan, según apuntan desde el Gobierno de Sánchez, de manera conjunto para seguir abordando la resolución completa de este suceso, el ministro de Justicia marroquí, Abdelatif Ouahbi, se mostraba incisivo al hablar sobre la autoridad que, considera, Marruecos debería tener sobre Ceuta y Melilla.

"Este asunto sigue sobre la mesa. Cada vez que nos reunimos con los españoles planteamos la cuestión", aseguraba en una entrevista, en la que también apuntaba que "seguimos reivindicando nuestros territorios y queremos resolver el problema mediante el diálogo".

Las palabras de Ouahbi han resultado notorias, provocando una rápida respuesta en España, donde se ha remarcado no solo que Ceuta y Melilla no pasarán a ser territorio marroquí, sino también se ha asegurado que las afirmaciones del ministro de Justicia de Marruecos no son reales y negando la existencia de un diálogo en torno a quién debe ostentar la soberanía de las dos ciudades autónomas.

El presidente de Ceuta, Juan Vivas, por ejemplo, ha asegurado que esas afirmaciones "no tienen ningún fundamento" porque "Ceuta es España". Vivas ha restado importancia al impacto que puedan tener estas palabras entre los ceutíes y ha descartado que exista miedo en la ciudad. "No hay miedo, ninguno", ha afirmado durante su comparecencia posterior a la visita de la ministra de Defensa, Margarita Robles.

El presidente ceutí ha señalado que el discurso sobre las ciudades autónomas como territorios que Marruecos considera "ocupados" no es nuevo y forma parte de una posición que el país vecino "ha dicho permanentemente". Sin embargo, ha insistido en que se trata de una afirmación "absolutamente infundada". Así, recalcaba que "Ceuta es España", defendiendo que es un asunto que lo avala "la historia", "el derecho" y, sobre todo, la voluntad de los propios ciudadanos. "Lo quieren los ceutíes. Todos los ceutíes. Recen como recen y se llamen como se llamen", ha manifestado.

Moncloa, ante las palabras de Rabat: "Ceuta y Melilla son españolísimas"

José Manuel Albares, ministro de Exteriores, también se negaba públicamente a aceptar las palabras del Ouahbi. "Ceuta y Melilla forman parte de la integridad territorial de España reconocida internacionalmente. La integridad territorial de España ni se ha tratado ni se tratará nunca con nadie", reiteraba el ministro. "La españolidad de Ceuta y Melilla está fuera de toda duda", apuntaba Albares, quien en una visita a la ciudad autónoma realizada estos días lanzaba un mensaje "a los que en Marruecos o en cualquier punto de África lean o reciban la falsa información de lo que pueden obtener entrando irregularmente en Ceuta" y les llamaba a "que no arriesguen sus vidas, su dinero y su futuro en una aventura abocada al fracaso, que los que entren irregularmente en Ceuta o Melilla van a ser devueltos, no alcanzarán la Peninsula, Europa ni podrán quedarse indefinidamente en Ceuta o Melilla".

Más severa en sus palabras ha sido Margarita Robles, ministra de Defensa, quien en una visita realizada hoy a Ceuta ha señalado que "cualquier agresión a Ceuta o a Melilla es una agresión a España en su conjunto". Durante su paso por la ciudad autónoma, la ministra fue contundente, expresando que ambas localidades "son españolas no, son españolísimas, lo siguiente. Y, por eso, ni a Ceuta ni a Melilla se las toca". 

Mientras tanto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha manifestado una perspectiva algo diferente, destacando la "lealtad y confianza" en la cooperación con Marruecos para impedir la inmigración irregular, afirmando que "no hay sitio en España para aquellos que quieran entrar de una forma irregular".

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