El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha destituido al jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George, en plena guerra en Oriente Medio con Irán. George, encargado de organizar las fuerzas de tierra del Ejército estadounidense, fue rogado que abandonara su cargo y cesado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, después de haber estado al frente desde agosto de 2023. El vocero del departamento, Sean Parnell, confirmó la destitución a través de X. "El general Randy A. George se retirará de su cargo como el 41.º Jefe de Estado Mayor del Ejército con efecto inmediato", escribió. Con anterioridad, medios estadounidenses como CBS y CNN habían informado que la relación de George con el secretario Hegseth y otros altos mandos en medio del conflicto de Irán había tomado tintes conflictivos por la toma de decisiones.
George, oficial de infantería de carrera, se graduó como oficial en la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point en 1988, y se ha desempeñado como jefe de Estado Mayor del Ejército desde septiembre de 2023 hasta su cese. Previamente a esa responsabilidad, dirigió el I Cuerpo en la Base Conjunta Lewis-McChord y fue asistente militar principal del secretario de Defensa Lloyd Austin durante la Administración de Joe Biden (2020-2024).
Irán asegura haber derribado otro F35
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán ha asegurado este viernes que ha conseguido derribar un segundo caza F35 de Estados Unidos, en un ataque perpetrado en su espacio aéreo sobre zonas del centro del país, a medida que avanza la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra en territorio.
Un portavoz militar iraní ha indicado en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Mehr que la aeronave ha sido alcanzada con éxito gracias a los sistemas de defensa aérea de Irán, si bien las autoridades estadounidenses no se han pronunciado de momento sobre este asunto. Asimismo, el portavoz ha señalado que existen "pocas posibilidades" de que el piloto del F35 haya logrado eyectarse con éxito. En este sentido, ha aclarado que el avión ha quedado "completamente destruido" y que, "debido a la fuerte explosión, es poco probable que el piloto haya podido salvarse".
El 19 de marzo, el Ejército estadounidense confirmó el aterrizaje de emergencia de uno de sus F35 en una base en Oriente Próximo tras "una misión de combate" en Irán después de que la Guardia Revolucionaria iraní asegurara haber alcanzado el aparato. Aunque las autoridades estadounidenses afirmaron que la aeronave había aterrizado con éxito, la Guardia Revolucionaria reivindicó el ataque y señaló que el avión había sido "alcanzado" y presentaba "graves daños".
La ofensiva fue lanzada en medio de un nuevo proceso de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha llevado a Teherán a responder atacando territorio israelí e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo, incluidas bases militares. Hasta ahora, las autoridades de Irán han confirmado más de 2.000 muertos por la ofensiva, entre ellos destacadas figuras como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, así como altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
Trump continúa amenazando a Teherán
Desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestaba este jueves que las Fuerzas Armadas de su país "ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán", tras lo cual ha instado a Teherán a hacer "rápido" lo que "sabe" que "hay que hacer" para poner fin a la guerra en Oriente Próximo.
"Los dirigentes del nuevo régimen saben lo que hay que hacer, y hay que hacerlo ¡Rápido!", ha urgido el inquilino del Despacho Oval en un mensaje publicado en su red social en el cual ha advertido de que las próximas infraestructuras objeto de ataques serán "los puentes y, después, las centrales eléctricas". Este pronunciamiento en el cual el mandatario norteamericano se ha jactado de que las Fuerzas Armadas estadounidenses "ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán" se suma a otro realizado horas antes, siguiendo una línea similar, en aras de forzar a Irán a llegar a un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Próximo, desatado tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán el pasado 28 de febrero.
"El puente más grande de Irán se derrumba y ya nunca volverá a utilizarse ¡Y esto es solo el principio! ¡Es hora de que Irán llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde y no quede nada de lo que aún podría ser un gran país!", ha dicho en redes sociales, adjuntando un vídeo donde se observa un bombardeo contra un puente. Pese a que, por el momento, se desconoce la localización de tal instalación, la propia agencia de noticias iraní Tasnim ha informado de la muerte de al menos ocho personas, así como de 95 heridos, por cuenta de un ataque perpetrado contra el puente B1 de Karaj, localidad situada a unos 40 kilómetros al oeste de la capital iraní, Teherán. Por su parte, poco después, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha asegurado en redes sociales que "los ataques contra infraestructuras civiles, incluidos los puentes sin terminar, no obligarán a los iraníes a rendirse".