Solo seis votos separan al Partido Popular y a Vox de uno de los objetivos que vienen persiguiendo a lo largo de toda esta legislatura, no siendo otro que el de lograr sacar a Pedro Sánchez de la Moncloa. En numerosas ocasiones se ha intentado presionar enérgicamente tratando de buscar la dimisión y convocatoria de elecciones, también hubo ya un intento de moción de censura, la cual resultó especialmente llamativa por el candidato que propusieron los de Abascal. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, el líder de los socialistas sigue al frente del Ejecutivo nacional y las cuentas siguen sin salir en lo referido a sacar adelante una votación especialmente compleja.

La moción de censura ha sido una amenaza que tanto los populares como los de Abascal han mantenido de manera constante a lo largo de estos años, aunque ha sido algo que, salvo en una ocasión, nunca llegó a ir más allá que mencionarlo como una opción que estaba sobre la mesa para atender, según apuntaban, a la voluntad de la sociedad. No obstante, con las últimas noticias que están surgiendo en estas semanas en relación al PSOE y las causas judiciales abiertas contra algunos de sus integrantes, el Congreso de los Diputados ha entrado en un estado de tensión todavía mayor al que ya se venía atendiendo.

Los socios del Ejecutivo comienzan a alejarse del Gobierno, llegando a llamar a la convocatoria de elecciones anticipadas, y la oposición se torna todavía más incisiva a la hora de llamar a un cambio de ciclo. En este sentido, la posibilidad de convocar una moción de censura ha cobrado todavía más protagonismo, pero, como se mencionaba al inicio, las cuentas siguen sin salir al PP y Vox. 

García Margallo pide un candidato "políticamente neutro y moralmente irreprochable"

El objetivo no es otro que el de tumbar el actual Gobierno de coalición, por lo que en los pasillos del Congreso o las sedes de las formaciones políticas se ha llegado a sugerir que, para lograr un consenso, el candidato no sea Alberto Núñez Feijóo. Esta posibilidad se encuentra presente, de fondo, y en ocasiones se manifiesta en declaraciones públicas como las realizadas por José Manuel García Margallo, quien en un vídeo publicado en sus redes sociales, expresaba entender que se ha de presentar una "moción de censura constructiva" que impulse a un candidato "políticamente neutro y moralmente irreprochable" para convocar posteriormente elecciones. Un candidato que no parece ser Núñez Feijóo para el que fuera ministro de Exteriores, que en ningún momento se refiere al político gallego.

La posibilidad se plantea pero no se acepta, al menos en el entorno más próximo a Feijóo, del cual ElPlural.com ha podido saber que se alejan de la posición de Margallo y que hallan al actual líder del partido como el candidato adecuado para liderar la moción de censura. 

Tras años de enfrentamiento y críticas, ahora Feijóo entiende que "con Cataluña hay que comproterse"

Teniendo que el actual líder del PP ha de ser el candidato elevado, si los populares siguen considerando intentar hallar la forma de impulsar la votación en el Congreso, necesitan seis votos, ya que los escaños del PP y Vox suman 170. En este sentido, a los que más tratan de acercarse es al PNV y a Junts, los cuales han manifestado públicamente que quieren elecciones anticipadas ante el contexto actual que rodea al Ejecutivo nacional.

La moción de censura siempre ha figurado como una amenaza de fondo pero nunca llegaba a consolidarse por el enfrentamiento que ha existido en este tiempo entre el PP y Vox con los vascos y catalanes, contra los cuales manifestaban un claro descontento por haber apoyado a Pedro Sánchez. La tensión ha sido evidente a lo largo de estos años, en los que ha habido multitud de críticas y hasta cierta agresividad en los mensajes trasladados

Sin embargo, en esta ebullición que vive ahora el panorama político español, Junts ha aparecido repentinamente con una postura que podría hacer cambiar por completo todo el panorama gracias a sus siete escaños. Los catalanes, que ya habían roto sus relaciones con el Ejecutivo nacional y que, en estos días, repetían que la legislatura está acabada, se han mostrado abiertos a negociar con el Partido Popular. Eso sí, remarcan que, para ello, ha de ser Feijóo el que viaje a Waterloo para reunirse con Puigdemont.

Si Feijóo tomará ese vuelo o no a Bélgica es una cuestión que queda por resolver, ya que el popular ha expresado que es momento de hablar de "cosas serias", aunque ello no implica cerrar la puerta a la negociación con los catalanes, por lo que nada está descartado todavía.

Ha sido este un giro inesperado de los acontecimientos que podría cambiar por completo el tablero de juego, aunque su confirmación dependerá de hasta dónde pueda estar dispuesto a llegar Feijóo en los acuerdos que pueda alcanzar con Junts si comienzan una reonda de reuniones.

El escenario, que podría resultar similar al vivido hace pocos años, aunque con un protagonista distinto, ha comenzado a dibujarse este martes en Barcelona, donde el líder de los populares, en su participación en la Reunión anual del Cercle d’Economia, cambiaba todo el discurso que venía difundiendo en los últimos años y aseguraba que "con Cataluña hay que comprometerse"

Una remodelación de las prioridades y las opiniones expresadas a lo largo de esta legislatura que, rápidamente, podrían cambiar por completo las relaciones entre el Partido Popular y los independentistas catalanes. 

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