Las principales organizaciones sindicales del país, CCOO y UGT, han desplegado este jueves una amplia movilización en todo el territorio nacional con motivo del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajador. Más de un centenar de manifestaciones recorren las principales ciudades bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, en una convocatoria que combina reivindicaciones laborales clásicas con una creciente preocupación por el acceso a la vivienda y el contexto internacional.
Este año, los secretarios generales de ambos sindicatos, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han optado por alejarse de la tradicional cabecera en Madrid y participar en la manifestación central de Málaga, donde estarán acompañados por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La decisión, explicaron días atrás, responde a la voluntad de visibilizar sobre el terreno uno de los principales focos de tensión social: el encarecimiento de la vivienda en determinadas zonas del país.
Málaga, epicentro sindical
La movilización principal en la ciudad andaluza arrancará a las 11:30 horas desde la Avenida Manuel Agustín Heredia y recorrerá arterias clave como Alameda de Colón, Alameda Principal y Marqués de Larios hasta concluir en la Plaza de la Constitución. En ese recorrido se concentrarán buena parte de los mensajes que los sindicatos han querido situar en el centro del debate público.
Sordo y Álvarez defendieron en la presentación de la campaña que la elección de Málaga no responde a cálculos políticos, pese a la cercanía de procesos electorales en Andalucía, sino a la necesidad de “pisar terreno” en aquellos lugares donde la presión del mercado inmobiliario está generando mayores dificultades de acceso. Ambos dirigentes insistieron en que el precio de la vivienda se ha convertido en un factor que neutraliza las mejoras salariales conseguidas en los últimos años.
En este sentido, los sindicatos plantean una batería de medidas que incluyen la construcción de al menos dos millones de viviendas asequibles, la movilización del parque de vivienda vacía y la aplicación efectiva de límites al alquiler en zonas tensionadas. También proponen restringir usos especulativos, especialmente en el ámbito de la vivienda turística, que consideran uno de los elementos que distorsionan el mercado residencial.
Salarios, la otra gran reivindicación
Junto a la vivienda, el otro gran eje de la jornada es la mejora salarial. CCOO y UGT han planteado un incremento de los sueldos de entre el 4% y el 7% anual para el periodo 2026-2028, en el marco de la negociación del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que permanece pendiente tras la expiración del anterior.
Los líderes sindicales han elevado el tono frente a la patronal, reclamando al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que fije “día y hora” para reactivar las conversaciones. Según advirtieron, la falta de avances en este ámbito está contribuyendo a un aumento de los conflictos laborales y podría intensificarse si no se alcanza un acuerdo marco que dé cobertura a millones de trabajadores.
Durante la presentación de las movilizaciones, Unai Sordo subrayó que “no puede haber casi 11 millones de personas con salarios estancados”, en referencia a una parte significativa de la población asalariada que no ha experimentado mejoras sustanciales pese al crecimiento económico reciente. La demanda de reforzar el poder adquisitivo se vincula directamente con el objetivo de sostener el consumo interno y evitar un deterioro de las condiciones de vida de los hogares.
### Rechazo a la guerra y crítica al contexto internacional
El lema elegido para este Primero de Mayo incorpora también una dimensión geopolítica. Bajo la consigna de “no trincheras”, los sindicatos han expresado su rechazo a los conflictos armados y, en particular, han dirigido críticas hacia la política internacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al que acusan de impulsar dinámicas “imperialistas”.
Esta posición conecta con una tradición histórica del movimiento sindical de vincular la defensa de los derechos laborales con la paz y la estabilidad internacional. En las convocatorias repartidas por toda España, se prevé la presencia de pancartas y consignas que abordan tanto la situación económica interna como el escenario global.
En paralelo, los sindicatos han hecho un llamamiento a las distintas administraciones públicas para alcanzar un pacto interadministrativo sobre vivienda, al tiempo que han instado a las comunidades autónomas a aplicar plenamente la legislación vigente. Según denuncian, la falta de implementación de determinadas medidas, como los topes al alquiler, responde en algunos casos a decisiones políticas que están bloqueando su efectividad.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover