El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha defendido con contundencia la actuación del Gobierno central durante la crisis sanitaria del crucero MV Hondius y ha acusado al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, de romper la coordinación institucional en los momentos más delicados de la emergencia, alimentar el alarmismo social y adoptar decisiones “desorbitadas” respecto al fondeo de la embarcación en aguas del archipiélago.
En una entrevista concedida al programa "La hora de la 1" de RTVE, marcada por el tono político y la reivindicación de la gestión estatal, Torres sostuvo que el operativo sanitario desplegado tras detectarse el brote de hantavirus en el crucero se desarrolló “de forma correcta” y conforme a los protocolos internacionales establecidos por las autoridades sanitarias.
“No es un tema de marketing, se ha trabajado de forma coordinada”, afirmó el ministro, quien subrayó la complejidad de una operación que obligó a actuar “a contrarreloj” mediante reuniones permanentes entre administraciones, expertos epidemiológicos y organismos internacionales. “Tuvimos siete u ocho reuniones diarias”, explicó.
El dirigente socialista detalló que actualmente solo una persona presenta síntomas compatibles con la enfermedad. “Tiene fiebre y síntomas. Está aislado. Las trece personas restantes son asintomáticas”, señaló, insistiendo en que el seguimiento sanitario continuará bajo máxima vigilancia durante las próximas semanas.
Según explicó, el protocolo internacional fija un control epidemiológico de hasta 42 días desde el último contacto de riesgo. “Cada país tiene sus propios protocolos y lo seguiremos hasta el día 42”, precisó.
Torres quiso además desmontar parte de las críticas y especulaciones que, a su juicio, han rodeado la crisis desde el primer momento. Recordó que cuando el barco llegó a Cabo Verde ya se practicaron pruebas diagnósticas a los pasajeros asintomáticos y defendió que todas las personas desembarcadas fueron tratadas con extrema cautela sanitaria. “A todo el mundo que se bajó del barco se le trató como si fueran positivos”, aseguró.
El ministro también pidió confianza en los criterios científicos y rechazó comparaciones simplistas con la pandemia de Covid-19. “Esto no son PCR del Covid, son pruebas específicas que tardan días”, explicó, antes de insistir en que “hay que creer en la ciencia”.
Sin embargo, el núcleo más duro de sus declaraciones estuvo dirigido contra Clavijo. Torres sostuvo que la relación institucional entre ambos gobiernos se quebró durante una reunión celebrada el sábado por la noche, cuando el Ejecutivo canario decidió rechazar el fondeo del barco en las islas.
“La reunión del sábado rompió todo lo que habíamos hecho con el Gobierno canario”, lamentó. Según relató, el Gobierno central conoció la negativa definitiva del Ejecutivo autonómico a través de los medios de comunicación. “Nos enteramos por la prensa de que no iba a autorizar el fondeo”, denunció.
El ministro aseguró que la principal exigencia de Clavijo consistía en que el barco abandonara aguas cercanas al archipiélago cuanto antes. “La mayor demanda de Clavijo era que el barco se fuese la noche del domingo”, afirmó.
No obstante, defendió que esa posibilidad era técnicamente inviable debido a la llegada prevista de vuelos medicalizados y a las necesidades logísticas de repostaje de la embarcación. “Explicamos al Gobierno canario que el barco no podía irse esa noche”, indicó.
Torres fue especialmente duro al valorar la actuación del presidente autonómico durante la crisis. “Ha sobrado alarmismo y un error tremendo del presidente de Canarias”, afirmó. A su juicio, Clavijo terminó “enrocado en una decisión absurda” y reaccionó atacando políticamente al Ejecutivo central cuando se vio cuestionado. “Cuando alguien se equivoca y se defiende atacando a otros, empeora las cosas”, sostuvo.
También criticó las declaraciones públicas del dirigente nacionalista respecto al origen de la crisis sanitaria y a la conveniencia de que el barco hubiese permanecido en Cabo Verde. “Clavijo salió en muchos medios diciendo que el barco no tenía que salir de Cabo Verde”, recordó.
Incluso reprochó unas palabras que, según Torres, insinuaban que el tratamiento habría sido distinto si hubiera pasajeros canarios entre los afectados. “No tiene ningún pase decir que si fueran ciudadanos canarios no desembarcarían”, señaló.
Pese al choque institucional, el ministro quiso separar el comportamiento del Ejecutivo autonómico de la respuesta social del archipiélago. “La sociedad canaria es saludable, fuerte y defensora de los derechos humanos”, afirmó, reivindicando el papel de los servicios sanitarios, de emergencias y de la ciudadanía. “Hay que darle el mérito a Canarias. Han tenido que enfrentarse a una situación inédita”, añadió.
Torres recordó además que la actuación española ha recibido respaldo y reconocimiento internacional, así como elogios de otras comunidades autónomas. “Alfonso Rueda dijo que las cosas se hicieron correctamente”, señaló, antes de mencionar también las palabras de agradecimiento expresadas por el Papa hacia la solidaridad mostrada por la sociedad canaria durante la crisis.
El ministro reservó asimismo parte de sus críticas para la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien cuestionó públicamente el traslado de los pasajeros españoles al Hospital Gómez Ulla para realizar la cuarentena.
“Hubo críticas de Ayuso de por qué iban al Gómez Ulla (...) Se equivocó”, afirmó Torres, defendiendo que la elección del centro respondió exclusivamente a criterios sanitarios y técnicos.
Finalmente, rechazó las acusaciones relacionadas con supuestas exigencias extraordinarias de seguridad formuladas desde el entorno madrileño. “Ayuso tendrá que explicar y demostrar que pidió seguridad. La paranoia la define”, concluyó el ministro, quien insistió además en que cualquier restricción obligatoria de movilidad o cuarentena requiere autorización judicial previa.
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