Con el Gobierno en su peor momento por el aluvión de causas judiciales, los socios de investidura empiezan a enumerar lo que van a exigir hasta el fin de la legislatura. El Partido Popular se ha visto obligado a abandonar la idea de hacer caer a Pedro Sánchez en una moción de censura para la que no le dan los números, después de que todos los socios, incluidos Junts y el PNV, hayan reiterado que no van a hacer presidente a Alberto Núñez Feijóo, y menos aún a permitir la entrada de Vox en un Ejecutivo.

Con esto claro, los partidos se preguntan ahora el ‘para qué’ del Gobierno de coalición. En esta cuestión han ahondado este miércoles, en el que ha tenido lugar la primera sesión de control con el presidente en el Congreso de los Diputados desde que se conoció el sumario del caso Leire Díez. El juez Pedraz señaló al PSOE por haber financiado las cloacas para dinamitar causas judiciales, en un varapalo que se sumó a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra a mediados de mayo, y al resto de frentes que ya tenía abiertos el Ejecutivo.

La gravedad de lo investigado puso el apoyo de los socios más en jaque que nunca. Aunque de momento ninguno pretende soltar el brazo de los socialistas, el tono sí que se ha endurecido, exigiendo a Sánchez unas explicaciones que el presidente dará en el Congreso el próximo 24 de junio. Pendientes de esta cita y de lo que declare Zapatero en el juzgado los días 17 y 18, los socios quieren centrarse ahora en el motivo por el que apoyaron al Gobierno progresista en un principio: los avances sociales.

En esa dirección va Sumar, que afronta el final de la legislatura absorto en una crisis interna que se suma a la incertidumbre por quién liderará el espacio político a la izquierda del PSOE en las próximas elecciones. Por ello, el socio minoritario pide a los socialistas que recuerden lo “único que justificaría” sostenerles a pesar de todo lo que se ha conocido, presionando para utilizar el Consejo de Ministros el tiempo que quede.

Era el portavoz de los Comuns, Gerardo Pisarello el que llamaba a “presionar” al PSOE para desbloquear medidas pendientes. También la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, que señalaba que los casos de corrupción “no pueden paralizar la acción del Gobierno", o el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que aseguraba que la continuidad de la legislatura pasa por un despliegue de "agenda social". Los magentas van a aprovechar la coyuntura para exigir que se recupere su proyecto estrella, la prórroga de los contratos de alquiler, que decayó por la falta de apoyos y que se está negociando con Junts. Desde la formación también reclaman que se prorroguen las ayudas por la guerra de Irán cuando estas decaigan, y piden también la derogación de la ley mordaza, uno de los asuntos pendientes del Gobierno desde 2018.

Bildu y ERC exigen "recuperar la agenda social"

La frialdad de los socios se ha hecho más patente que nunca este miércoles. “Lo que estamos conociendo sobre supuestas prácticas en el entorno de su partido nos parece grave”, le ha dicho a Sánchez la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua. En su pregunta en la sesión de control, la diputada ha recordado al presidente que le van a exigir “que depure las responsabilidades que sean necesarias”, aunque también ha admitido el argumento principal del PSOE, el de que existe una operación política y judicial para hacer caer al Gobierno. Aizpurua atribuye esto a un intento por “cerrar la ventana de oportunidad para un ciclo social y plurinacional”, que resume en la frase hecha célebre por el expresidente José María Aznar: “El que pueda hacer que haga”.

La portavoz de Bildu, uno de los socios más fieles del Ejecutivo ha rechazado pedir elecciones: “Nosotros no estamos ahí”, asegura. “Por encima de cualquier interés partidista”, continúa “nos debemos a lo que quiere la ciudadanía vasca, a su mandato antifascista”. Por ello, Aizpurua ha reiterado que no van a apoyar ninguna moción de censura, al menos si la presenta la derecha: “No seremos nosotros quienes facilitemos que el bloque reaccionario alcance ningún Gobierno”, ha dicho.

Pero para ellos, el delicado futuro del Ejecutivo pasa por lo mismo que para Sumar: “Recuperar la agenda social y plurinacional” que los socios de investidura adoptaron en 2023. “Debe dotarla de un propósito”, le ha pedido a Sánchez sobre la legislatura. El presidente le ha dado la razón en que “este es un Gobierno incómodo”, pero antes, en sus respuestas a los ataques del PP por la corrupción, ha caído en un argumento que incomoda a las izquierdas, como le ha recordado también el portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián: “El Gobierno debería entender (de una vez por todas) que el 'y tú más' es 'y yo también'. No vale decir que el PP peor y punto. La izquierda somos otra cosa”, ha publicado en su cuenta de X.

Junts no ve un "para qué" y pide elecciones

En el otro lado de la cuerda están los otros socios, los más conservadores, que aunque piden elecciones anticipadas, también se niegan a apoyar la moción de Feijóo. Ellos también aprovecharán hasta que se disuelvan las Cortes para apretar por las medidas que les interesan, aunque su tono es mucho más duro que el de los socios de izquierdas. Junts es el caso más paradigmático. Tras un fugaz intercambio con Sánchez sobre Cataluña, la portavoz Miriam Nogueras ha pasado a la ofensiva, pidiendo más financiación para la región: “Su Gobierno no ha pagado ni un solo año el dinero que le corresponde a Cataluña”, asegura. “Solo se acuerdan de Cataluña cuando necesitan los votos”, le ha reprochado.

La corrupción apenas ha hecho un par de apariciones en su pregunta, que ha ido más centrada a criticar al Govern socialista de Salvador Illa, habida cuenta de que los neoconvergentes tienen sus propios problemas electorales en Cataluña, con Aliança Catalana al acecho. Aún así, Sánchez ha sido conciliador en su respuesta, recordando el “para qué” que no encuentra Junts. El presidente ha enumerado la ley de Amnistía, el trabajo para que el catalán y otras lenguas cooficiales sean reconocidas en Europa y las medidas de financiación como argumentos para acercar a Junts, que relegó la ambición de Feijóo a que se reúna con Puigdemont en Waterloo.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora