El Gobierno tiene abierta una nueva crisis, esta vez con uno de sus principales socios. El Partido Nacionalista Vasco encadenó este martes su abstención en la votación del decreto con la prórroga de los alquileres con un plante de su presidente Aitor Esteban a Pedro Sánchez en respuesta a una publicación del Partido Socialista de Euskadi. Y este miércoles han abierto aún más la brecha con Moncloa, preguntando a Sánchez por su falta de mayoría parlamentaria en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
La portavoz jeltzale, Maribel Vaquero, ha preguntado al presidente "cuáles son sus prioridades" en lo que queda de legislatura, recordándole lo mismo que el día anterior: la fragilidad de un Gobierno que tiene que recurrir a la vía del Real Decreto-ley para legislar: "No puede pretender que traguemos", ha dicho, con el texto derogado de los alquileres, aprobado según ella "sin diálogo ni acuerdo". Vaquero ha repasado a Sánchez sus "promesas incumplidas" y le ha puesto en la tesitura de elegir "cómo quiere llegar hasta la convocatoria electoral".
La diputada del PNV ha sido muy dura con el Gobierno, recordando la huelga de médicos y que las listas de espera siguen aumentando. Vaquero estaba además prevenida contra el argumento empleado por Sánchez en su cruce anterior con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que también se ha enfocado en la huelga: "No nos venga a tirar el balón al corner de las comunidades autónomas", le ha advertido. El presidente ha perdido así su principal defensa sobre este tema, del que la portavoz vasca le ha recordado que resolverlo "exige liderazgo".
Además de recordarle otras promesas de investidura que siguen pendientes de ser una realidad, como la ley de secretos oficiales, Vaquero ha puesto los puntos sobre las íes de esas prioridades por las que le preguntaba al presidente. Tras repasar los problemas actuales, le ha dicho que a él le basta con "levantar un muro contra el fascismo", algo que le ha reconocido que "es necesario", pero le advierte: "No lo conseguiremos si, además del fondo, no cuidamos las formas".
Sánchez tiende la mano: "Quiero buena compañía"
La portavoz ha terminado su turno extendiendo su pregunta sobre el final de la legislatura, que ya no sitúa en un futuro inmediato como se infiere de su "cómo quiere llegar hasta la convocatoria electoral". Vaquero le ha dejado al socialista un 'tu sabrás', preguntándole "si quiere compañía o no" en el camino que le quede. Consciente de que las relaciones están en su momento más tenso, Sánchez ha optado por tender la mano al PNV. El presidente ha resumido las prioridades por las que le preguntaba la jeltzale, no sin antes lanzar un guiño a la "xenofobia" de la prioridad nacional de PP y Vox.
Las prioridades, dice Sánchez, son "crecer", "crear empleo", "redistribuir ese crecimiento" entre la clase trabajadora, "afrontar" las transformaciones y, a nivel internacional, "defender un orden multilateral". Para ello, el presidente asegura que cuenta con seguir teniendo el "apoyo de grupos parlamentarios" como el PNV, "y de los agentes sociales".
Ya en el turno posterior a la lectura de cartilla de Vaquero, Sánchez ha sido tremendamente complaciente con los vascos, a quienes agradece su apoyo durante toda la legislatura: "Quiero compañía, y además buena compañía", ha respondido a su pregunta. El presidente apuesta por la concordia y les dice que "para lograr todas esas prioridades" que había repasado en el turno anterior, "necesitamos diálogo", y pone al PNV como ejemplo de partido que siempre defiende "posiciones constructivas".