Pedro Sánchez ahonda en los motivos por los que defiende la actuación de Marruecos desde que comenzó la crisis migratoria de Ceuta, hace ya un mes y medio. Además de elogiar la actuación del país vecino durante la entrada masiva y su colaboración en las semanas posteriores, el presidente del Gobierno explicó este lunes que “es el país al que tienen que retornar una amplia mayoría de los inmigrantes que llegaron”.

No es una postura nueva, pues el socialista ya la había defendido en apariciones anteriores -en la SER y Televisión Española- y en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados. Sin embargo, su entrevista en laSexta le ha servido para explicar un poco más su empeño en evitar el choque diplomático con Rabat. “Desde un punto de vista pragmático necesitamos articular una relación positiva para solucionar este problema y para que no vuelva a suceder”, apuntó en El Intermedio.

Esto no quiere decir, asegura, que la posición diplomática se vaya a mantener así si aparecen “pruebas sólidas” que incriminen al gobierno marroquí, como ya dijo en la Cámara Baja. Sánchez sostiene que, a día de hoy, no existen, por lo que lo más conveniente para España a la hora de gestionar la situación de las decenas de miles de personas que aún quedan en Ceuta es evitar el choque. “Las relaciones entre los países, y particularmente con los vecinos, tienen que estar basadas en el respeto y en los hechos, no en las elucubraciones y en la desconsideración”, dijo.

Sin embargo, en esta ocasión ha ido más allá. El presidente, además de elogiar la cooperación de Marruecos en las semanas posteriores a la crisis, ha asegurado que sus autoridades jugaron un buen papel durante los días 30 y 31 de julio, cuando unas 80.000 personas cruzaron a nado la frontera a la ciudad autónoma. “Durante diez horas, lo que vemos por parte de las autoridades marroquíes, no es tanto una actitud pasiva, porque ellos nos alertan también de la llegada de esos migrantes, sino una decisión de tratar de gestionar toda esa avalancha de gente de una manera inteligente, es decir, producir el menor daño posible a esos migrantes”, aseguró.

Sánchez se da “de aquí a fin de año” para solucionar la crisis

En contra de lo que opinan la mayoría de los ciudadanos -según algunas encuestas- y prácticamente todos los partidos con representación parlamentaria menos el PSOE, Sánchez defendió tanto el papel de Marruecos como la respuesta del Gobierno español frente a la crisis, que sostiene que en ambos casos fue la “más inteligente”. Sobre los informes desclasificados que reflejan algunos avisos en los días previos a la entrada masiva, el socialista ha vuelto a criticar la forma en la que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó a la Delegación del Gobierno en Ceuta: “Los whatsapp no son prueba de que hubiera alertas, más bien al contrario”, señaló.

Además de las que le hizo El Gran Wyoming, El Intermedio recopiló preguntas de algunos vecinos de Ceuta, que le pidieron al presidente, por ejemplo, un plazo para resolver la delicada situación. Sánchez asegura que esta misma semana habrá más de 6.000 plazas para que los migrantes estén atendidos mientras se resuelve si son devueltos o acogidos, y que el Ejecutivo pretende llegar a las 10.000.

Ante las críticas de la ciudadanía, que señala la rapidez con la que se quiso dar por encauzada la crisis durante los primeros días, el socialista sí que admitió que el proceso “exige un tiempo”, y pidió “paciencia” a los ceutíes. “Esperemos que tengamos estabilizada la situación de aquí a fin de año”, aseguró. Sobre el presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, Sánchez comparó su colaboración con el Ejecutivo con la que tuvo en la crisis similar de 2021: “Lo que ha cambiado es un interés por parte del PP y de Vox de utilizar la crisis de Ceuta, no para ayudar a los ceutíes, sino para desgastar al Gobierno de España”.

Sobre las acusaciones de chantaje: “Para una serie de Netflix está bien”

El presidente abordó también la acusación que iniciaron las derechas nacionales de que Marruecos le chantajea con algún secreto sobre él que tiene en su valor. Habló de esto como “los bulos que se están propagando”, y los rebajó: “a lo mejor para una serie de Netflix están bien”.

“Pero la realidad se tiene que construir en base a hechos, no a bulos”, aseguró. Si bien no hay pruebas de que, como afirman PP y Vox, todo esto viene del espionaje a los teléfonos de varios miembros del Gobierno con Pegasus destapada en 2022, cada vez más partidos se abonan a esta tesis. Este fin de semana lo hizo el PNV, que criticó que “por algún motivo u otro”, como dijo su presidente Aitor Esteban, en el Ejecutivo “están protegiendo” a Marruecos. También Junts pidió a los ministros que aclaren “por dónde los tiene cogidos” el país vecino

También hay cada vez más partidos de izquierdas señalan la relación con el régimen alauí desde 2022, unas acusaciones que se han agravado por el hecho de que el presidente no señale el papel del país en la crisis de Ceuta. El lunes se sumó Irene Montero. La líder de Podemos dijo en la SER que no sabe “a ciencia cierta” si Rabat tiene información sobre Sánchez, pero que “parece bastante evidente que algo hay”.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora