El Gobierno ha recomendado a la población permanecer en espacios cerrados y utilizar mascarillas FFP2 o FFP3 cuando sea imprescindible salir al exterior debido a la nube de humo y cenizas generada por los incendios forestales que afectan a la Sierra Oeste de Madrid y a la provincia de Ávila. Los fuegos, que ya han calcinado más de 25.000 hectáreas y han obligado a evacuar o confinar a unas 80.000 personas, están provocando además un notable deterioro de la calidad del aire.
El Ayuntamiento de Madrid ha advertido de un episodio de empeoramiento de la calidad del aire por el incremento de partículas en suspensión y otros contaminantes procedentes del humo. El olor a quemado y la bruma anaranjada que cubren el cielo de la capital son algunas de las consecuencias más visibles de una situación que comenzó a agravarse durante la noche del viernes, cuando las estaciones de medición registraron un aumento de las concentraciones de partículas finas.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias recomiendan permanecer en el interior de las viviendas con puertas y ventanas cerradas y, si se utiliza aire acondicionado, activar el modo de recirculación para evitar la entrada de aire del exterior. Asimismo, desaconsejan realizar ejercicio físico o cualquier actividad al aire libre mientras persista la presencia de humo.
En los casos en los que sea necesario salir a la calle, los expertos aconsejan utilizar mascarillas FFP2 o FFP3, ya que son las únicas capaces de filtrar las partículas presentes en el humo. Las mascarillas quirúrgicas ofrecen una protección muy limitada frente a este tipo de contaminantes.
Las recomendaciones se dirigen especialmente a los colectivos más vulnerables, como personas mayores, niños, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, ya que la exposición al humo puede agravar patologías previas y provocar irritación de las vías respiratorias, dificultad para respirar, tos persistente o dolor torácico.
Los datos registrados por las estaciones de control muestran un incremento significativo de las partículas PM2,5 y PM10, contaminantes estrechamente relacionados con los incendios forestales. En Madrid capital, la mayoría de las estaciones han registrado niveles de calidad del aire entre regulares y malos, mientras que en municipios próximos al foco de los incendios, como Collado Villalba, se han alcanzado durante varias horas niveles calificados como "muy desfavorables" e incluso "extremadamente desfavorables".
Además de reducir la exposición al humo, los especialistas insisten en mantener una correcta hidratación, evitar el consumo de alcohol y las comidas copiosas y prestar especial atención a cualquier síntoma respiratorio. En caso de dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos persistente, recomiendan contactar con los servicios de urgencias.
Los profesionales sanitarios recuerdan también que la incertidumbre provocada por los incendios puede desencadenar episodios de ansiedad que, en ocasiones, generan síntomas similares a los de una afección respiratoria. Por ello, aconsejan seguir las indicaciones de los servicios sanitarios antes de desplazarse a un centro hospitalario.
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha advertido de que el riesgo para la salud "no solo está en las llamas", sino también en el humo, cuyas partículas pueden penetrar hasta las zonas más profundas de los pulmones y agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Los especialistas alertan de que el incremento de los grandes incendios forestales, favorecido por el cambio climático, representa ya un importante problema de salud pública.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google DiscoverAñadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.