El PSOE quiere llevar al Congreso una respuesta política, educativa y memorialista ante un síntoma que inquieta cada vez más a la izquierda: el avance de discursos negacionistas, reaccionarios y revisionistas sobre el franquismo entre los jóvenes. Los socialistas consideran que la extrema derecha ha ganado terreno en ese campo con mensajes simples, bulos y relatos de blanqueamiento de la dictadura, mientras el espacio democrático no ha logrado construir una pedagogía eficaz que conecte con las nuevas generaciones.

La iniciativa se debatirá este miércoles en la Comisión Constitucional del Congreso y plantea reforzar los contenidos sobre memoria democrática en colegios e institutos. El objetivo es que los currículos educativos incorporen materiales que visibilicen a las víctimas de la persecución y de las políticas represivas del franquismo, con especial atención a la represión sufrida por las mujeres durante la dictadura.

El punto de partida del PSOE es claro: no basta con dar por hecho que la democracia se defiende sola. En el texto, los socialistas alertan de que la extrema derecha ha desplegado una estrategia eficaz para dulcificar el franquismo mediante “mensajes falaces, pero impactantes”. Frente a ello, reconocen que los demócratas no siempre han ofrecido un discurso pedagógico capaz de llegar a los jóvenes en un lenguaje comprensible y emocionalmente eficaz.

Los datos que acompañan la iniciativa explican la alarma. El PSOE cita el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del pasado mes de enero, según el cual al 38% de los menores de 24 años no les importaría vivir en un régimen “poco democrático” si eso les garantizara una supuesta “mejor calidad de vida”. Ese porcentaje supera en diez puntos la media y contrasta con el grupo de entre 55 y 64 años, donde apenas un 22% comparte esa afirmación.

La preocupación aumenta al observar la evolución de los últimos años. Según los datos manejados por los socialistas, el apoyo a la democracia entre los menores de 24 años ha descendido del 83% en 2017 al 76% en 2024. Para el PSOE, esa tendencia confirma que existe una grieta generacional sobre la percepción de la democracia y que los discursos autoritarios encuentran cada vez más espacio entre quienes no vivieron la dictadura ni crecieron escuchando de forma directa sus consecuencias.

Memoria contra el blanqueamiento

La propuesta socialista parte de una premisa política contundente: no actuar ante este fenómeno sería una “irresponsabilidad” y también una forma de complicidad con quienes niegan la verdad histórica y revictimizan a quienes sufrieron la represión. Por eso, el PSOE defiende que las aulas expliquen con claridad que la dictadura franquista sometió a la población española a pobreza, violencia, muerte y desolación.

En ese contexto, los socialistas plantean intensificar los programas orientados al conocimiento de los regímenes totalitarios y autoritarios, con especial atención a las consecuencias de vivir bajo la dictadura franquista. También piden abordar las distintas formas de violencia ejercidas durante el franquismo, desde la persecución política hasta la represión social, laboral, cultural y de género.

La iniciativa pone el foco especialmente en las mujeres. El PSOE quiere que se visibilice la represión específica que sufrieron durante la dictadura, pero también su papel como protagonistas de la larga lucha por la democracia. No se trata sólo de contar a las víctimas como sujetos pasivos de la historia, sino de reconocer su papel en la resistencia, la organización social y la recuperación de libertades.

La propuesta incluye además programas de formación docente para que el profesorado pueda abordar estos contenidos con herramientas actualizadas y desde una enseñanza basada en los valores democráticos y la defensa de los derechos humanos. Los socialistas también reclaman acciones de sensibilización dirigidas al conjunto de la comunidad educativa, incluidos equipos directivos, docentes y familias, así como cooperación técnica con las comunidades autónomas.

Vía Laietana, la otra batalla memorialista

La misma sesión de la Comisión Constitucional abordará otra iniciativa vinculada a la memoria democrática. Sumar defenderá una proposición no de ley para convertir la comisaría de la Policía Nacional situada en el número 43 de la Vía Laietana de Barcelona en un Espacio de Memoria y Documentación contra la Tortura y la Represión Franquista abierto al público.

El grupo minoritario del Gobierno reclama reubicar a los agentes que trabajan actualmente en esas dependencias y transformar el edificio, antigua sede de la Brigada Político Social en la capital catalana, en un centro memorialista. Allí se expondría documentación relativa a expedientes policiales, represión política y torturas cometidas durante la dictadura.

Sumar recuerda que esta demanda ya ha sido respaldada por el Ayuntamiento de Barcelona, el Parlament de Catalunya e incluso por la Comisión de Interior del Congreso. La reclamación conecta con el mismo debate de fondo que plantea el PSOE: cómo evitar que la memoria democrática quede arrinconada justo cuando los relatos reaccionarios intentan reescribir el pasado para disputar el futuro.

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