La izquierda a la izquierda del PSOE tiene deberes. Con el nuevo curso parlamentario ya en marcha y la legislatura entrando en una fase decisiva, las formaciones que aspiran a reconstruir el espacio electoral articulado en torno a Sumar empiezan a moverse y a desvelar las estrategias que llevan meses confeccionando. Entre ellas, quizá la más sonada y destacada sea la candidatura a la Presidencia del Gobierno de este espacio, un tablero en el que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha empezado a destacarse, pero sin comprometerse del todo. Paralelamente, existen otras incógnitas, como los procesos de primarias todavía por celebrar tanto en las formaciones que componen Sumar como en Podemos, y en cuál será la posición que adopten estos espacios políticos para con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de una legislatura en la que la relación con los socios se ha visto significativamente deteriorada.

El ministro de Cultura respondía este jueves, en una entrevista en El matí de Catalunya Ràdio, a las preguntas sobre su eventual candidatura con una fórmula deliberadamente abierta: su posición en las listas será aquella que decidan sus compañeros. "Estoy y estaré en mi espacio, mis compañeros saben que pueden contar conmigo", afirmaba. Preguntado específicamente por la posibilidad de liderar las listas, añadió que desempeñará su papel "allí donde los compañeros decidan". El posicionamiento de Urtasun es relevante por el contexto, ya que Sumar ha tenido el elefante en la habitación de no haber designado un líder y candidato claro para las generales desde hace meses. Acepta la posibilidad de ser erigido a tal responsabilidad, pero la elude directamente.

El fantasma de las primarias abiertas

Por otro lado, tanto Sumar y los partidos que lo componen como Podemos tienen que atravesar todavía procesos de primarias para decidir y renovar sus respectivos liderazgos. Sobre este asunto dio un paso al frente la exministra de Igualdad Irene Montero la pasada semana, cuando planteó presentarse a un proceso de primarias abierto; esto es, que pueda participar en ellas y votar toda persona que desee hacerlo, milite en Podemos o no. La idea de este movimiento no es otra que calibrar fuerzas para negociar con Sumar una posible candidatura conjunta en caso de que los morados obtuvieran un buen número de apoyos.

Con este telón de fondo, no solo queda por conocer qué rostro encabezará la nueva marcha de la izquierda a la izquierda del PSOE, sino también que terminen de cerrarse asuntos como si estas dos formaciones alcanzarán un acuerdo para reintegrar a los encabezados por Ione Belarra en el paraguas de Sumar y concurrir juntos. El movimiento de Podemos ha vuelto a agitar un espacio que llevaba meses inmerso en negociaciones y que, hasta ahora, avanzaba con dificultades hacia una nueva configuración, y la toma de pulso ha obtenido respuestas divididas: Izquierda Unida ve con buenos ojos las primarias abiertas que propone Montero, mientras que Más Madrid y otros partidos han cerrado la puerta a tal posibilidad.

Volviendo a una posible candidatura de Ernest Urtasun, Pablo Iglesias cuestionó el jueves que el titular de Cultura tenga la capacidad de representar un proyecto electoral capaz de diferenciarse del PSOE y defendió las primarias abiertas planteadas Montero como vía para una eventual candidatura conjunta. Ante ello, llamó la atención la respuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, también parte interesada en este debate. A través de X, Rufián volvió a dar un mensaje unitario: "Conviene recordar otra vez que la mejor manera de reventar a la derecha es no reventar a otras izquierdas, por muchas facturas y ganas de rajar que se tengan", respondiendo, indirectamente, a Iglesias. "Quien pueda unir que una, y quien no que se aparte", sentenció el independentista.


La 'vía Rufián', cortada

Precisamente en el debate sobre la izquierda a la izquierda del PSOE, uno de los nombres más mencionados durante los últimos meses ha sido el del portavoz de Esquerra Republicana, que hace ya más de medio año inició una ronda de contactos con miembros de distintas formaciones progresistas españolas para promover la necesidad de formar un frente amplio de izquierdas con el que poder plantar cara a PP y Vox en las próximas elecciones generales.

Desde entonces, la propuesta, también conocida como 'vía Rufián', ha quedado encallada y su principal impulsor ha descartado que pretenda liderarla o formar parte, aunque sí que tendría la intención de ayudar para que se materialice una lista conjunta entre otros partidos de izquierdas como Sumar y Podemos, No obstante, tal nexo no contaría con la participación de Esquerra, según su propio entorno.

"Él no se presentará por ninguna lista a nivel estatal, ni con Sumar ni con Podemos. Ni hará ningún tándem con Irene Montero, ni cosas de estas raras", aseguran a ElPlural.com fuentes cercanas a Rufián que explican que el papel que quiere jugar el portavoz republicano respecto al frente de izquierdas es el de "ayudar dando ideas, visibilidad y lo que la izquierda necesite" a las que considera "fuerzas políticas hermanas", pero en ningún caso adscribirse a otras siglas o liderar la iniciativa. Lo mismo que, según el entorno del diputado, hizo en febrero con Emilio Delgado en Madrid, en abril con Irene Montero en Barcelona y en junio con Mónica Oltra en Valencia

Esta postura sería la que habría defendido Rufián en declaraciones a los medios este martes en los pasillos del Congreso, en las que aseguró que él no pensaba presentarse a las elecciones generales en el conjunto del Estado, sino tan solo en el territorio catalán. En este sentido, las fuentes de su entorno señalan que, como siempre había manifestado, lo que dijo fue que "si Cataluña puede inspirar nuevamente a la izquierda española", estará para ayudar siempre, pero que únicamente lo hará como “candidato en Cataluña” a las estatales de ERC. "Siempre ha dicho que está orgulloso de ser de Esquerra Republicana y que no renunciará a sus siglas", sentenciaban las citadas fuentes.

La relación de los socios con Sánchez, el último melón

Existe, a su vez, una última incógnita: cuál será la posición de partida que adopte para con Pedro Sánchez el candidato o candidata que finalmente lidere el espacio a la izquierda del ala socialista. Las tiranteces con los socios de Gobierno han sido palpables en asuntos especialmente sensibles para la población como la vivienda o el precio de los carburantes, de la luz o de la cesta de la compra. Las relaciones han ido desarollando ciertas muescas a raíz de dichos desencuentros, por lo cual está por ver si la posición del nuevo líder de este espacio pretende diferenciarse del líder socialista o si se opta por 'empezar de cero' en pos de facilitar el diálogo.

Sumar, con anterioridad, ha reprochado al jefe del Ejecutivo su tono en ocasiones displicente con los aliados y ha reclamado un giro hacia las políticas sociales, la vivienda, la transparencia y la regeneración democrática. Los Comuns, por su parte, han advertido de la falta de "humildad, proyecto y ambición" del Ejecutivo en su relación con los socios. Fuera de la izquierda, PNV y Junts representan una ecuación diferente. El primero ha rechazado iniciativas del PP destinadas a forzar un adelanto electoral; el segundo ha mantenido una relación mucho más áspera con La Moncloa y ha cuestionado la capacidad del Ejecutivo para cumplir los acuerdos de investidura. Sea como fuere, la postura con respecto al ala socialista de quien termine liderando este espacio será una incógnita hasta que la campaña eche a andar del todo.

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