El diario francés Le Monde ha puesto el foco en la situación del periodismo político en España, especialmente en el Congreso de los Diputados, donde las tensiones entre periodistas parlamentarios y comunicadores vinculados a medios de extrema derecha se han convertido en una escena desgraciadamente recurrente.
En un reportaje elaborado por su corresponsal en Madrid ―Sandrine Morel―, el periódico describe cómo varios periodistas acreditados suelen abandonar la sala de prensa de la Cámara Baja para no escuchar las intervenciones de un colaborador del canal Estado de Alarma TV dirigidas a un portavoz de Sumar.
Según el diario, este tipo de episodios se repite con frecuencia y refleja el clima de confrontación que se vive en las ruedas de prensa parlamentarias.
El medio francés señala que, semana tras semana, algunas preguntas dirigidas a representantes políticos se convierten en provocaciones realizadas por personas que cuentan con acreditación periodística y que colaboran con plataformas mediáticas de extrema derecha que practican un activismo político descarnado.
Para el periodista e investigador Miquel Ramos, autor del libro De neoconservadores a neonazis, estos medios —entre ellos EDA TV, Libertad Digital, El Toro TV y OkDiario— funcionan sobre todo como marcas que otorgan apariencia de legitimidad periodística a contenidos pensados principalmente para difundirse en redes sociales como TikTok, X, Instagram o YouTube.
Según el análisis recogido por Le Monde, el objetivo de estos comunicadores no sería obtener respuestas informativas, sino provocar enfrentamientos directos con representantes de la izquierda mediante preguntas que introducen acusaciones sobre asuntos como la corrupción, la inmigración o el feminismo.
El resultado son vídeos muy breves, de apenas unos segundos, que posteriormente se difunden en redes acompañados de mensajes que presentan a estos periodistas como quienes se atreven a formular preguntas “incómodas”, al tiempo que acusan a los medios tradicionales de complacencia con el poder.
De esta forma, explica el reportaje, buscan atacar simultáneamente a la clase política y al periodismo convencional, una estrategia que les permite generar visibilidad y tráfico con un coste reducido.
El texto destaca también la figura de algunos de los comunicadores que protagonizan esta estrategia. Uno de los más conocidos es Vito Quiles, periodista de EDA TV de 24 años, que acumula cientos de miles de seguidores en redes sociales y que, desde 2021, cuenta con acreditación para trabajar en el Congreso.
Otro caso citado es el de Bertrand Ndongo, activista de origen camerunés residente en España desde 2010, que inició su actividad en el mismo canal y que actualmente colabora con Libertad Digital.
El fundador de EDA TV, el periodista Javier Negre, explica en el reportaje que su estrategia consiste en transformar a los periodistas en figuras con gran presencia digital. Según él, el consumo de información ha cambiado y exige mensajes breves y llamativos que puedan circular con facilidad en redes sociales.
Negre, que fue subdirector del área audiovisual del diario El Mundo, creó en 2020 el canal de YouTube Estado de Alarma durante la pandemia de COVID-19. El proyecto surgió con la intención, según sus propias palabras recogidas por Le Monde, de denunciar lo que consideraba manipulación informativa del Gobierno y de abrir debates sobre cuestiones como los confinamientos, las vacunas o la Agenda 2030.
Tras ser despedido del diario por competencia desleal, su canal ganó notoriedad cuando fue suspendido temporalmente por difundir informaciones falsas.
Aunque su audiencia en YouTube no supera los 400.000 suscriptores, el reportaje sostiene que su capacidad para amplificar discursos de la extrema derecha es significativa. El canal también sirvió de plataforma para el activista y político Alvise Pérez, que participó en sus debates antes de lograr tres escaños y el 4,5% de los votos en las elecciones europeas de 2023.
En 2024, tras reunirse con el presidente argentino Javier Milei, Negre anunció además la compra del 50% del portal La Derecha Diario, fundado por Juan Carreira y vinculado al consultor político Fernando Cerimedo, que también ha trabajado con el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y con el líder chileno José Antonio Kast.
Según el propio Negre, el proyecto ha abierto oficinas en varios países de América Latina y prevé expandirse a ciudades como Nueva York o Israel. Asimismo, anunció una colaboración con la cuenta de noticias polaca Visegrad24, conocida por difundir contenido político conservador en la red social X.
El reportaje también analiza el papel de otros grupos mediáticos. El historiador Steven Forti, especialista en extrema derecha de la Universidad Autónoma de Barcelona, señala al grupo Intereconomía como uno de los conglomerados que más claramente respalda a Vox.
Fundado en 1995 por el exdiputado del Partido Popular Julio Ariza, el grupo controla medios como las radios Intereconomía y Libertad o el canal televisivo El Toro TV. Para Forti, este caso refleja la creciente permeabilidad de ideas de extrema derecha dentro de sectores tradicionales de la derecha mediática.
La cercanía entre distintos espacios ideológicos también se observa, según el reportaje, en medios como Libertad Digital, fundado por el periodista Federico Jiménez Losantos, figura destacada del conservadurismo español y durante años vinculado a la emisora COPE, propiedad de la Conferencia Episcopal. Por su parte, el portal Okdiario fue creado por Eduardo Inda, antiguo director de El Mundo, donde también trabajó Negre.
EDA TV cuenta entre sus accionistas con el empresario y exdiputado de Ciudadanos Marco de Quinto, hoy cercano a Vox. Según el reportaje, el medio respalda tanto al partido de extrema derecha como al sector más duro del Partido Popular representado por la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, que a su vez mantiene relaciones institucionales con algunos de estos medios.
Ante esta situación, la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) ha denunciado lo que considera una degradación del trabajo informativo en el Congreso. Con el apoyo de varias asociaciones profesionales, convocó una protesta para denunciar insultos, descalificaciones y comportamientos que, a su juicio, dificultan el ejercicio del derecho a la información.
En paralelo, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha impulsado una propuesta para reformar el reglamento del Congreso con el fin de sancionar a quienes, estando acreditados, alteren gravemente el funcionamiento de la Cámara o interfieran en el trabajo parlamentario.
Entre las posibles medidas se contempla la retirada permanente de la acreditación. Desde el entorno de EDA TV, sin embargo, advierten que una eventual prohibición no frenaría su actividad. Según Negre, si no pudieran trabajar dentro del Congreso, trasladarían sus preguntas a la calle, lo que —afirma— podría intensificar aún más el tono de la confrontación.