Izquierda Unida quiere que la reorganización del espacio político situado a la izquierda del PSOE entre definitivamente en una nueva fase. La formación que coordina Antonio Maíllo defenderá este sábado, en el marco de su Coordinadora Federal, un documento político en el que urge a consolidar una alternativa estatal capaz de competir en las elecciones generales de 2027 y considera prioritario despejar cuanto antes dos de las principales incógnitas del proyecto: quién será su candidato y bajo qué marca concurrirá a las urnas.
El borrador, que será debatido por la dirección federal, sostiene que la actual iniciativa de reconstrucción del espacio progresista —impulsada junto a Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns mediante la gira Un paso al frente— constituye un punto de partida relevante, aunque insuficiente si no se acompaña de decisiones políticas que permitan ofrecer una imagen de cohesión y liderazgo antes del próximo ciclo electoral.
IU plantea además ampliar esa alianza incorporando al resto de fuerzas que integraron la candidatura de Sumar en las elecciones generales de 2023. La organización, no obstante, evita hablar de una simple reconstrucción del proyecto anterior y apuesta por diseñar una nueva confluencia adaptada al escenario político actual, marcado por el desgaste del Gobierno, la consolidación del bloque formado por PP y Vox y la creciente fragmentación del espacio progresista. Su propuesta pasa por construir un frente amplio desde el ámbito territorial, respetando la autonomía y el peso político de las distintas organizaciones estatales y autonómicas.
Una legislatura que IU considera decisiva
El informe interpreta el próximo curso político como un momento determinante para el futuro del país. La formación considera que las próximas citas electorales —municipales, autonómicas y generales— enfrentarán dos modelos claramente diferenciados: uno representado por el avance de la derecha y la extrema derecha, al que vinculan con el auge internacional de fuerzas conservadoras, y otro basado en la ampliación de derechos sociales y democráticos.
Frente a quienes anticipan un cambio de ciclo político, Izquierda Unida rechaza instalarse en el derrotismo y reivindica varios de los acuerdos alcanzados durante la legislatura como prueba de que aún existe margen para desarrollar una agenda progresista. Entre ellos destaca el impulso a la despenalización de determinados delitos de opinión, el desbloqueo de la ley para reconocer la nacionalidad española a descendientes del pueblo saharaui y el proceso extraordinario de regularización de personas migrantes, que califican de histórico por el volumen de solicitudes registradas.
Presión al PSOE para culminar la agenda progresista
Pese a formar parte del Ejecutivo de coalición, IU eleva el tono hacia el PSOE y reclama acelerar varias reformas que considera pendientes antes del final de la legislatura. Entre sus prioridades sitúa la derogación definitiva de los aspectos más controvertidos de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como "ley mordaza", convencida de que existe una mayoría parlamentaria suficiente para aprobar esa modificación.
El documento también reclama avanzar en reformas dirigidas a reforzar la independencia judicial y modernizar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el objetivo —según sostiene la organización— de evitar actuaciones que puedan comprometer el funcionamiento normal de las instituciones democráticas.
Tolerancia cero con la corrupción
La dirección de IU marca igualmente distancias con los casos de corrupción que afectan al PSOE y exige explicaciones y responsabilidades políticas. El informe distingue entre lo que considera campañas de desgaste institucional contra el Gobierno y los episodios de corrupción que afectan a dirigentes socialistas, que califica de incompatibles con un proyecto progresista.
En este contexto, la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para abordar estos asuntos recibe una valoración crítica. La organización considera insuficientes las explicaciones ofrecidas por el presidente y reprocha al Ejecutivo no haber desarrollado todavía varias de las medidas anticorrupción pactadas entre los socios de la coalición.
Los Presupuestos, la gran prueba de la legislatura
Para Izquierda Unida, la negociación de los próximos Presupuestos Generales del Estado será el principal examen político del Gobierno durante los próximos meses. La formación defiende que las cuentas públicas deben servir para reforzar los servicios públicos, ampliar las políticas de vivienda, consolidar nuevos derechos sociales y evidenciar las diferencias programáticas con la derecha.
En este sentido, el documento advierte al PSOE de que la elaboración de los Presupuestos no puede convertirse en un mero instrumento táctico para afrontar la crisis política derivada de los casos de corrupción ni utilizarse como plataforma electoral de cara a 2027. IU considera que las nuevas cuentas deben responder a un auténtico debate de país y convertirse en la principal herramienta para reeditar una mayoría progresista en la próxima legislatura.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.