Las primeras paradas del amplio ciclo electoral, que comenzó a finales de 2025 en Extremadura y finalizará en el verano de 2027 con los comicios generales, ya han sido superadas. Los gobiernos de coalición del Partido Popular (PP) y Vox van cerrándose, prioridad nacional mediante, y los analistas empiezan a mirar a la primera de las grandes batallas, Andalucía, para comprobar si las decisiones tomadas estas últimas semanas tienen efecto directo en las urnas. A la par, la larga carrera nacional sigue avanzando a paso firme.

Las sedes nacionales de los partidos analizan este lunes una nueva tanda de encuestas realizadas por 40db para la Cadena Ser y El País. En Génova 13, los de Alberto Núñez Feijóo apenas se inmutan con la proyección del mes de mayo. El Partido Popular (PP) obtendría el 31,3% de los apoyos en unas hipotéticas elecciones, un 1,8% menos de lo que reunió el 23 de julio de 2023, pero dos décimas por encima del 31,1% que le otorgaba la misma encuestadora en el mes de abril.

La tendencia se replica en Ferraz, pero con la tendencia contraria. El PSOE obtendría un 28,4% si los españoles acudiesen en estos momentos a las urnas. El resultado concedido a Pedro Sánchez es 3,3 puntos inferior al de hace tres años, pero se mantiene en la línea con los proyectado en los últimos meses. La comparativa con el cuarto mes del año (28,6%) resta a los socialistas las mismas dos décimas que sube el PP y deja a los dos principales partidos en una relativa estabilidad en los sondeos.

Donde sí se están apreciando cambios sustanciales es en la sede de Bambú, que acoge a Vox. La encuesta de 40db ahonda en la tendencia a la baja que sufre la extrema derecha en los últimos meses y que ha propiciado que se empiece a hablar de un “techo electoral” para los de Santiago Abascal. Los ultraderechistas obtendrían un resultado mucho más alto que en 2023, pasando del 12,4% al 17,9% (5,5 puntos más), pero han perdido casi un punto en comparación con abril (18,7%) y acumulan ya dos meses de caídas.

No obstante, la coalición de las extremas derechas seguiría sumando holgadamente para llevar a Feijóo a la Moncloa. Una de las principales causas de esta amplia ventaja de PP y Vox es el desmantelamiento de las formaciones a la izquierda del PSOE, fragmentadas y divididas. Sumar sigue retrocediendo poco a poco y se coloca en mayo en el 5,7%, 6,6% por debajo de lo que consiguió en 2023. La tendencia de los magentas es a la baja, perdiendo una décima más con respecto al pasado mes, como les sucediera en abril.

Más allá, Podemos tampoco consigue recuperarse. Los morados siguen en caída y libre y pierden dos nuevas décimas en el mes de mayo, situándose en el 2,5%. Lejos queda el 3,7% que llegó a proyectar 40db en febrero y la decisión de unirse en Andalucía parece no haber beneficiado del todo, o por lo menos no se ha trasladado a nivel nacional, a las de Ione Belarra. Como peor noticia, la encuestadora acerca a Se Acabó la Fiesta (SALF), de Alvise Pérez, que se ubica en el 2,3%.

Transferencia de voto

Más allá de los porcentajes totales, también resulta clave la transferencia de voto entre formaciones. Los votantes más fieles continúan siendo los de Abascal, entre quienes el 88% repetirían, mientras que un 5,2% se fuga a SALF y un 3% al PP. En el caso de Feijóo, un 13% de electores que en 2023 eligieron la papeleta del PP se irían ahora con la ultraderecha.

Al otro lado de la verja, los socialistas perderían un 5,2% de sus votantes en favor del PP y aúna a un 12% de abstencionistas e indecisos. Sin embargo, la peor de las situaciones la atraviesa Sumar, que apenas consigue sostener el 49,5% de  las papeletas de 2023, perdiendo un 17,7% en favor de Podemos (que en las anteriores elecciones fue en la coalición) y un 13,8% que se irían al PSOE.

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