Partido Popular, Vox y UPN se han negado este miércoles a apoyar una declaración institucional promovida por el PSOE para condenar el acoso del activista ultraderechista Vito Quiles a la comunicadora Sarah Santaolalla y a senadoras socialistas el pasado lunes a la salida de un acto en la Cámara Alta. Esta declaración, que necesitaba un apoyo unánime para prosperar, no ha podido ser leída en la sesión plenaria de este miércoles ante el rechazo de estas tres formaciones.
Pese al rechazo de PP, Vox y UPN, la senadora socialista Rocío Briones ha leído el mensaje que han decidido lanzar el resto de formaciones políticas de la cámara: “Frente a la intimidación, más democracia. Frente al machismo, más igualdad. Frente al intento de silenciar a las mujeres, respuesta firme. Y frente al odio, unidad colectiva e institucional”.
A continuación, puede leer íntegramente la declaración institucional promovida por el PSOE y que PP, Vox y UPN se han negado a apoyar.
El Pleno del Senado, reunido el día 3 de marzo, manifiesta su más firme condena por los hechos ocurridos ayer, día 2 de marzo, en la sede de esta Cámara.
Ese día, en el marco de un acto feminista, el señor Vito Quiles se personó en el Senado y estuvo deambulando por la zona de Pasos Perdidos con la clara e inequívoca intención de acosar a Sara Santaolalla, algo que viene haciendo de forma reiterada desde hace tiempo. No acudió a informar, no acudió a preguntar, no acudió a debatir. Acudió a hostigar.
Al finalizar el acto, se dirigió a ella de manera intimidatoria, introduciendo un teléfono móvil a escasos centímetros de su rostro para grabarla mientras profería declaraciones de contenido machista. No era libertad de prensa. Era acoso y violencia.
La situación obligó a que varias senadoras la rodearan físicamente para protegerla y evitar que continuara el hostigamiento. Y los hechos no terminaron ahí. La persecución continuó hasta la Plaza de la Marina. Allí, una persona vinculada a su entorno adoptó una actitud claramente intimidatoria y agredió a Sara Santaolalla y a las senadoras que trataban de garantizar su seguridad. Para poder subir al taxi que la esperaba, tuvo que ser acompañada porque se le impedía físicamente el movimiento.
El Senado considera que estos hechos no son una anécdota ni un incidente menor. Constituyen la expresión de una estrategia de señalamiento, hostigamiento y
deshumanización dirigida contra mujeres que alzan la voz en el espacio público. Se trata de violencia política con componente de género.
Cuando una mujer feminista es acosada por hablar precisamente de desinformación y violencia digital, se confirma la gravedad de aquello que se pretendía denunciar en las jornadas. El machismo no soporta que se le nombre. El machismo reacciona tratando de silenciar. La democracia no consiste solo en votar.
La democracia exige que quienes participan en el debate público puedan hacerlo sin miedo, sin persecución y sin agresiones. La libertad de expresión no ampara el acoso. Ninguna acreditación profesional puede utilizarse como escudo para intimidar, perseguir o violentar a una mujer por ejercer su derecho a participar en la vida pública.
Por todo ello, el Pleno del Senado:
— Condena rotundamente el acoso y las agresiones sufridas el día 2 de marzo.
— Reafirma su compromiso con la igualdad entre mujeres y hombres y con la erradicación de todas las formas de violencia machista, incluida la violencia digital y el acoso en el espacio público.
— Defiende el derecho de todas las mujeres a participar en la vida pública en condiciones de libertad, dignidad y seguridad.
— Se compromete a promover las medidas necesarias para garantizar que ninguna mujer vuelva a ser acosada en esta Cámara ni en sus inmediaciones por el hecho de participar en la vida pública.
El Senado reafirma que el feminismo y la democracia comparten un mismo fundamento: la dignidad, la igualdad y la libertad. Frente a la intimidación, más democracia. Frente al machismo, más igualdad. Y frente al intento de silenciar a las mujeres, una respuesta firme, colectiva e institucional.