El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha vuelto a estar en el centro de la conversación política tras protagonizar un nuevo lapsus en sus declaraciones sobre el calendario electoral andaluz. El comentario, realizado en referencia a la convocatoria de elecciones en Andalucía, ha generado reacciones en redes sociales por la imprecisión en las fechas mencionadas.
Durante su intervención, Feijóo ha asegurado que el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, había convocado los comicios “agotando la legislatura”. Sin embargo, lo cierto es que las elecciones estaban previstas inicialmente para junio y finalmente se celebrarán en mayo, lo que supone un ligero adelanto. Este desfase en la explicación ha sido interpretado como un nuevo lapsus del líder popular, que en otras ocasiones ya ha tenido que matizar o corregir afirmaciones públicas.
El episodio no ha pasado desapercibido en redes sociales, donde distintos usuarios han compartido el momento, amplificando el alcance del error. Entre ellos, el comentarista político Ramón López ha difundido el fragmento acompañado de un mensaje irónico en la red social X -antigua Twitter-, contribuyendo a que la intervención de Feijóo ganara visibilidad en el debate digital.
Más allá de la anécdota, el lapsus ha reabierto la discusión sobre el discurso del Partido Popular en materia electoral. En los últimos años, la formación ha sido crítica con los adelantos electorales impulsados por el Gobierno central de Pedro Sánchez, defendiendo la estabilidad institucional y el respeto a los tiempos legislativos. Por ello, cualquier imprecisión en este terreno cobra especial relevancia política.
Feijóo, por su parte, ha justificado la convocatoria electoral señalando que la decisión responde a la necesidad de renovar la confianza ciudadana: “Había que convocar elecciones porque aquí se convocan elecciones cuando se vota la legislatura y cuando hay mayoría estable gobernando durante cuatro años”. Asimismo, ha añadido que el “préstamo de confianza” de los ciudadanos debía revalidarse. Estas palabras, sin embargo, han sido interpretadas por críticos como un intento de justificar decisiones que, en otros contextos, el PP ha cuestionado duramente.
Este nuevo lapsus se suma a otros episodios recientes en los que decisiones relacionadas con calendarios electorales —como en Aragón o Extremadura— han generado debate dentro y fuera del ámbito político, reflejando la sensibilidad que rodea este tipo de cuestiones en el actual contexto.