Las elecciones autonómicas de Andalucía han revelado diferentes posiciones en torno a la calificada como 'vía Rufián'. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) lanzó hace unos meses un órdago: las formaciones de izquierda progresista y nacionalista deben concurrir bajo una candidatura y proyecto unitario en las próximas elecciones generales de 2027 para no dispersar el voto y que se pierdan escaños por el camino que puedan ser fundamentales para evitar un Gobierno en coalición entre el PP y Vox. No obstante, lo que parece una posición que puede argumentarse desde una perspectiva tanto matemática como de utilidad electoral ha recibido diferentes respuestas durante los últimos meses, y especialmente acentuadas tras los comicios en los que Juan Manuel Moreno Bonilla se ha quedado a las puertas de la mayoría absoluta. Mientras que Sumar y Podemos optan por la prudencia y por estudiarlo todo con detalle, desde la izquierda andaluza se ha dado un portazo radical a la propuesta del catalán.

El diputado de Sumar y dirigente de Izquierda Unida, Enrique Santiago, sintetizaba en escasos renglones la posición de su partido al respecto: la llamada a la unidad de la izquierda ya no puede quedarse en una foto, una declaración de intenciones o un gesto lanzado desde un plató. Unas palabras que desinflan ligeramente el entusiasmo en torno a aglutinar un proyecto común, pero que destilan, a su vez, el deseo de que si se hace, se haga en condiciones adecuadas. Entienden el ofrecimiento como positivo, pero el tiempo de las proclamas ya caducó y debe abrirse hueco a la negociación concreta.

Santiago valoró así la posición del portavoz de ERC durante una entrevista en el programa Parlamento, de RNE. A su juicio, que surjan nombres dispuestos a facilitar un espacio compartido en la izquierda es una buena noticia, pero opina también que la reconstrucción de una candidatura amplia no puede empezar por el tejado, ni por el cartel electoral, sino por los cimientos políticos. "Ya ha pasado el tiempo de las proclamas", señalaba, prudente, el dirigente, con un mensaje que define a la perfección la situación actual: todos los actores parecen aceptar la necesidad de avanzar hacia algún tipo de unidad, pero falta determinar qué partidos estarán dentro, con qué programa mínimo, bajo qué reglas y qué relación se mantendrá con las fuerzas que decidan no integrarse en ese proyecto.

El dirigente de IU insistía en que España cuenta con una izquierda plural, como corresponde, ha dicho, a un país "plurinacional". Es precisamente esa premisa desde donde partía la vía Rufián, y Santiago reivindicaba, de hecho, la trayectoria de Izquierda Unida en la búsqueda de alianzas tanto en el ámbito estatal como en el autonómico. Como ejemplo, ha citado la experiencia de Por Andalucía, una coalición que reunió a distintas fuerzas progresistas en torno a una candidatura común.

Podemos y los Comuns, en la misma línea prudente

No obstante, las reticencias no se limitan solamente a Sumar o a la propia cúpula de Esquerra. Podemos también ha optado por mantener un perfil bajo tras el paso adelante de Rufián. El jueves, la secretaria general de la formación, Ione Belarra, se limitó a señalar que quiere ser "muy respetuosa con los tiempos de ERC y de Gabriel Rufián" y defendió que "lo que la gente está esperando es que hagamos equipo, colaboremos y estemos a la altura de las circunstancias". Desde las filas moradas defienden un tándem entre el dirigente e Irene Montero para situarse como el principal partido de carácter estatal a la izquierda del PSOE. No obstante, Rufián ha rechazado ligar su futuro de manera directa a los morados.

"Nuestro país se está moviendo y, como siempre, lo mejor que nace de este país nace de la mano de los trabajadores y las trabajadoras, de los vecinos y las vecinas", ha dicho Belarra, recalcando que Podemos "tiene que volver a ser la herramienta de toda esa gente que se atreve y tiene ganas de pelear para atreverse a volver a cambiarlo todo", como sucedió hace 15 años al calor del movimiento 15M. Según Belarra, si algo se ha aprendido desde entonces es que "con sus reglas, en las instituciones y en el Gobierno, casi siempre ganan ellos". "Es el momento de volver a jugar con nuestras reglas, de volver a hacer las cosas a nuestra manera", ha aseverado, llamando a su gente a "militar con mil pies en las calles".

Por su parte, la presidenta del grupo parlamentario de los Comuns en el Parlament de Catalunya, Jéssica Albiach, se dirigió el jueves a Rufián para pedirle una reunión "urgente" para que les aclare exactamente cuál es su propuesta. La formación, no obstante, no quiere embarcarse en una negociación con el portavoz sin que aclare antes su situación con ERC, y de ahí que Albiach expresara públicamente la duda de si Rufián "se ha emancipado" de su partido, dado que la cúpula republicana sigue rechazando la propuesta de su portavoz.

El portazo de Adelante Andalucía

Por su parte, Adelante Andalucía ha cerrado la puerta a cualquier posible integración en un espacio político estatal liderado por el portavoz de ERC. El portavoz de la formación andalucista, José Ignacio García, ha insistido en que su proyecto político seguirá centrado exclusivamente en Andalucía y, por ende, concurrirá en solitario a las próximas citas electorales.

"Nuestra cabeza y nuestro corazón están puestos en Andalucía", afirmaba García durante una comparecencia ante los medios en el Parlamento, marcando claras distancias con los movimientos que empiezan a producirse dentro del espacio político situado a la izquierda del PSOE tras los resultados electorales del pasado 17 de mayo. La respuesta de Adelante llega después de que Gabriel Rufián se mostrara esta semana dispuesto a liderar un espacio estatal de izquierdas de cara a las elecciones generales previstas para 2027. Durante esa intervención, el portavoz republicano puso como ejemplo a fuerzas "arraigadas al territorio", entre ellas Adelante Andalucía, y elogió públicamente la campaña realizada por José Ignacio García en las autonómicas andaluzas. Pese a estos elogios, sin embargo, desde Adelante Andalucía han querido enfriar cualquier especulación sobre futuras alianzas. “Somos una fuerza andalucista, una fuerza al servicio de la clase trabajadora andaluza y una fuerza independiente del PSOE", remarcaba García, quien ha asegurado sentirse "totalmente ajeno" a "las discusiones, las historias de liderazgo y los nombres de los salones" que se debaten desde Madrid.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora