El próximo 9 de abril el portavoz de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, participará en un acto en Barcelona junto a la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, que estará moderado por el exdirigente de la formación morada Xavier Domènech y que lleva por título "¿Qué hay que hacer?".
Se trata del segundo acto del político catalán tras el encuentro con el portavoz adjunto de Más Madrid, Emilio Delgado, el pasado mes de febrero. La iniciativa parte de Montero y llega en un momento en el que la izquierda está debilitada a nivel electoral tras los malos resultados cosechados en las elecciones de Castilla y León y Aragón.
La eurodiputada de Podemos ha hecho un llamamiento a reforzar la unidad y la preparación de la izquierda ante los próximos retos electorales, subrayando la necesidad de “conversar” y “dar certezas a la gente” en un contexto político marcado por el auge de la extrema derecha.
Asimismo, la dirigente también ha valorado positivamente la posibilidad de colaborar con el portavoz de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, señalando que “hacer equipo con Gabriel me parece una buena idea”, en un contexto que ha descrito como de “violencia política”.
Durante sus declaraciones en Mañaneros 360, Montero ha insistido en que “hay un partido que jugar” y ha asegurado que su espacio político está “dispuesto a salir a ganarlo”, con el objetivo de “frenar a la extrema derecha” y “ganar a la derecha en todos los ámbitos”. En este sentido, ha defendido que Podemos “siempre ha estado en ese camino” y que continuará trabajando para estar preparado cuando se convoquen elecciones.
Montero ha querido ir más allá del plano estrictamente electoral, recalcando que “no es solo una cuestión de elecciones”, sino de construir una izquierda “fuerte y preparada” capaz de influir de forma sostenida en la sociedad. “Es momento de defender España”, ha afirmado, al tiempo que ha subrayado la importancia de tejer alianzas desde el respeto: “Somos respetuosas con las alianzas” y “el camino es ese”.
En relación con posibles acuerdos políticos, la eurodiputada ha apuntado que “las alianzas irán cayendo por su propio peso entre todos los que queramos cumplir ese objetivo”, destacando que estos procesos “se han gestado hablando”. A su juicio, es necesario consolidar “una izquierda fuerte que sea capaz de hacer que las cosas que tienen que pasar, pasen”.
Por último, Montero ha advertido de la estrategia de la derecha, asegurando que “no deja una esquina de la política y la sociedad sin querer ocupar”, y ha reiterado que su formación se mantiene “preocupada y dispuesta” ante este escenario.
El objetivo, según Montero, es "dar certezas a la izquierda" y que el espacio "recupere la autoestima" y "la confianza" en que "hay que hacer frente a la extrema derecha".
"Estoy encantada de hacer equipo con Rufián", apunta a preguntas de este periódico, aunque evita dar detalles sobre cómo se articularía esa candidatura conjunta. El portavoz de ERC confiesa que a él "le gustaría ir con Irene Montero al fin del mundo", cuando se le pregunta por una candidatura de unidad, pero añade que eso es una decisión que compete a los partidos y que son ellos los que "tienen que hablar". "Para mí, Irene sería una gran candidata a todo".
Rufián, además, nunca ha escondido su admiración por la número dos de Podemos. "Irene Montero te lee las instrucciones de una lavadora y te emociona", relata. "Es una fuerza de la naturaleza, un activo electoral para mí indiscutible y creo que debería liderar muchas cosas", añade. Para el político catalán, que en muchas ocasiones ha defendido públicamente a Montero desde el Congreso de los Diputados, la palabra que la define es "valiente". "Y creo que la izquierda tiene que ser valiente", apunta.
¿Y qué es lo que ha fallado en la izquierda para cosechar los malos resultados en los últimos comicios? "Yo creo que no tenemos un discurso sobre temas incómodos y seguramente con Irene tendré ciertas diferencias, pero no pasa nada por estar de acuerdo. Al revés, la discrepancia es sana", apunta. "Y creo que la izquierda tiene que hablar de orden, seguridad, de inmigración, no para vincularlos ni mucho menos, sino para hablar de integración, de convivencia y también de derechos y de obligaciones", continúa. Un discurso que, precisamente, va en la línea contraria al diagnóstico ofrecido por Montero y la cúpula de Podemos.
Sobre por qué elegir a Domènech como interlocutor, Rufián señala que el exlíder de En Comú Podem "tenía razón en un momento histórico complicado para tener razón": "Yo me porté mal con él y creo que es bueno recuperarlo para la causa. Me parece un tipo brillante, conviene escucharle siempre", subraya. Rufián también tiene buenas palabras para el ministro Pablo Bustinduy, al que considera "un tipo brillante" y cree que "cuanto más cerca esté, mejor".