El primer pleno del año en Cibeles ha devuelto a la palestra el escenario en el que se encuentra la red de Cercanías de Madrid, después de que Vox haya presentado una moción de urgencia para que el Gobierno central despliegue “actuaciones inmediatas” en esta red y “en materia de seguridad ferroviaria”. Sin embargo, frente al relato defendido por la extrema derecha, los datos referentes a la inversión en Cercanías ponen contra las cuerdas los argumentos de los de Santiago Abascal, reflejando mayores esfuerzos en la materia durante el mandato socialista de Pedro Sánchez que durante la legislatura del Partido Popular (PP) entre 2012 y 2018.
Así las cosas, en el periodo comprendido entre estos años con Mariano Rajoy al frente de la presidencia del Gobierno central, las actuaciones que se ejecutaron en la red de Cercanías Madrid se articularon en torno a mejoras puntuales, sin contar con un plan integral específico para el núcleo madrileño. En esta línea, las principales medidas pasaron por renovaciones parciales de vía, catenaria y aparatos de vía en distintos tramos de la red; actuaciones aisladas en señalización y sistemas de control; obras puntuales en estaciones centradas en accesibilidad básica, acondicionamiento de andenes y mejora de las instalaciones, aunque sin reformas integrales; y mantenimiento ordinario de infraestructuras y estaciones. Asimismo, cabe remarcar que no se llevaron a cabo nuevas estaciones ni ampliaciones de capacidad y la red tuvo que enfrentar, además, un déficit de inversión acumulado fruto de la reducción de presupuestos posterior a la crisis económica.
Un escenario que cambió notablemente con la entrada del gobierno socialista encabezado por Sánchez en La Moncloa en el periodo comprendido entre 2019 y 2025. Durante estos años, se ha puesto en marcha el Plan Integral de Mejora de Cercanías, con la consecuente inversión y planificación coordinada de las actuaciones. Al hilo de ello, entre las principales obras acometidas en este periodo destacan la renovación integral de las infraestructuras, con sustitución masiva de vía, catenaria y sistemas de señalización en líneas clave; mejoras en la capacidad y la explotación como actuaciones en túneles y cabeceras ferroviarias (Atocha y Chamartín), eliminación de cuellos de botella y reordenación de trazados; la construcción y remodelación de estaciones, destacando nuevas paradas como Parla Norte, Tres Cantos Norte o La Tenería, junto con la modernización integral de estaciones existentes para mejorar accesibilidad y confort; la modernización del mantenimiento, con inversiones en talleres ferroviarios (Fuencarral, nuevo tallar de Aranjuez, Móstoles-El Soto) y programas de mantenimiento preventivo intensivo, incluidos trabajos nocturnos; la renovación y ampliación del material rodante, con nuevos trenes de mayor capacidad y eficiencia, destinados específicamente a Cercanías; así como la incorporación de fondos europeos NextGenerationEU, que refuerzan la ejecución de obras ligadas a digitalización, sostenibilidad y resiliencia de la red.
Con todo ello, se dibujan dos escenarios diferentes. Por su parte, mientras que entre 2012 y 2018, con el mandato del PP, se llevaron a cabo inversiones moderadas y con menor planificación, entre 2019 y 2025, se ha realizado un esfuerzo inversor mayor y más estructurado, fruto del Plan de Cercanías y de la revisión de presupuestos que lo elevó por encima de los 7.000 millones de euros, con partidas específicas para mantenimiento, infraestructura, renovación y ampliación de la red.
47 millones impagados por Ayuso en Cercanías
De forma paralela a estos datos que tumban el discurso de la extrema derecha, el pasado mes de diciembre Renfe alzó la voz ante el impago al que somete la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso a la red de Cercanías de Madrid. De esta forma, la compañía pública presentó un requerimiento judicial reclamando más de 47 millones de euros a la Comunidad de Madrid y acusando al Gobierno regional de extender datos falsos sobre las incidencias de Cercanías.
Al hilo de ello, la operadora estatal puso de relieve que el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), que depende del Ejecutivo autonómico, mantiene sin pagar las facturas correspondientes a los meses de julio, agosto y septiembre de 2025, por importes de 15,2, 11,9 y 19,8 millones respectivamente. Así, Renfe subrayó que la Comunidad no cuestionó ni una sola factura, ni la validez de los cálculos, pero aun así no había abonado ninguna mensualidad, lo que podría elevar la deuda hasta los 100 millones de euros a final de ejercicio.
En su comunicado, Renfe acusó al Gobierno madrileño de un “incumplimiento contractual grave” que le ha provocado perjuicios financieros y obligado a asumir endeudamiento adicional. Asimismo, la empresa pública denunció la “manipulación” de datos por parte del Ejecutivo de Ayuso para inflar las cifras de incidencias y alimentar un discurso de desprestigio hacia el servicio de Cercanías y, por extensión, hacia el Ministerio de Transportes.