Ante el escenario que afronta el mercado de la vivienda en España y la escalada de precios, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ha anunciado este lunes la convocatoria de una nueva manifestación con la que saldrán a las calles de la capital el próximo 24 de mayo bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios”. 

El anuncio se produce precisamente la jornada previa a que el Congreso acoja la votación del decreto para la prórroga de los alquileres impulsado por Sumar y sobre el que Junts ha confirmado este lunes que votará en contra. Con un telón de fondo en el que la vivienda ha escalado a “precios prohibitivos”, mientras “el hacinamiento, los contratos basura y los abusos de los caseros siguen aumentando”, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid hace un llamamiento a la ciudadanía para que se sumen a la protesta que el próximo 24 de mayo partirá desde Atocha hasta la estación de metro de Sevilla y que continuará por la tarde con diferentes actos en la Puerta del Sol.

En un comunicado emitido, el sindicato denuncia que “la crisis de vivienda ya no es solo un problema habitacional, sino que se ha convertido en una máquina de empobrecimiento, expulsión y control de las vidas de la gente común”. “Los parches ya no valen, esto es insostenible. Por ello, pase lo que pase con la votación del Real Decreto 8/2026, el próximo 24 de mayo Madrid saldrá a las calles en una gran movilización bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios””, añaden en el escrito. En esta línea, desde el comunicado subrayan datos que los impulsan a esta nueva manifestación como que el alquiler ha subido en Madrid más de un 50% en los últimos cinco años, con un coste medio en toda la Comunidad de más de 1.500 euros al mes. Asimismo, añaden que se dedica más del 70% de los salarios al pago del alquiler, es decir, que 3 de cada 4 días trabajados son para los caseros. “Mientras tanto, las administraciones públicas siguen sin responder con firmeza ante esta situación, llegando tarde y mal cuando siquiera llegan”, reprocha el sindicato.

En este mismo orden de cosas, desde el comunicado hacen expresa referencia también al señalamiento de la población migrante por parte de derecha y extrema derecha, a quienes acusan de “intentar desestabilizar a la población que sufre por los precios de la vivienda, señalando a la población migrante, a la ocupación o a las pensionistas como culpables para provocar enfrentamientos entre las últimas y las penúltimas”. Asimismo, el sindicato insiste en el propósito que se persigue de “confrontar a inquilinos y propietarios, cuando la gran mayoría de los propietarios de vivienda también están cansados de las consecuencias del rentismo, al ver como sus barrios son transformados en parques turísticos y a sus familiares, vecinos y amigos les cuesta la vida alquilar una vivienda”.

Con todo ello, desde el sindicato ponen de manifiesto que la crisis a la que se enfrenta el mercado de vivienda “ha sido provocada y sigue siendo sostenida por rentistas, inmobiliarias, fondos, bancos, empresas de alarmas y grandes conglomerados inmobiliarios, así como por los gobiernos y las instituciones públicas que han posibilitado este modelo con sus políticas, interviniendo el mercado a favor de la especulación”.  Por todo ello, el Sindicato de Inquilinas de Madrid sostienen que “al rentismo y todos sus satélites se les ha acabado el chollo”.

Así, hacen “un llamamiento a la desobediencia” de todas las vecinas y vecinos de Madrid para “resistir activamente contra los ataques del rentismo que vacían los barrios, dejando claro que la solución solo pasa por apoyarse entre las vecinas y vecinos y defender nuestras casas”. “No podemos más, esto es insoportable. Si nos quieren fuera, nos tendrán enfrente. No dejaremos que nos expulsen de nuestros barrios. Acabaremos con su negocio. Porque la vivienda no debería costarnos la vida”, concluye el sindicato en el comunicado.

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